Angela Merkel se lleva al huerto a Rajoy…

La canciller alemana Angela Merkel se ha llevado al huerto al presidente del Gobierno español Mariano Rajoy. El recorrido idílico a pie de unos kilómetros del Camino de Santiago, la cena intima de cuatro horas en Santiago de Compostela, entre los dos, el abrazo al Apóstol Santiago, ese Patrón de España que cada vez se parece más a Mariano Rajoy (¿o es al revés?), el excelente clima veraniego de la tierra natal del presidente del Gobierno, la buena salud de la canciller, sometida a una cura de adelgazamiento después de su accidente de esquí de fondo en los Alpes suizos, han influido para que el clima de entendimiento entre los dos haya ido mucho más lejos de lo previsto

Tan lejos (“me llevo un recuerdo para toda la vida ” ha reconocido) que el presidente del Gobierno español ha formado un bloque a favor de la austeridad, con la canciller, y en contra de las políticas de expansión que vienen defendiendo las dos principales economías europeas, la segunda Francia, y la tercera Italia. Con una Europa que todavía no termina de salir de la crisis, una Alemania que ha visto paralizado su crecimiento económico, y que está sufriendo en sus exportaciones las consecuencias del veto comercial a Rusia, una Francia con crecimiento cero en el segundo trimestre de este año, y una Italia que ha entrado en recesión, la rebelión contra el llamado austericidio, el cumplimiento de los objetivos de déficit como principal objetivo, es cada vez mayor.

Mientras Rajoy y Merkel, este martes, en Santiago de Compostela, hacían el canto a los recortes, y a las reformas estructurales, dimitía en pleno el Gobierno francés de Manuel Valls, por las diferencias surgidas en su seno por las medidas de ajustes que pretenden que en 2015 se cumplan los objetivos de déficit del tres por ciento, algo que, dada la situación de la economía francesa, es imposible que se cumpla, aún con un recorte de 50.000 millones de euros

La posición de parte del Gobierno francés la ha explicado el ministro de Economía Arnaud Montebourg: la política de austeridad conduce a la economía de los países europeos a los infiernos, y a un crecimiento de los partidos extremistas. “Hay que alzar la voz contra Alemania, esa derecha alemana que apoya a Ángela Merkel y cuya única obsesión es el déficit y combatir la inflación Hoy los halcones de la inflación, que combaten la inflación cuando ésta ha desparecido, olvidan lo esencial, el desempleo en masa, y, el desempleo, lo que provoca, es un endurecimiento y un aumento de la violencia en las sociedades europeas”.

En esa batalla cada vez más extendida, Rajoy parece haber roto su acercamiento a Francia e Italia y, en estas horas en Santiago, se ha pasado con armas y bagajes a las duras tesis de la canciller alemana, hasta el punto de anunciar nuevas reformas, lo que quiere decir, nuevos recortes, algo que rechazó por completo durante la campaña electoral de las europeas, al asegurar que después de las elecciones de mayo no habría nuevos recortes. Pues bien, los recortes que se preparan, de acuerdo con el Plan de Estabilidad enviado a Bruselas, se elevan a 45.000 millones de euros, lo que viene a ser un 4,5% del PIB., Y eso significa que los salarios de los empleados públicos, las pensiones, los subsidios de desempleo, la Sanidad, la Educación o la dependencia, se van a recortar todavía más en estos 3 años”. Por otra parte el Gobierno pretende ajustar el gasto público de la Administración en más de 50.000 millones de euros (el 4,8% del PIB) en el periodo 2014-2017, según la presentación “Estrategia de política económica y programa de financiación del Reino de España”, que el Ministerio de Economía, a través del Tesoro Público, ha expuesto a los inversores internacionales para que éstos prolonguen las compras de títulos de deuda españoles. El mayor ajuste caerá sobre la masa salarial del Estado, las prestaciones por paro y el desembolso corriente.

Eso si la canciller ha prometido votar a De guindos para la presidencia del Eurogrupo aunque lo de Arias Cañete está más duro. Rajoy dice que le va a escribir a Juncker…