Artur Mas quiere una mediación de la UE ante Cataluña y Madrid

Cada uno por su cuenta, sin la mínima coincidencia, sin empatía de ningún tipo. Los dos, han estado en el mismo acto con empresarios catalanes, cada vez más preocupadas por la situación, conforme avanza el calendario hacia el día del referéndum. Uno, Artur Mas, presidente de la Generalitat, ha hecho el canto de la pujanza de Barcelona en el Foro Empresarial sobre Marcas Renombradas Españolas y se ha ido sin despedirse, y sin esperar la llegada del otro. Y el otro, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, que no ha querido llegar antes, ha hecho el canto de la recuperación económica y la necesidad de salir todos juntos, sumando fuerzas, energías y talento, para situar a España “como un nuevo país próspero de norte a sur, después de años de crisis”.

Esta es la situación que se ha vivido este jueves en Barcelona, el día después de la festividad de Sant Jordi (un libro y una flor), una festividad que, a pesar de la presencia de la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, ha servido para valorar, de nuevo, la falta de sintonía entre la Generalitat y el Gobierno, la falta de diálogo entre el señor Mas y el señor Rajoy y, la ausencia de planes para que no se produzca ese choque de trenes anunciado para el 9 de noviembre con el referéndum de independencia que se llevará a cabo, sí o sí, según ha vuelto a recordar en el día del patrón de Cataluña, el presidente Artur Mas con una verdadera ofensiva internacional.

Una ofensiva de la que ha dado todo tipo de detalles a una veintena de corresponsales extranjeros, interesados en el proceso soberanista catalán, en unos momentos donde hay una verdadera efervescencia nacionalista en distintos lugares y naciones de Europa. De esta forma, Mas ha querido celebrar la festividad con libros, rosas y… entrevistas y ha pedido a los informadores que influyan ante la Unión Europea para que medie entre Barcelona y Madrid ante la ausencia total de diálogo.

De esta forma, el Presidente catalán se ha comprometido, según recoge ampliamente este jueves el periódico Financial T imes, a seguir adelante con un polémico referéndum sobre la independencia de España, advirtiendo que ahora ve pocas posibilidades de llegar a una solución negociada con Madrid que pudiera hacer frente a los agravios económicos y políticos de la región”. Artur Mas mantiene que está comprometido, “al 100 por 100″, con la convocatoria de una votación regional sobre el futuro estatus de Cataluña en noviembre, justo dos meses después del referéndum sobre la independencia de Escocia. “No detendremos este proceso. Si paramos el proceso y no hay alternativa la frustración aquí será absoluta”. Sus comentarios siguen a una serie de declaraciones igual de intransigentes del Gobierno central de Madrid, lo que sugiere que es cada vez más probable un choque frontal constitucional a finales de este año. El Gobierno español dice que la campaña a favor de la independencia catalana va en contra de la Constitución del país, que defiende la naturaleza “indisoluble” del Estado y que una Cataluña independiente estaría internacionalmente aislada y fuera de la Unión Europea.

Haciéndose eco de las celebraciones, Mas ha descrito la actual situación, -según la versión del Irish Times de Irlanda – como la de un luchador oprimido que había perdido la paciencia ante un indiferente estado español, por lo que está decidido a seguir adelante con el referéndum de noviembre sobre la independencia catalana de España, a pesar de los contratiempos que su plan ha sufrido en las últimas semanas.

Si el estado español también bloquea la votación no vinculante, entonces consideraría convocar elecciones regionales anticipadas como “último recurso”, para así mostrar cuánto apoyo tiene la independencia. Mas recuerda que  los partidos separatistas actualmente controlan unas dos terceras partes del Parlamento catalán. “Si hubiera detectado un poquito de intención de negociar en el primer ministro Rajoy, lo hubiera hecho una prioridad, pero en todos los meses que he estado liderando este proceso, no he observado la mínima posibilidad de que, ahora mismo, haya una oportunidad de acuerdo”.

“Si la participación es suficientemente importante, si el resultado está lo suficiente a favor de la independencia siguiendo formando parte de la Unión Europea, tendremos un mandato para negociar. La UE podrá entonces ayudarnos a encontrar una solución que satisfaga a todos. Debemos encontrar los mecanismos.” Ha terminado diciendo el Presidente de la Generalitat a la veintena de periodistas internacionales a los que ha pedido que influyan para que la Unión Europea medie entre Barcelona y Madrid ante la falta absoluta de diálogo. El Presidente de Cataluña no duda un instante respecto de la viabilidad económica de su futura nación. “Tenemos un producto interior bruto superior al de Finlandia o de Portugal, exportamos, y recibimos 15 millones de turistas por año. Entonces, sí, totalmente, el país sería viable”, declara, olvidando de paso los informes alarmantes sobre las consecuencias de una secesión. Pero el mensaje es claro: la consulta sigue estando en marcha.