La bomba con la que se ha inmolado Jordi Pujol

Una auténtica bomba de racimo estallaba el viernes a última hora accionada por Jordi Pujol i Soley, el hombre que durante 24 años ha sido presidente de la Generalitat catalana y el político que más ha contribuido a la estabilidad política del país, pactando con el PSOE y con el PP, con Felipe González y con José María Aznar, a cambio de más transferencias, dinero, e impuestos para Cataluña.

Que a estas alturas ese hombre que siempre ha identificado su persona con Cataluña, que ha dedicado toda su vida política a fomentar el soberanismo de una nación sometida, según él, por Madrid; que ha defendido altos ideales en pro de la independencia de un país que, también según él, la perdió hace ahora 300 años por un Borbón que destruyó Barcelona en la guerra de sucesión, reconozca que ha engañado a Cataluña, a los catalanes, y a todos los españoles, confesando que es un delincuente fiscal desde hace 34 años, es una de las noticias más preocupantes en el enrarecido panorama nacional, invadido por el delito y por la corrupción.

Cuando la Agencia Tributaria estaba a punto de caer sobre su esposa, Marta Ferrusola, y sus hijos, Jordi Pujol i Soley, el todavía Molt Honorable de la Generalitat catalana, el hombre que más poder ha tenido en Cataluña desde el inicio de la transición, se ha inmolado en defensa de su familia y, en un documento público distribuido el viernes, casi en vísperas de la decisiva entrevista entre el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reconocido que tiene dinero en el extranjero y que su familia ha movido dinero en paraísos fiscales.

“De los hechos descritos y de todas sus consecuencias (sobre los cuales pide perdón ), soy el único responsable y quiero manifestarlo de forma pública, con mi compromiso absoluto de comparecer ante las autoridades tributarias o, si es preciso, ante instancias judiciales, para acreditar estos hechos y de esta manera acabar con las insinuaciones y los comentarios”. En ningún momento Pujol habla de ninguna cantidad y en todo momento se refiere a una herencia que su padre, Florenci Pujol, le dejó a su esposa, Marta Ferrusola, y a sus hijos que, por lo visto, acaban de regularizar recientemente.

Pujol explica que el dinero de esa herencia que su padre poseía en el extranjero procedía “del rendimiento de una actividad económica de la cual ya se ha escrito y comentado”, aunque no especifica cuál. En 1959, se supo que Florenci Pujol y David Tennenbaum, un socio con el que había regentado un negocio de bolsa y cambio de divisas, cometieron irregularidades fiscales y que utilizaron a testaferros para comprar el embrión de lo que más tarde sería Banca Catalana. Hay que recordar que un escándalo de Banca Catalana termina implicando a Jordi Pujol cuando en 1984 los fiscales Carlos Jiménez Villarejo y José María Mena presentan una querella contra directivos de esa Banca, entre los que se encontraba el propio Pujol, por el supuesto desvío de fondos y por comprar irregularmente valores inmobiliarios con dinero de la «caja b», para financiar distintas operaciones gravosas para la entidad, que terminó siendo intervenida por el Estado en 1982.

Entonces Pujol se envolvió en la bandera catalana y consiguió salvarse. Ahora, con 84 años también logrará salvarse y, por su edad, no entrará en prisión, asumiendo todas las culpas para salvar, eso sí, a su familia,   aunque su nombre quedará grabado con tintes negros en la historia de Cataluña, como un delincuente fiscal cuando, hasta ahora, era el hombre que había luchado por la independencia de su país y por hacer de él un miembro más de Europa

Si además se demuestra, como sospechan los investigadores policiales,  que pueden ser 600 los millones de euros que ha conseguido amasar el clan familiar como fruto de las comisiones durante el tiempo que el Molt Honorable fue presidente de la Generalitat, estaremos ante uno de los mayores escándalos y también en uno de los mayores engaños de los últimos 35 años.

Jodi Pujol se ha inmolado y los efectos de ese acto tendrá influencia en el actual proceso político que vive Cataluña