Rumores de adelanto electoral y Pedro Sánchez candidato socialista

Los insistentes rumores de un posible adelanto electoral al mes de noviembre, de las generales del año que viene, han empezado a ser tenidos en cuenta en algunas formaciones políticas, aunque conociendo al Presidente del Gobierno, sería un golpe de efecto impropio en quien siempre ha venido diciendo que es “previsible” y que solo actúa cuando tiene todo atado y bien atado.

Sin embargo, la supuesta existencia de un informe elaborado por su asesor áulico, el sociólogo de cabecera, Pedro Arriola, sobre las ventajas de un adelanto electoral para unas elecciones que se tienen que celebrar en noviembre del año que viene, han acelerado las especulaciones sobre una jugada estratégica de alguien que carece, por lo menos hasta ahora, de osadía política y que todos los pasos que da, los tiene muy pensados y meditados.

De todas formas, el terror que se ha desatado en las filas populares por el ascenso de “Podemos”, que se ha convertido en la tercera fuerza política del país, poniendo en peligro el bipartidismo que viene funcionando desde hace 36 años, desde la aprobación de la Constitución, y la renovación generacional que se está produciendo en el PSOE con Pedro Sánchez, como nuevo secretario general, son factores que hay que tener en cuenta para cualquier tipo de decisión política. Sobre todo si, como acaba de hacer público el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), 100.000 votantes del Partido Popular votaron el pasado 25 de mayo a la formación de Pablo Iglesias, una cifra que habría que multiplicar por cuatro (400.000) en el caso del partido socialista.

Por eso, no deja de tener interés el análisis que el partido de Pablo Iglesias hace de la situación actual y de su evolución. En su último borrador de ponencia política que tiene que ser aprobada por las Asambleas ciudadanas, “Podemos” llama la atención de sus militantes sobre la recomposición del PSOE, y recuerda que las próximas generales son decisivas para conquistar el poder si se evita esa recuperación socialista. “Si se recompusiera el PSOE, siquiera parcialmente de su desprestigio y sus problemas internos, podrá recuperar parte del espacio perdido y estrechar así las opciones para una fuerzas de ruptura democrática”. Esa mejora socialista podría producirse, adelantan los estrategas del partido de Pablo Iglesias, si se postulase “un nuevo líder con pocos vínculos simbólicos con el pasado”.

Algo que, en efecto se ha producido con Pedro Sánchez, un político con pocas conexiones con el pasado, aunque haya sido apoyado por determinados aparatos regionales y antiguos dirigentes socialistas, pero que representa, por su lenguaje y por su trayectoria, toda una novedad. El semanario británico The Economist destaca que los socialistas tienen la costumbre (como pasó con Rodríguez Zapatero) de elegir entre candidatos desconocidos pero que, en esta ocasión, no se ha producido una elección arriesgada porque Pedro Sánchez ha demostrado ser un “vencedor carismático”.

Tan carismático que ya hay barones como el expresidente de Extremadura Guillermo Fernández Vara (que ha venido apoyando la candidatura de Eduardo Madina) que no solo es partidario de que en noviembre no haya primarias, para elegir candidato a la Moncloa, como parece que han decidido la mayoría de los barones, sino que se supriman las primarias,  y se nombre ya candidato a la Presidencia del Gobierno a quien en el Congreso extraordinario de la semana próxima va a ser confirmado como secretario general del partido, en sustitución de Pérez Rubalcaba y que, en estos momentos, representa el liderazgo de un PSOE renovado.

Todo un vuelco cuando todos pensaban que Sánchez estaba guardándole el puesto a la presidenta andaluza Susana Díaz que una vez confirmado su liderazgo en las urnas en unas autonómicas adelantadas, aspiraría a la Presidencia del Gobierno.