¿A qué juega García-Margallo?

El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo ha vuelto a asumir funciones de Ministro del Interior y, desde Uzbekisstan, dónde se encuentra en viaje oficial, ha abordado el llamamiento que el domingo de Resurrección, en el Aberri Eguna, día de la Patria Vasca, hizo el lehendakari del Gobierno vasco, Iñigo Urkullu para establecer a una relación distinta de Euskadi con España, con el objetivo de convertirse en un Estado más de Europa como Croacia, o Estonia, o como Cataluña y Escocia, después de los correspondientes referéndums de independencia.

En medio de un creciente fervor nacionalista en países que, en su momento, formaron parte de la desaparecida Unión Soviética, y tras la desmembración de Ucrania con el Referéndum celebrado en Crimea el pasado mes de marzo, por el que el país pro-ruso ha vuelto a la órbita de Moscú, y mientras siguen las tensiones con Kiev, en el Este del país, con nuevos intentos de secesión de los territorios ruso-hablantes, el ministro español de Asuntos Exteriores, el más reacio a tomar medidas contra Rusia, por las repercusiones que podrían tener sobre el turismo ruso en nuestro país, se ha convertido en abanderado de los movimientos independentistas que se están produciendo en Cataluña, donde se ha convertido en el principal portavoz del Gobierno, como en Euskadi, dando la sensación de que estamos ante un problema de política exterior y no de un problema interno, relacionado directamente con la unidad de la Nación española.

El titular de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha respondido al lehendakari, que el domingo apostó por un “modelo confederal” como nuevo estatus de relación con España que “el Gobierno está perfectamente dispuesto a dialogar, dentro de la Ley, siempre que sea un diálogo entre todos”, “Las decisiones de unos afectan a todos”, ha subrayado Margallo en declaraciones desde Taskent (Uzbekistán) difundidas por televisión española, como si no hubiese otro portavoz más indicado para hacer frente a la propuesta que acaba de hacer el lehendakari del gobierno vasco. Una propuesta que ha cogido al Gobierno totalmente desprevenido, y cuando el contencioso catalán, no solamente no parece encauzado, sino que se complica más y más, conforme pasa el tiempo, ante la falta de iniciativa del gobierno de Rajoy.

Al gobierno de Mariano Rajoy le ha cogido totalmente de improviso la propuesta de este domingo del lehendakari vasco Iñigo Urkullu, de un Euskadi, como estado propio en el concierto europeo, junto a Navarra y a las provincias vasco-francesas -Iparralde-en un planteamiento independentista que no tiene nada que ver con el federalismo que quiere impulsar el partido socialista, ni con el plan independentista en el que está metido el gobierno de la Generalitat de Artur Mas.

El PNV de Urkullu está en contra de cualquier declaración unilateral de independencia como defienden muchos en Cataluña, y de un referéndum como el que viene preparando Artur Mas y prefiere abrir un proceso que denomina de “diálogo, negociación, acuerdo y ratificación”, de un nuevo status de relación con España que podrían entenderse como un “modelo confederal”, basado en el respeto a los derechos históricos. Un nuevo status que necesitará, inevitablemente, de una reforma de la Constitución, algo a lo que se resiste, en estos momentos, el Partido Popular.

El Partido Nacionalista Vasco, que no quiere ser arrastrado por la actual situación de Cataluña, pretende firmar una alianza con España para lograr presencia directa de Euskadi en los órganos de decisión de la Unión Europea, pero como un paso intermedio hacia un nuevo estatus, que sería convertir Euskadi en una nación de Europa, junto a algunas que ya están como Croacia o Estonia y otras que pretenden estar, como Escocia y Cataluña. Nada que ver con lo que pretende ETA y su entorno abertzale, mucho más cerca de lo que viene defendiendo la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC), que es la que realmente está marcando la agenda y la hoja de ruta que debe seguir la independencia catalana…

Dentro de todo esto lo que no se entiende a qué está jugando el ministro Margallo, en algo que, realmente, le sobrepasa.

3 comentarios
  1. Lucyinthe Sky says:

    Europa no es lo mismo que la UE.
    El PSOE defiende el TTIP, que es el mayor atentado de la historia contra el modo de vida europeo.
    La UE, el BCE, y la Comisión Europea son vehículos para implementar los intereses de los grandes lobbyes de USA.
    Vivan el populismo, el nacionalismo, la doctrina social de la iglesia católica, el marxismo, y el proteccionismo!
    Viva Europa!
    Muera la UE!

  2. petitsuis says:

    ¿estais asustadillos eh?… vosotros, Marianico, el Cayo ese, anda queeeee…. y ahora empieza el amigo reprochando a los demás hablar en nombre del “pueblo”, con dos….. (lo habrá dicho en reunión en alguna “Casa del Pueblo”, ¿tal vez?, ¿acaso?), pero no, eso no es populismo, es cosa seria, sisisisisi…..

  3. Agromenawer says:

    Que hable de populismo alguien que milita en un partido que sin ir más lejos es anticlerical a ultranza cuando está en la oposición y mantiene el concordato cuando está en el gobierno tiene muchos bemoles. Definitivamente habéis perdido toda conexión con la realidad. Podemos no dice lo que la gente quiere oír, Podemos dice lo que la gente cree que se debe hacer, y es en ese matiz en el que os perdéis los políticos “de toda la vida”. Pretender que los ciudadanos hoy en día no estamos informados de lo que va a suponer el TTIP, de que es el entramado bancario germano-anglosajón el que ha causado y se está enriqueciendo con esta mal llamada crisis, de todos los tejemanejes que el PP y el PSOE tienen en nuestros ayuntamientos, delegaciones, diputaciones, consejerías desde hace 4 décadas, pensar que todo esto se nos escapa o que no somos capaces de comprenderlo en su verdadera dimensión es un grave error. Y por eso no entendéis ni probablemente entenderéis nunca porque Podemos va a borrar del mapa al PSOE como Syriza borró del mapa al PASOK.

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