El boom de Podemos

“El año que viene España celebrará unas elecciones generales y si Podemos continúa con su trayectoria actual, Iglesias, carismático, aunque decididamente con los pies en la tierra, podría ser el nuevo Presidente del país”. El pronóstico no pertenece a ningún medio marginal, ni a ninguna soflama que se haya pronunciado en alguna de las numerosísimas asambleas que se están celebrando en toda España en las que se debate el futuro de la organización política que sorprendió en las últimas elecciones europeas al conseguir 1.200.000 votos y cinco europarlamentarios.

El pronóstico pertenece al inicio de una larga crónica del semanario norteamericano Newsweek, correspondiente al último número de octubre, en la que el periodista Dan Hancox, con esa habilidad con la titulan los anglosajones, asegura que “España se encuentra dividida por un aspirante a Presidente con cola de caballo”. Probablemente, el pronóstico sea muy arriesgado, pero las encuestas empiezan a preocupar a los dos partidos, objeto de los ataques de Podemos, el Partido Popular y el Partido Socialista, porque ven que el partido de Pablo Iglesias es ya la tercera fuerza del país y amenaza con convertirse en la segunda, desplazando al PSOE.

Es eso, precisamente, lo que vaticina un último sondeo elaborado por Sigma-Dos para el nuevo programa de debate “Un Tiempo Nuevo” de Tele5, para la noche de los sábados, en el que avanza según sus datos, la primera posición electoral la ocupa el PP, con un 28,3% ; la segunda, Podemos, con un 24,1% ; la tercera PSOE, con un 23,7% , e Izquierda Unida con un 5,2%. El resto de las fuerzas políticas se sitúan en un 3,7 UPyD, ERC en un 2,6, CiU en un 2,5 Ciudadanos 1,8 y, PNV 1,2%. Otros un 6,9%. En ningún resumen ni en ninguna web, se pueden ver los datos técnicos de la encuesta.

Pero, al margen de esos datos técnicos y de lo que arroje la encuesta del mes de noviembre del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), los sondeos , que de forma parcial se han hecho en las últimas semanas, sitúan al nuevo partido en algunas autonomías como la segunda fuerza política, y además, clave en Andalucía, Murcia, Madrid, y Extremadura, dónde prácticamente, lamina a una Izquierda Unida que ha venido apoyando al PP, desde que se opuso a pactar con el candidato socialista Fernández Vara.

Por eso no sorprende que un semanario como Newsweek dedique parte de sus páginas a quien dice que va a romper el bipartidismo, un joven con camisa blanca, vaqueros y cola de caballo, que parece más un profesor de posgrado que el líder de una fuerza política potencialmente revolucionaria -y hasta este año eso fue exactamente, un profesor de ciencias políticas de la Universidad de Madrid, que daba cursos llamados como “Cine, identidades políticas y hegemonía”, con tópicos como la revolución boliviana y los movimientos de protesta del último día.

Según el semanario norteamericano la velocidad con la que ha subido Podemos incluso ha asombrado a sus líderes, aunque el partido no bajó del cielo español. Las asambleas de ciudadanos del movimiento de protesta del verano del 2011, conocido como 15 M, o indignados, continuaron existiendo de una forma menos espectacular después de que cerraran los campamentos de protesta y volvieron a los locales de barrio.

En los barrios de toda España, pequeños grupos continuaban reuniéndose los domingos por la mañana en las plazas, haciendo campaña a favor de cuestiones de la localidad, organizándose para ayudar a familias que se enfrentaban a desahucios, o que tenían problemas para comer. Esta organización popular dio a Podemos una base activista, con experiencia y ya hecha y el éxito electoral de mayo hizo que surgieran más círculos locales, incluso en las localidades más pequeñas. Algunos están organizados por temas vecinales, otros políticos o profesionales: hay círculos destinados al feminismo, arte y cultura, discapacidad, sanidad pública, etc…

Pero lo más importante es que el objetivo principal es “romper el régimen político del 78. Eso significa ganar escaños en el Congreso, desde luego, pero no se puede romper el viejo régimen sólo a través de elecciones”. Y en eso están, con el viento a favor, por los casos de corrupción, con un PP creyendo que el tema solo afecta al PSOE y con un PSOE con el retrovisor pendiente de lo que hacen los seguidores del de la coleta, o la cola de caballo como le, bautiza Newsweek.