Cómo será la inminente declaración de ETA sobre la entrega de las armas

La prensa holandesa da cuenta de que en las próximas horas, probablemente este mismo viernes, la organización terrorista ETA dará un paso importante en lo que se refiere a la entrega de las armas, según fuentes de la llamada Comisión Verificadora, mediadora del proceso de paz en Euskadi. Es más, será el presidente de esa Comisión, Ran Manikkalingam, profesor visitante de la Universidad de Ámsterdan y mediador de conflictos en Sri Lanka, Irak e Irlanda del Norte, que anunciará en Bilbao, en rueda de prensa, los lugares donde están los zulos del armamento.

Los etarras solicitarán a España y Francia la impunidad para los etarras que participarán en el sellado de nuevos depósitos de armas y explosivos; garantías para que los ‘verificadores’ puedan llevar a cabo la labor encomendada y la designación de un tercer país ‘neutral’ como escenario de la entrega de las armas. Los ‘verificadores’ tienen previsto difundir un vídeo en el que aparecerían unos zulos presuntamente sellados aunque no está confirmado que vayan a indicar en esta ocasión las coordenadas de su ubicación real.

La comisión internacional supervisora de mediación con ETA, anunció en octubre de 2011, el cese definitivo de la actividad armada, y esa misma Comisión es la que se trasladará estos días al País Vasco, para iniciar sus trabajos de mediación y verificación. ETA habría comunicado ya a esta comisión internacional algunos de los lugares en los que tiene depositados las armas y los explosivos, para demostrar que está cumpliendo con lo comprometido y que su propósito es dar los pasos definitivos para su disolución.

Según publicaba este jueves el diario ABC, la banda difundirá estas propuestas en las que pide muchos gestos al Gobierno, pero sin asumir muchos compromisos, es decir que se comprometerá a poco. Los etarras solicitarían a España y Francia, la impunidad para los etarras que participarán en el sellado de los nuevos depósitos de armas y explosivos; garantías para que los ‘verificadores’ puedan llevar a cabo la labor encomendada y la designación de un tercer país ‘neutral’ para la entrega del armamento.

Según parece, los ‘verificadores’ tienen previsto difundir un vídeo en el que aparecerían unos zulos presuntamente sellados aunque no está confirmado que vayan a indicar en esta ocasión las coordenadas de su ubicación real. Probablemente, la veintena de miembros que permanecen activos dentro de la organización, ignoran que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), tiene localizados la mayoría de estos “zulos”, que no han sido tocados durante estos meses de inactividad de la banda.

ETA, responsable de la muerte de más de ochocientas personas, desde su fundación en los años sesenta, entregará en breve las armas, según insisten los miembros de la Comisión. Con ello, aseguran los mediadores, se pondrá, definitivamente fin al conflicto armado con el Estado español que se prolonga desde hace más de cinco décadas. En España se especula mucho sobre ello desde que la Comisión Internacional de Verificación anunciara la convocatoria de una importante rueda de prensa sobre el País Vasco, aunque existe un gran escepticismo sobre la declaración a pesar de que esa organización de mediadores internacional quiere contribuir, a petición de ETA, a buscar una solución entre el grupo terrorista y el Estado español. Solución que, hasta ahora, se ha presentado como imposible por las exigencias de la banda terrorista que viene pidiendo prácticamente la libertad de sus presos. En todo caso, el Gobierno estaría contemplando la posibilidad de suavizar la política penitenciaria, previo arrepentimiento de los penados, acercando a algunos de ellos, a cárceles del País Vasco.

El presidente de la Comunidad Autónoma vasca, Iñigo Urkullu, que no quiere desaprovechar la ocasión que se le ofrece, se reunió, hace unos días con el presidente Mariano Rajoy en el Palacio de la Moncloa, para pedirle que haga un gesto hacia los presos. No se sabe todavía si Rajoy se hará eco de esa petición, aunque ha dicho en reiteradas ocasiones que su Gobierno no ha negociado, no está negociando y no negociará con los terroristas. Además, el Gobierno exige el desarme y la disolución de ETA. A cambio de una política más flexible respecto a los presos, el Gobierno quiere que los presos pidan perdón, reconozcan los daños causados y colaboren en la investigación de trescientos asesinatos de ETA que, todavía, no se han aclarado.

Al escepticismo del Gobierno, de su partido, y de parte de la opinión pública nacional, hay que añadir, también el de ciertos sectores del nacionalismo vasco más radical.”¿Un montón de armas en un camión? Eso es anécdota”. El diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, resta importancia a los pasos que según parece piensa dar ETA para caminar hacia su desarme, tal y como le exige la propia «izquierda abertzale». El dirigente de Bildu ha asegurado recientemente, en una entrevista en Radio Euskadi, que la supuesta entrega de arsenales no pasa de lo anecdótico, porque «la sustancia», según él, es que la banda terrorista renunció a seguir matando en su declaración «solemne» del 21 de octubre de 2011. Desde entonces, hará este viernes 28 meses, no se ha producido ningún atentado, al tiempo que han desaparecido los chantajes y las exigencias del llamado impuestos revolucionarios.