Esa pobreza que no gusta nada, nada, a Montoro

La ONG Save The Children, ha venido a confirmar esta semana los datos de Cáritas sobre la pobreza infantil y el alto grado de exclusión social que existe entre nuestra población infantil, que tanto han molestado al ministro de Hacienda y Administraciones Publicas, Cristóbal Montoro, hasta el punto de insinuar que los datos, que para nuestro país son estremecedores, están manipulados, y no responden a la realidad.

El principal dato proporcionado por la ONG que trabaja en más de un centenar de países, y que ha hecho público en un estudio sobre “La pobreza infantil en Europa”, a raíz de la crisis económica que estalló hace seis años, es que el treinta por ciento de la poblaciónón española menor de 18 años vive bajo el umbral de la pobreza, la tasa más alta de toda Europa, solo superada por Rumanía. Otro dato que proporciona una radiografía de la situación, realmente dramática que debería obligar al Gobierno a tomar medidas inmediatas: el 33,8 por ciento de los niños y niñas españoles, viven en riesgo de pobreza o exclusión social, sobre todo, porque la ONG llama a tomar medidas ya que nuestro país, es el que menor capacidad tiene para reducir la pobreza infantil a través de sus ayudas sociales.

El informe que ha producido esta semana numerosas reacciones políticas en los sectores más sensibilizados de la sociedad española, es muy similar al que presentó, recientemente, Cáritas y que provocó tanta indignaciónón en el ministro Montoro que parece desconocer una realidad que tiene poco que ver con su mundo. Para Cáritas, España, después de Rumania, es el país con más pobreza infantil y uno de los más afectados por los recortes sociales impuestos por la troika. Las conclusiones del informe Cáritas venía a contradecir el habitual discurso oficial que sugiere que lo peor de la crisis económica ya ha pasado, y sostiene que no hay evidencias de que la situaciónón de muchas personas esté mejorando, ya que según los responsables del estudio “las medidas de austeridad han fallado a la hora de solucionar los problemas y generar crecimiento económico”.

Cáritas Europa por ejemplo, define a la poblaciónón española como una de las más afectadas por la crisis, pues mientras la tasa de riesgo de pobreza o exclusaón social (un indicador extenso que emplea la UE que incluye pobreza monetaria, carencia material severa y desempleo) de los estados comunitarios fue del 25,1% en 2012, en España fue del 28,2%, y, en la población infantil hasta del 33,8%, según Eurostat.

En toda Europa, y especialmente en los países que más han sufrido estos últimos años con los recortes sociales, Save the Children es testigo de cómo la pobreza está privando a los niños de oportunidades educativas, del acceso a servicios sanitarios, una dieta sanas, de un hogar y un entorno familiar adecuado, del apoyo de la familia y de protección frente a la violencia. Los niños cuentan que han sido desahuciados de sus casas en varias ocasiones porque sus padres no podían pagar el alquiler o la hipoteca, algunos incluso han vivido en tiendas de campaña o han ocupado casas sin electricidad o sin agua corriente. Nos cuentan que se sienten socialmente excluidos, que han perdido a sus amigos porque no pueden permitirse hacer las mismas cosas que otros niños de su edad; que la pobreza es dura porque les roba sus sueños, sus esperanzas y sus derechos.

La situación en España, según sus responsables, es “inaceptable” y la pobreza de los niños es un “problema de Estado”. En España los niños tienen un 7% más de probabilidades de ser pobres que los adultos. El porcentaje de menores que vive en hogares que gastan más del 40% de los ingresos disponibles en costes de la casa es de un 20,5% en España, mientras que la media de la UE es de un 11%. Además, en España los niños tienen un 7% más de probabilidades de ser pobres que los adultos, una de las cifras más altas de los países europeos, superada por Luxemburgo, Reino Unido, Malta, Hungría y Rumanía. En el informe, la ONG asegura que la probabilidad de que un niñoo esté en riesgo de pobreza o exclusión está tambaén determinada por el país de nacimiento de los padres. Sobre este aspecto, resalta que España es el estado de Europa en el que la diferencia en riesgo de pobreza entre niños con padres nacidos en un país extranjero, y aquellos cuyos progenitores han nacido en el viejo continente, es mayor.

Los 17 millones del fondo extraordinario que ha creado el Gobierno para luchar contra la pobreza infantil en los poróximos cuatro años, “aunque son muy bienvenidos”, tampoco son suficientes, critican desde la ONG. “Echamos de menos compromisos concretos e indicadores de seguimiento del problema, ademaás de una prestaciónón presupuestaria más generosa”, afirma uno de sus responsables en España, que calcula una dotación económica de 1,5 euros al año para cada niño teniendo en cuenta los 2,8 millones de menores en riesgo de exclusión social.