La ministra que se empeñó en dar el mitin en la tele

Ha comenzado ya la campaña electoral para las europeas del mes de mayo, aunque en realidad, comenzó el pasado martes con los discursos del debate del estado de la nación, donde muchos de los intervinientes usaron la Tribuna del Parlamento para dar sus mejores mítines preelectorales. No hablaban para el resto de la Cámara, hablaban para el militante, para el votante, para el que, todavía, está refugiado en el no sabe no contesta. Unos daban mítines y otros anunciaban promesas y más promesas.

Pasado el Cabo de Hornos, Rajoy señalaba a la tierra prometida, a la tierra de promisión de la recuperación y el empleo, y adelantaba exenciones fiscales a partir de los 12.000 euros anuales (ahora está en 11.121 euros), una medida nada impactante si se explica que el ahorro para los 400.000 mileuristas afectados, es de 49 euros, es decir, cuatro euros mensuales. Según los técnicos de Hacienda, eso supone veinte millones de euros que se dejan de ingresar. Una medida que se ha presentado como una conquista social, pero sin explicar su escaso alcance. Es de esperar que, por lo menos, volvamos al mismo nivel de impuestos que antes de las subidas, si es que Europa, da la correspondiente luz verde.

Estamos ya tan metidos en la precampaña electoral que este jueves, la ministra de Empleo Fátima Báñez ha convertido una entrevista, que le estaba haciendo Susanna Griso, en el programa “Espejo Publico” de Antena 3, en un mitin, mezclado de argumentario Popular. Si Celestino Corbacho fue el ministro de los cuatro millones de parados y Valeriano Gómez de los 5, Fátima Báñez es la ministra de los seis millones, la que ostentará en su currículum (si el Presidente del Gobierno no la cambia), como la ministra que terminará la legislatura con más desempleados que cuando comenzó.

Pues bien, le preguntaba la presentadora de “Espejo Público”, un modelo de profesionalidad, por el último informe del Banco de España que reconoce que los salarios en España han bajado mucho más de que lo que indican las estadísticas, cuando, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, sacó el argumentario del PP a pasear, y como si todavía estuviese en el debate sobre el estado de la nación, comenzó a dar un discurso sobre la creación de empleo, sobre la recuperación económica, sobre la bondad de la moderación salarial, sobre la competitividad, sobre la formación…

No había forma de pararla, no dejaba que la interrumpieran, seguía y seguía, como las pilas Duracell. Este cronista, a la derecha de la Griso, contemplaba la cara de angustia de la periodista que veía que no había forma de reconducir la entrevista, ni saber si, efectivamente, el Ministerio tenía los mismos datos que el Banco de España sobre la bajada de los salarios en España. Era materialmente imposible. Había cogido el hilo y no había forma de pararla. Aprovechando un momento en que tomó aire para respirar, la periodista no tuvo más remedio que cortarle “Señora ministra, esto no es una entrevista, esto es un mitin”.

Por un momento, la señora  ministra estuvo a punto de contestar algo así como “pregunte usted lo que quiera que yo le responderé lo que me dé la gana”.  Lo dijo, pero a su manera. Lo suyo era vender los empleos que se iban a crear, la recuperación económica y el final de a crisis. Pero tras recordarle que aquello no era un mitin, la ministra, como si se estuviese hablando de una sentencia judicial, dijo que respetaba las estadísticas del Banco de España, aclarando que esos datos acababan en 2012 y no en 2013, con lo que no aclaraba nada. Eso sí, se remitía a los datos y a la credibilidad del INE (Instituto Nacional de Estadística), sin darse cuenta que el INE acababa de hacer público que en 2013, no en 2012, se han destruido 200.000 puestos de trabajo.

Para la ministra se ha tenido que recurrir a la “moderación salarial” durante los dos últimos años para salvar muchos puestos de trabajo, y adelantó, con seguridad que “los salarios subirán cuando las empresas vayan bien”. Respecto a que los sindicatos dicen que los salarios han bajado un 10 por ciento de media, mantiene que eso es “disparatado”, y defiende las estadísticas oficiales.

Decía recientemente Carlos Rodríguez Braun que el populismo de Báñez es idéntico al del PSOE, pero lo de su entrevista con Susanna Griso, no solo ha sido populismo. Falso populismo, sino propaganda peronista disfrazada de demagogia… Todo un espectáculo.