25M: terremoto en el PSOE y falsa tranquilidad en el PP

Horas después de los resultados electorales de las europeas de este domingo, el partido socialista ha tomado nota de su gran fracaso y ha convocado un Congreso extraordinario, que se celebrará en el mes de julio y su actual dirigente y secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha decidido tirar la toalla y dejar paso a una nueva dirección, y a un nuevo candidato a las elecciones generales del año que viene.

Consciente de su fracaso electoral del pasado domingo, y tras la pérdida de dos millones y medio de votos, y nueve escaños, (el peor resultado de toda la historia del PSOE), Pérez Rubalcaba, el mejor candidato que puede tener el PSOE en estos momentos, aunque está definitivamente quemado, ha decidido este lunes tirar la toalla, convocar un Congreso extraordinario, algo a lo que siempre se había resistido, y optar por unas primarias, con una nueva dirección, y con unos nuevos candidatos, la mayoría de los cuales, en estos momentos, no dan la mínima talla en cuanto a conocimiento, liderazgo y capacidad de movilizar al electorado.

Consciente de su fracaso electoral de este domingo, el actual secretario general del PSOE, que ha aguantado las consecuencias derivadas del Zapaterismo (al fin y al cabo, fue vicepresidente con él, y decidió seguir al frente del partido por consejo de Felipe González ), ha decidido abandonar, en unos momentos en los que muchos le acusaban de agarrarse a un cargo, para el que no hay un sucesor con una biografía y una trayectoria claras, para asumir una responsabilidad, de esa categoría e importancia.

Ni Carme Chacón, la ambiciosa ex ministra de Defensa con Zapatero, teledirigida por su marido, el ex secretario de estado de Comunicación, Miguel Barroso, que acaba de volver de Miami, después de un notable paréntesis de descanso en la península de la Florida; ni Patxi López, el lehendakari de transición que quiere saltar al ruedo, sin muchos méritos para ello, ni por supuesto, el joven Eduardo Madina, del que se desconocen sus obras completas, y que durante su permanencia en el grupo parlamentario socialista, ha dejado bastante que desear en cuanto a intervenciones, imaginación, y control, tienen los méritos suficientes para concurrir a unas primarias históricas como las que se anuncian en unos momentos de crisis como los que está viviendo el país, según reflejan los resultados electorales del domingo.

Mientras el PP sigue con la falsa cantinela de que ha ganado las elecciones, cuando ha perdido nada más y nada menos, que más de dos millones y medio de votos y ocho escaños (sólo uno menos que el PSOE), el partido socialista ha asumido la gran derrota electoral y ha constatado, que el electorado ha girado a la izquierda y ha coincidido con la candidata, Elena Valenciano en que el resultado es insuficiente para el Partido Socialista, que se ha hundido en todas las autonomías, salvo en Andalucía, Asturias, y Extremadura.

Hasta la llegada del Congreso del mes de  julio, Rubalcaba ha dicho que seguirá en su puesto y que mientras sea secretario general seguirá ejerciendo como tal “hasta que el partido decida quién le sustituye”. “Sobre mi futuro personal, tiempo habrá de hablar de ello”, ha destacado. Por cierto, ha dicho, seguirá ejerciendo como líder de la oposición en el Congreso y seguirá interpelando al Presidente del Gobierno en las sesiones de control. Por lo tanto, también pilotará el proceso del Congreso hasta que sea elegido su sustituto. Rubalcaba se ha negado a precisar si abandonará la política activa tras el Congreso de julio.

Pérez Rubalcaba cree que, lo que reflejan los resultados de este domingo es la crisis social, territorial y política del país. Por lo que respecta a esta última, ha asegurado que se trata de una crisis que afecta a los dos grandes partidos y ha lanzado al PP el mensaje de que “haría mal” si no lee los resultados en esa clave. “Nosotros tomamos nota”, ha señalado el líder socialista, algo en lo que parece que no tiene el mínimo interés el PP, convencido de que ha ganado unas elecciones en las que el electorado no sólo le ha dado un notable voto de castigo, sino que ha puesto en duda todos esos mensajes de recuperación económica y de crecimiento, como final de la crisis.

De cualquier forma, después de esa primera reacción del PSOE, se espera la del PP, porque no pueden seguir diciendo que han ganado, después de los resultados del pasado domingo… Y algo más tendrán que decir… y hacer.