DEN14: Rubalcaba gana el primer round

Ha sido el realismo frente al triunfalismo, la seguridad frente a la duda, la iniciativa frente a la actitud defensiva, la confianza de lo expresado sin leer un solo papel frente a la obsesión de encontrar los argumentos entre los cientos y cientos de papeles preparados, la necesidad de reconciliarse con el electorado que estaba fuera del Parlamento frente a la prudencia de no salirse del guión, hasta el punto de evitar pronunciar muchas de las palabras, e incluso temas prohibidos.

Con todo lo que tiene de peligro, de tongo, el debate sobre el estado de la nación que comenzó este martes en el Congreso de los Diputados, hay que decir que el primer asalto de ese debate, probablemente el más esperado, junto con el del representante de Convergencia i Unió Josep Antoni Duran i Lleida, lo ha ganado el líder de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba que, en el cuerpo a cuerpo, con el Presidente del Gobierno, ha conseguido descolocarle y, sobre todo, privarle de esa espontaneidad y habilidad dialéctica presidencial que solo ha salido a relucir en muy pocas ocasiones y en forma de ocurrencia o chascarrillo.

Un Rubalcaba seguro, sin un solo papel, con una intervención claramente de izquierdas y dirigida más a su votante o militante, que al Parlamento, ha sacado a Rajoy de ese país idílico que pintó por la mañana y al que se está conduciendo por la senda de la recuperación, después de una herencia de millones de parados y de deudas… producto de la herencia recibida.

Los discursos tanto del Presidente del Gobierno, como del líder de la oposición han transcurrido por el camino previsto, tal como adelantó este cronista en lo que ha sido “La economía un poco mejor, Rajoy no“, y “los recortes están terminando con el estado de bienestar, Rubalcaba recuperado”, aunque, mientras transcurría el debate sobre el estado de la nación, todo un canto a la recuperación económica, a las valientes medidas para sacar al país del precipicio, a la supuesta recuperación del empleo (todos los datos que ha manejado el Presidente sobre el desempleo no responden, ni se acercan siquiera a la realidad de las cifras), al futuro prometedor que nos espera, desde Bruselas se arrojaba un jarro de agua fría sobre las previsiones para anunciar que ha mejorado las cifras iniciales de crecimiento, pero que no se cumplirán los objetivos de déficit el pasado año ni éste, a pesar de que fueron suavizados por Bruselas, ni la cifra de empleo parece que pueda mejorar hasta el año que viene. Por lo que es posible que se termine la actual legislatura con mas parados que cuando se inició.

Un Rajoy optimista, que parece instalado en una burbuja de autosatisfacción (en algún momento, estuvo a punto de decir “el milagro soy yo”) que promete un futuro esperanzador, que ha anunciado tres medidas importantes (los nuevos contratos indefinidos solo cotizarán 100 euros al mes a la Seguridad Social por contingencias comunes durante los dos primeros años siempre que supongan un incremento de plantilla y, quien gane menos de 12.000 euros no pagará IRPF y por último, el Ejecutivo bajará los impuestos a 12 millones de trabajadores a partir de 2015), y que ha repetido el mismo discurso de otras veces, sobre la imposibilidad de que en Cataluña se celebre un referéndum de independencia el 9 de noviembre, aunque ahora, por primera vez, ha dejado una puerta entreabierta al recordar de pasada, que la Constitución se puede reformar y que ya se ha hecho en dos ocasiones. Se ha quedado solo ahí.

Frente a él, un Rubalcaba inédito en los últimos debates, seguro y buscando sobre todo el apoyo de los suyos, ha tocado los puntos más sensibles de la política del Gobierno, la que ha afectado a la gente, la que ha creado desigualdades, y que ha convertido el país en uno de los mayor pobreza en Europa.

“Hoy no hablamos de previsiones, hablamos de resultados. Pero precisamente esta intención ha borrado de su discurso casi toda referencia a la educación, la sanidad y la desigualdad. Y ha convertido la legislatura en una apoteosis de la desigualdad”. De ahí que Rubalcaba se haya dirigido, directamente, al Presidente del Gobierno y al enfrentamiento ideológico: “Usted ha recortado los gastos sociales, ha hecho que los pensionistas paguen por sus medicamentos y usted ha acabado con la justicia gratuita, y eso le llaman ir por el buen camino”, ha lamentado el secretario general del PSOE antes de añadir: “¿Sabe por qué, señor Rajoy? Porque son ustedes de derechas. Han sido ustedes coherentes. Han hecho lo que la derecha española siempre quiso hacer, pero nunca se atrevió a hacer, incluso decir”.

Golpe definitivo del que el señor Rajoy pareció no recuperarse, más preocupado por no pronunciar la palabra “aborto”, que por hilar un discurso sin papeles para contestar a los grupos parlamentarios… Algo que ha sido la característica de este primer día de debate.