Escándalo Gowex: todos se quitan de en medio

Como siempre, nadie quiere dar la cara en la estafa de la empresa de Internet Gowex, especialista en redes wifi, y que había sido premiada por el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) y por la Asociación de Marketing, y puesta de ejemplo por el propio Presidente del Gobierno de como, desde el emprendimiento, se sale de la crisis, y se entra en la recuperación económica.

Mientras el máximo responsable de la empresa Jenaro García permanece en libertad,  y a la espera de lo que decida la Fiscalía Anticorrupción este jueves, ante la posible petición de un grupo de inversores para su detención con lo que se evitará el riesgo de fuga y, sobre todo, la destrucción de pruebas, todas las instituciones y colectivos implicados en esta enorme “fraude financiero” , que afecta a más de cinco mil españoles que han invertido sus ahorros en una empresa que todos los analistas presentaban como un auténtico fenómeno bursátil, intentan quitarse de en medio, y al final nadie sabe exactamente dónde están las responsabilidades de algo que de nuevo, afecta a lo que es “Marca España”, a la seguridad de los inversores extranjeros y a la transparencia y seriedad de nuestros mercados.

Nadie puede entender como desde Nueva York, una firma desconocida, propiedad de alguien que en su momento, se sintió estafado por las hipotecas basuras norteamericanas y que bajo el nombre de la ciudad de Batman, Gotham, ha sido capaz de destripar y denunciar las irregularidades de la compañía española, presentada aquí como modelo de triunfo y de fórmula para afrontar la crisis, y descubrir que sus acciones valían cero euros, que había exagerado sus ingresos multiplicándolos por diez, y que el número de puntos de wifi que gestiona es sólo el cinco por ciento de lo que dice, en una empresa que tenía una capitalización oficial de mercado de 1.900 millones de euros.

Que Gothan sea capaz de descubrir una verdad que ha pasado desapercibida hasta para los bancos que han estado manteniendo a Gowex (Santander, La Caixa, Banco de Valencia, Bankia y Sabadell) resulta realmente sorprendente. Como sorprendente es que en pleno escándalo, numerosos gestores, siguiesen recomendando la compra de acciones porque tenían, decían, un potencial alcista nada más y nada menos, que de un 56 por ciento.

Ahora, esos gestores en su mayoría echan la culpa de lo que ha pasado a la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV), insistiendo en que han fallado todos los mecanismos de supervisión en una crisis que recuerda bastante al hundimiento de Pescanova, donde también se han producido falsificación de cuentas por parte de los ejecutivos de la compañía, y actuaciones irregulares de los auditores. Por su parte, la CNMV que preside la exministra Elvira Fernández, repite que ella no tiene ningún tipo de intervención en el MAB (Mercado Alternativo Bursátil) que sería, en todo caso, el encargado de su revisar el comportamiento de los agentes del mercado, no de las cotizadas en sí, cuya vigilancia es tarea de sus propios asesores y auditores,  y de los responsables de este mercado al que acuden las Pymes a la búsqueda de financiación.

¿Y qué dicen los asesores y auditores? No saben, no contestan, o se justifican. La empresa que ha venido auditando Gowex, M&A Auditores parece que sólo tenía ese cliente, es prácticamente desconocida y en su página web no figura siquiera el número de teléfono de la compañía, y hasta ahora, no ha dado ningún tipo de explicación quizás pensando que son los asesores, en este caso la presagiosa Ernst&Young, los que tienen que asumir sus responsabilidades. Pero en este caso , el “asesor registrado” ya ha aclarado que su misión se ha limitado a asesorar acerca de los documentos y plazos que la empresa debe en presentar en el MBA, y que no tiene relación con la auditoría o revisión de cuentas.

Aquí, los únicos que saben son los de Gothan, los únicos investigados por la CNMV…, los mensajeros.