El debate entre “Madinistas” y “Pedristas”

El debate este lunes en la sede central del PSOE puede decidir definitivamente por quién se inclina el militante socialista como sucesor de Alfredo Pérez Rubalcaba, como secretario general del partido, en el peor momento de su reciente historia, una historia de éxitos que se inició en el Congreso de Suresnes con Felipe González y que, en estos momentos, corre el riesgo de perder, incluso, sus señas de identidad.

Al debate de este lunes concurren los tres candidatos que han conseguido los suficientes avales (un cuarto, Alberto Sotillos, ha abandonado por no poder conseguirlo), a los que las encuestas, especialmente las que este fin de semana publican El País y El Mundo, sitúan en un práctico empate técnico , en lo que se refiere a Eduardo Madina y Pedro Sánchez Castejón, y  a gran distancia, al representante de Izquierda Socialista, el decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, José Antonio Pérez Tapias, probablemente el candidato con un perfil más de izquierdas. Es decir que, al final el debate será entre “Madinistas” y “Pedristas”

Entre los votantes socialistas, según la encuesta de El Mundo, Pedro Sánchez, que partía de un total desconocimiento por parte de la opinión pública, le saca casi cuatro puntos a Madina y es el favorito para el 30,8 por ciento del electorado, aunque en cuanto a avales de las distintas Federaciones, el candidato madrileño barre al candidato vasco hasta el punto que cuenta con el apoyo de la mayoría de las Federaciones (doce), especialmente de la andaluza, la más decisiva dentro del partido y la que está controlada por Susana Díaz la que ostenta el poder emergente de un PSOE en profunda crisis. Su directo contrincante Eduardo Madina ha perdido hasta en la suya propia, en Euskadi, y cuenta con Asturias, Cantabria, Cataluña, Extremadura y Murcia. Por otra parte entre el grupo parlamentario socialista, no deja de ser significativo que quienes más le conocen por ser secretario general del grupo, no hayan apostado por él, sino por Sánchez y que de los 110 diputados actuales 62 estén con el madrileño, y 31 por el vasco.

A pesar de eso, Madina, que no ha aprovechado su mayor grado de conocimiento para ganar posiciones (su gran promesa de que lo que necesita España es un “shock de modernidad”, recuerda mucho a esa vaguedad en la que se movía el zapaterismo), no ha podido quitarse de encima una cierta imagen de dependencia del aparato, quizás por su puesto de secretario del grupo parlamentario socialista y miembro del Comité Ejecutivo Federal, y por el apoyo del ex Presidente Zapatero y del secretario general saliente Pérez Rubalcaba, frente a su principal adversario el madrileño Pedro Sánchez que partió de un total desconocimiento, que se ha ganado los avales recorriendo miles y miles de kilómetros por toda España desde hace meses, y que tiene un discurso más fresco y realista , además de una experiencia fuera de las estructuras del partido que dan una dimensión distinta a sus propuestas. Un propuestas que, en el fondo, no difieren tanto de las del candidato vasco, un hombre formado en la militancia socialista desde su puesto de responsabilidad en las Juventudes con solo 17 años.

Es posible que entre los 198.000 militantes socialistas que el domingo día 13 tienen que elegir a quien substituirá a Rubalcaba al frente de la secretaria general del partido, reine un cierto escepticismo ante una situación en la que es muy difícil distinguir perfiles propios en los dos principales dirigentes, aunque Sánchez parezca tener más peso especifico, mas capacidad de comunicación, mas seguridad en sí mismo, mas empatía y, sobre todo, menos obsesión con lo que defiende y dice “Podemos”, el gran fenómeno electoral del pasado mes de Mayo que terminará entendiéndose más con Izquierda Unida, que con el PSOE.

De todas formas habrá que seguir el debate de este lunes para despejar muchas de las incógnitas que tienen los votantes socialistas, y los propios militantes, que lo que piden precisamente es un giro a la izquierda, según detectan las encuestas. Aunque también detectan que, según una mayoría de votantes, no ganarán las elecciones generales del año que viene… y cuyo resultado dependerá de quien saldrá elegido secretario general del partido el día 13.