Lo que Rajoy espera de la canciller Merkel

Probablemente una de las cosas que más llamará la atención a la canciller alemana Angela Merkel, una mujer extraordinariamente observadora, en su visita de menos de 24 horas a España sea durante su recorrido por la catedral de Santiago de Compostela observar el extraordinario parecido entre el presidente del Gobierno Mariano Rajoy y el Apóstol Santiago. Las únicas diferencias que los distinguen sean las gafas del presidente español y la áurea dorada del Patrón de España.

No sabemos si como Santiago Apóstol, hijo de Zebedeo y Salomé, hermana de María, madre de Jesús y, por tanto, primo de Cristo, según la leyenda, Mariano Rajoy , tiene la virtud de ganar todas las batallas que ganó el Apóstol montando su caballo blanco. Sus batallas, las de Mariano Rajoy, son menores, pero, en ellas, está empeñado desde hace más de tres años cuando, poco a poco, España empezó a perder casi todo el poder en los principales órganos de decisión de la Unión Europea.

La  gran batalla que tiene que dar durante estas próximas veinticuatro horas es recuperar parte del poder perdido y convencer a la canciller alemana de que, de acuerdo con un compromiso adquirido, el ministro español de Economía y Competencia Luis de Guindos ocupe la presidencia del Eurogrupo en sustitución de Jean Claude Juncker, elegido presidente de la Comisión con el apoyo, entre otros, de los populares europeos.

La batalla de  de Guindos parece ganada, pero la otra batalla en la que Rajoy está empeñado desde su designación como cabeza de lista de las europeas de mayo, la batalla de colocar a Miguel Arias Cañete como comisario, preferiblemente de Agricultura, está tan complicada que el propio Juncker le habría recomendado al presidente español que deseche a su candidato y vaya pensando en una mujer como alternativa. La metedura de pata de Cañete durante la campaña electoral en la que sostuvo que no entró a matar contra la candidata socialista Elena Valenciano porque “el debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces un abuso de superioridad intelectual, parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa”.

Se armó tal escándalo, se produjo tal movilización en el Parlamento Europeo, bien manejada por los socialistas, que el nombramiento comenzó a correr peligro. El grupo socialista del Parlamento europeo a estas alturas sigue empeñado en boicotear el nombramiento, mientras Juncker para superar la crisis pide la propuesta de una candidata femenina por las pocas mujeres que hay en el cuerpo de comisarios. Rajoy esta dispuesto a dar la batalla hasta el final pidiéndole a la canciller alemana que convenza a Juncker, aunque su alternativa B sería proponer a la actual ministra de Fomento Ana Pastor, uno de los  miembros del Gobierno que él considera más cercano, como candidata.

Aparte de temas comunitarios y de situación económica de la Unión, donde se está parando el crecimiento en Alemania, hay estancamiento en Francia y recesión en Italia y dónde la única preocupación sigue siendo el control de la inflación, cuando el peligro real es la deflación, otra batalla que Rajoy no ha planteado, pero que le gustaría que surgiese para beneficio de España es aprovechando la declaración que la Canciller acaba de realizar sobre la integridad territorial de Ucrania, un nuevo apoyo de Alemania a la posición española sobre Cataluña .

Hace sólo un mes que la canciller en la  rueda de prensa de verano afirmó que compartía la posición del Gobierno español ante el debate soberanista de Cataluña y que defendía la integridad territorial de todos los Estados. “Defendemos la integridad territorial de todos los Estados, que es algo totalmente diferente a la independencia de una región”. Merkel insistía en que, más allá de esa declaración, no pensaba entrometerse en una discusión de la política interna española, pero puso como ejemplo el caso de Alemania, en el que existe un sistema federal en el que los Länder y las corporaciones locales tiene “un gran espacio” para actuar y un alto grado de autonomía.