Epidemia entre los directores de periódicos

La epidemia que está afectando a los principales máximos responsables de periódicos del país, y que se declaró el pasado 12 de diciembre en Barcelona con el cese como director de La Vanguardia de José Antich, un periodista protegido por el expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y cercano a las posiciones soberanistas de Artur Mas, acaba de afectarle este martes al director del principal periódico español, El País, Javier Moreno, un periodista vinculado al mundo económico que llevaba en el cargo ocho años, y que últimamente, en temas muy puntuales, se había desmarcado de la política oficialista, después de haber acabado a finales de mes de enero, con Pedro J. Ramírez, fundador y director de El Mundo” desde 1988, mientras se barrunta la caída de otro director que lleva meses en dificultades, a pesar de no plantearle ningún problema al Gobierno.

Sin decirlo de una manera expresa y contundente, pero si a lo largo de su emotiva despedida de la redacción de El Mundo, Pedro J. Ramírez señalaba al presidente del Gobierno Mariano Rajoy y a empresas del Ibex, como los inductores de su destitución de la dirección del periódico y vaticinaba, además, que en España se “están incubando tormentas tremendas”. Lo que está pasando en “ámbito de la política” tendrá su “correlato en los medios de comunicación”. Según ha indicado, y sería una explicación de la actual epidemia, “ni el mapa político ni la cultura institucional, van a seguir siendo las mismas cuando concluya el actual ciclo político”.

Gracias a esa epidemia, el Gobierno podrá respirar más tranquilo, por la nueva línea de moderación del periódico propiedad del Conde de Godó, que durante estos últimos meses se ha ido alejando de las posiciones más independentistas; por la salida de Pedro J. Ramírez, algo que tenía pendiente el Presidente del Gobierno desde la entrevista periodística de Ramírez con el extesorero del Partido Popular y, sobre todo, desde la publicación de los SMS entre Rajoy y Bárcenas, y por el nuevo orden que reinará en el periódico de Cebrián, en medio de una multimillonaria deuda que se eleva a más de tres mil millones de euros y que tendrá que ser encauzada con la ayuda de todos, especialmente de los bancos españoles que están en la operación económica del diario.

Aunque la epidemia no tiene unos síntomas claros, si tiene unas características perfectamente definidas que no deja de producir preocupación en los medios, cada vez más afectados por la crisis económica, por la crisis de la publicidad, por la crisis de modelo y por el creciente poder de los agentes económicos, que son los que más dinero invierten en publicidad, y en los medios que han tenido que sufrir una profunda reconversión hasta el punto que, en la actualidad superan los 10.000 los profesionales de la información afectados por los distintos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) en los diferentes grupos de comunicación.

Precisamente El País, durante el penúltimo año de dirección de Javier Moreno, sufrió uno de los más importantes Expedientes de Regulación de Empleo de la prensa española. Expediente que afectó a 129 trabajadores, el 27 por ciento de la plantilla, que dividió a la redacción del periódico y colocó al director en una difícil situación porque, en cierto modo, se lo dieron hecho. Ese Ere traumático que afectó a los más brillantes y veteranos redactores del diario, y la publicación de una falsa foto del expresidente Hugo Chávez entubado y agonizante en una cama de un hospital de la Habana, desencadenó una crisis interna que no se terminó de cerrar y que, en cierto modo, se reabrió estos últimos días, al filtrarse un informe encargado por el presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián al corresponsal jefe en Washington y responsable de la edición americana, Antonio Caño.

El informe ponía de manifiesto que los máximos responsables del diario estaban encerrados en una burbuja, que tenían poco contacto con la realidad y proponía todo un programa de actuación que empezaba con el cambio del equipo directivo. El conflicto se produjo cuando ese informe se filtró a medio centenar de colaboradores y corresponsales del periódico, y ante el desconocimiento de todo por parte de Moreno… Este martes cuando se ha confirmado el relevo de Moreno por Caño, Cebrián le ha confesado al Comité de empresa no saber nada de ese informe y que tiene que ser Caño, el nuevo director que tomara posesión el 4 de mayo, el que lo explique.

Caño lleva toda la vida en El País. Ha sido corresponsal en América Latina, igual que los últimos dos directores del periódico ha pasado por la redacción de México, ha sido redactor jefe de internacional, y es un periodista experimentado que tendrá que adaptase a la nueva línea que ha venido imponiendo Cebrián, acuciado por la situación económica del diario, por la necesidad de venta de Sogecable y por un conjunto de desinversiones que le vienen señalando sus acreedores.

Quizás porque hasta ahora ha vivido en Washington no venga afectado por los síntomas de la epidemia.