Comienza a cuajar el final del bipartidismo…

El Partido Popular volvería a ganar las elecciones europeas del próximo mes de Mayo, como en el año 2009, el año en el que comenzó su gran recuperación política, tras la etapa socialista de Rodríguez Zapatero, que marcaron esos comicios al Parlamento europeo, siguió en las municipales y autonómicas y, terminó en las generales de noviembre de 2011 con la victoria de Mariano Rajoy por mayoría absoluta.

Los datos corresponden a la encuesta realizada por Sigma Dos para el diario “El Mundo”, la primera que se realiza en vísperas del inicio oficial de la campaña electoral, y la victoria electoral , según esa encuesta, se produciría manteniendo casi la misma diferencia con el PSOE que hace cinco años (33,1 por ciento, frente al 30,2 por ciento, es decir, pérdida de cuatro diputados socialistas frente a cinco populares) lo que significa que entre los dos partidos perderían más de 17 puntos, y habría empezado a ponerse fin al llamado bipartidismo que ha venido funcionando desde el inicio de la transición en España.

De esta forma, nos dirigiríamos a una “italianizacion” por la entrada en crisis de los dos grandes partidos debido a la situación de desencanto por la que atraviesa el país y por la crisis que están viviendo todas las instituciones del Estado, especialmente esas dos grandes formaciones políticas, que están siendo desbordadas por los movimientos sociales. El desencanto generalizado, las graves consecuencias de la crisis económica, y la vitalidad de esos movimientos sociales han conseguido romper de hecho el bipartidismo que se consagró en la Constitucion de 1978 y sobre el que se estableció el juego político parlamentario de la nueva democracia española: un partido moderadamente conservador y un partido moderadamente progresista que, hasta ahora, han encarnado la extinta UCD (Unión de Centro Democrático), el Partido Popular y el PSOE.

Ese fenómeno, que ha empezado a aparecer desde hace meses en las sucesivas encuestas realizadas por empresas de sondeos privadas y por el propio CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), es especialmente significativo en la que publica este domingo el diario “El Mundo” ya que , en las últimas europeas, entre los dos grandes partidos sumaban casi el 81 por ciento de todos los votos emitidos, mientras que ahora ese total suma solo un 63,3 por ciento, con una espectacular subida de Izquierda Unida y de UPyD (Unión Progreso y Democracia) que llegan a triplicar sus votos. El partido de Albert Ribera, Ciudadanos, conseguiría un escaño que ocuparía el periodista y abogado Javier Nart, que, curiosamente más valorado que el candidato del PP, Miguel Arias Cañete y que la candidata del PSOE, Elena Valenciano.

Aunque en la Moncloa la encuesta ha sido recibida con cierta alegría porque hasta el asesor áulico de Rajoy, el sociólogo Pedro Arriola, hace semanas, daba las europeas por perdidas y trataba de convencer al presidente del Gobierno de que esas elecciones no son importantes para los resultados de las generales del año que viene, preocupa a nivel institucional las consecuencias que puede traer la desaparición del bipartidismo.

Según la tesis de Arriola, en las europeas suele producirse el voto de castigo que los más fieles votantes , utilizan para manifestar su descontento. Entre los votantes populares el descontento es tan grande que el 21 % de los ciudadanos que consideran que la imagen de Rajoy es mala o, muy mala, votan PP, y los que piensan que esa imagen es regular, casi el 29 por ciento, apoyó al partido en las últimas elecciones. Una de las manifestaciones de ese descontento es la abstención, que el 26 de Mayo puede llegar al sesenta por ciento. Un sesenta por ciento de abstención y otro sesenta por ciento de votos repartidos entre los dos grandes partidos sería la puntilla al sistema actual bipartidista.

Según los estudios que viene realizando Metroscopia en las elecciones de 2008 el bipartidismo registró su récord en toda la historia de la democracia española. PP y PSOE sumaron el 83,81% de los votos, Desde entonces el bipartidismo no ha dejado de bajar hasta el punto que la última encuesta de Metroscopia no llega a ese peligroso sesenta por ciento., La suma de los dos partidos pasaría del 80,9% de 2009 al 56,9%. Ese derrumbe de los dos grandes partidos es consecuencia de la caída de más de 13 puntos del PP y de casi 11 de los socialistas, en comparación con las anteriores europeas. Con respecto a las generales de 2011 la caída del PP sería de 15 puntos y la del PSOE de uno.