Unos roban y otros pasan hambre y exclusión social

En pleno debate sobre la corrupción y sus efectos en la estabilidad política del país, Cáritas y la Fundación Foessa, han hecho públicos en un exhaustivo informe que casi 12 millones de españoles, están en situaciónn de exclusión social y que sólo un 34 por ciento de la población española, se encuentra en una situación de integración plena. De acuerdo con este informe, las reformas en el sistema de bienestar social en España, especialmente a partir de mayo de 2010, cuando empezaron los recortes, han supuesto una regresión en las políticas sociales.

Una regresión, producto de una política de ajustes, que están pagando principalmente los sectores más marginados de la sociedad, que contemplan desde su marginalidad, cómo crece la corrupción, y cómo esa corrupción está socavando las bases de un sistema que ellos están convencidos de que les ignoran, al tiempo que contemplan el despilfarro y una corrupción que, hasta ahora, se ha comido ya, en plena crisis, según algunos expertos, mas de 40.000 millones de Euros, el cuatro por ciento del PIB.

“Las personas con menos recursos, las personas con menos capacidades, las personas con peor acceso a los sistemas de protección, son las personas que peor han parado el envite de la crisis”, sostiene Sebastián Mora, secretario general de Cáritas España, que cree que ha sido la sanidad lo que más se ha deteriorado últimamente, especialmente por el copago y porque la población más desprotegidas, se ha visto obligada a dejar determinados tratamientos médicos, por la ausencia de recursos económicos.

De los 11,7 millones de excluidos, cinco millones lo están de forma severa. Un 77 por ciento sufren exclusión en el empleo, casi un 62 por ciento la padecen en la vivienda y el 46 por ciento exclusión de la salud. De acuerdo al estudio, elaborado por más de 90 investigadores de 30 universidades, en los últimos cinco años, el modelo de desarrollo social que se aplica en España genera altos niveles de desigualdad salarial, mientras que el sistema de impuestos tiene una capacidad redistributiva limitada y los sistemas de prestaciones son reducidos.

La investigación señala que los efectos de la crisis en la renta en el país son preocupantes, ya que el porcentaje de hogares afectados simultáneamente por problemas de privación material y de pobreza monetaria ha aumentado casi un 50 por ciento en los últimos años. Además, el núcleo central de la sociedad española considerado en situación de integración social plena es ya una estricta minoría y en la actualidad representa tan solo el 34,3 por ciento, mientras que en 2007, superaba el 50 por ciento.

En cuanto al perfil sociológico, son las familias de mayor tamaño las que más afectadas se han visto, sobre todo familias en las que hay muchos niños y muchos jóvenes. Asimismo, se multiplica de forma generalizada, la vulnerabilidad de la juventud. En esta línea, el 35 por ciento de los jóvenes vive en hogares excluidos y el 27 por ciento de los jóvenes desocupados está fuera del sistema educativo. Como se indica en el Informe, en cierto sentido puede hablarse de una “generación hipotecada”.

España, con casi 5,5 millones de parados, está sumida en una crisis desde hace seis años que ha provocado recortes en sectores sociales clave como la sanidad y la educación. Según el informe, el Estado del bienestar construido en el país es de “carácter modesto” comparado con el del resto de Europa. Y, aquí se ha producido un fenómeno inédito en Europa y es que ha cambiado el papel de las personas mayores dentro del sistema familiar, que pasan de ser “cuidados” a reforzar su papel de “cuidadores”. Su apoyo al resto de la familia se ha convertido en “fuente de seguridad”, por factores como la pensión, la vivienda en propiedad y la conservación de las relaciones familiares. Todo lo que mine estos tres elementos pondrá en peligro una de las principales mallas de seguridad de nuestra sociedad.

Que el mismo día que se daba a conocer el perfil de una sociedad como la española que tiene casi 12 millones de personas en exclusión, de los cuales 5 están integrados en eso que se llama “exclusión severa”, se produjese la mayor redada anticorrupción de los últimos años, con medio centenar de detenidos entre políticos y empresarios, da idea de cómo está la sociedad española y del grado de deterioro que han alcanzado las relaciones sociales, en un país dónde digan lo quien digan, la tan cacareada recuperación no llega a las capas más desfavorecedlas de la sociedad, esas que están pasando hambre, especialmente el mundo infantil. El último informe de Unicef, es aterrador: en cinco años la pobreza infantil ha pasado del 28% al 36%.