Alto el fuego en la batalla Aznar-Rajoy…

La batalla sorda que libra José María Aznar contra el presidente del partido y del Gobierno Mariano Rajoy y contra parte de la dirección del PP, como la secretaria general, María Dolores de Cospedal, desde hace un año ha sufrido una especie de alto el fuego tras la decisión del expresidente de presentar al candidato del PP a las elecciones europeas en un foro público del diario ABC, el día antes de que se inicie la campaña electoral, el próximo 9 de mayo.

De esta forma, Aznar no participará propiamente en la campaña electoral, tal como había anunciado por problemas de agenda, pero si intervendrá en un acto público de presentación del candidato, Miguel Arias Cañete, que fue ministro de Agricultura durante su mandato, y que públicamente ha pedido que le gustaría que, de alguna forma,  el expresidente no permaneciese ajeno a su campaña. Aznar no ha querido dar su brazo a torcer, y sigue manteniendo que tiene una agenda internacional muy apretada, según le manifestó hace unos días el secretario general de FAES,  Javier Zarzalejos, al encargado de la campaña electoral del PP, Carlos Floriano, cuando Aznar se quejo públicamente de que no habían contado con èl, al tiempo que ha decidido rechazar la oferta de Esperanza Aguirre para su participación en varios mítines en la Comunidad de Madrid.

En fuentes del partido dicen que si quería haber participado en la campaña electoral, cosa que dudan, se lo podía haber pedido personalmente a la secretaria general Cospedal o al responsable de la campaña Carlos Floriano, aunque esas mismas fuentes ocultan que, efectivamente, la decisión de que no participase se tomó en más altas instancias. No es ningún secreto que las relaciones entre el presidente del partido y de su sucesor, Mariano Rajoy, prácticamente se rompieron el pasado mes de enero cuando Aznar decidió no asistir ni  partipar en la Convención del PP celebrada en Valladolid, alegando “problemas de agenda” cuando él sabía desde hacía muchos meses la fecha de la Convención,  el acto más importante del partido entre Congresos.

El boicot que el Gobierno de Rajoy le declaró al expresidente el día que presentó su nuevo tomo de Memorias, tras  los comentarios de Aznar sobre los errores que estaba cometiendo Rajoy, con  su actitud ante el independentismo catalán, su falta de estrategia con el conflicto provocado por la sentencia de la doctrina Parot y con el incumplimiento del programa electoral con el que se ganaron las elecciones en noviembre de 2011, especialmente con la subida de impuestos, fue el desencadenante del último conflicto entre dos personajes que prácticamente no se dirigen la palabra. Ni Rajoy llama a Aznar para nada ni Aznar le transmite personalmente su desagrado por una forma de gobernar con la que está en profundo desacuerdo.

Las primeras  críticas  públicas de Aznar a Rajoy se produjeron hace ahora un año cuando,  en una entrevista en Antena 3 Televisión, cuestionó la gestión del Gobierno del presidente  a quien le exigió una acción política más decidida y el cumplimiento del programa electoral con el que ganó las elecciones, incluyendo, sobre todo, una bajada de impuestos. Aznar fue  muy rotundo contra el líder de su partido “Hace falta cuidar a las clases medidas del país porque el castigo está siendo muy fuerte y hay que bajar los impuestos. Me gustaría que actuara todos los días y ver un proyecto y una acción política con unos objetivos renovados”.

Fue el inicio de una batalla que se  ha  recrudecido en plena precampaña electoral  de las europeas y,  cuando un sector del PP, parece más inclinado hacia las posiciones que mantiene VOX, el partido liderado por  el exdirigente del PP, Alejo Vidal-Quadras, que en medio de la polémica ha invitado a Aznar, cerca de sus posiciones, a participar en su campaña. “En estos momentos- dicen en algunos círculos del PP- Aznar puede estar más cerca de Vox que de las posiciones que defiende su partido” Esos, olvidan que, precisamente la estrategia electoral de Cañete es recuperar ese voto que en el último año se ha ido alejando de las posiciones populares,  y que lo que  quiere es dar un voto de castigo a Rajoy y a su Gobierno…