Rajoy: retoques en el Gobierno o crisis en profundidad

Después de muchas presiones inútiles, y de un desgaste político, que reflejan las encuestas que sitúan al partido, en intención directa de voto por debajo de los socialistas, (última encuesta de Metroscopia para El País), el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, parece que tendrá que resolver, en las próximas semanas, una remodelación de su Gobierno, la primera desde que llegó a la Moncloa en diciembre de 2011.

Su decisión de nombrar al actual ministro de Agricultura Miguel Arias Cañete, como cabeza de lista de las elecciones europeas del próximo 25 de mayo, después de intentar convencerle inútilmente de que presidiese el partido en Andalucía, en substitución del Alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y tras el anuncio de Jaime Mayor Oreja de renunciar a ese privilegio, le obligará a hacer algunos retoques en el Gobierno, aunque en realidad, con retoques, tal como está la situación del Gobierno, del partido y del país, no solucionará nada, y sirva sólo para prolongar la parálisis en la que se encuentra el Ejecutivo.

El enfrentamiento entre sus dos principales colaboradoras, su vicepresidenta Soraya Saenz de Santamaría y la secretaría general del partido, María Dolores de Cospedal cada vez más evidente; el agotamiento y la falta de autoridad de quien sigue compaginando la Presidencia de Castilla-La Mancha con la secretaria general; la descalificación que el Presidente del partido ha hecho de Cospedal, eligiendo como Presidente del partido en Andalucía, no a su candidato, José Luis Sanz, sino a Juan Manuel Moreno, el candidato de Soraya Sáenz se Santamaría y Moragas; las distorsiones dentro del Gobierno, que un día sí y otro no, tiene que resolver la vicepresidenta; en fin, la escasa y negativa valoración que, en general, tienen los ministros del Gobierno en el ecuador de la legislatura, obligaran a una remodelación ministerial que debería ser profunda para afrontar esta segunda parte de la legislatura, pero que conociendo a Rajoy, partidario de no mover nada, de no hacer nada, puede quedarse en nada.

Mejor dicho menos que nada: substituir a Arias Cañete por el presidente de la Junta de Castilla León, Juan Vicente Herrera, que también ha estado a punto de engrosar las listas europeas, junto con el actual presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel y, como siempre, dejar que escampe y aprovechar una coyuntura más favorable, después de las elecciones europeas, para enfrentarse con un cambio más radical, aunque cambio y radical son dos términos inconcebibles en la forma de entender la política que tiene Mariano Rajoy.

En estos momentos, son dos los ministros que aparecen como abrasados: el ministro de Cultura José Ignacio Wert y la ministra de Sanidad Ana Mato, a la que Rajoy ha mantenido en el puesto a pesar de todas las informaciones que han salido publicadas sobre sus conexiones con la trama Gürtel. Wert, consciente de que puede ser uno de los candidatos con más posibilidades al cese, ha decidido este año huir de la gala de los Goya. Si va a salir del Gobierno, era una temeridad añadida asistir a los Premios del Cine, para que le abucheen y le insulten… Por cierto que la prensa alemana, en el perfil que estos días ha hecho de él, se mete en su vida personal confundiendo su trayectoria como ministro, con su trayectoria sentimental. Y el caso de Ana Mato, conociendo a Rajoy, es imprevisible. Lo normal, en las actuales circunstancias, sería que el Presidente nombrase un equipo ministerial fuerte para vender la recuperación económica, hacer frente a las elecciones europeas del mes de mayo, y preparar las autonómicas y municipales del año que viene, así como las generales del mes de noviembre de 2015.

Para eso, tendría que contar con una doble vicepresidencia: una política, que seguiría desempeñando la actual vicepresidentaSoraya Sáenz de Santamaría, y una económica, que pasada la etapa de los ajustes, podría recaer en el ministro de Economía y Competencia Luis de Guindos, que es el que realmente ha llevado adelante todas las conversaciones con Bruselas, con la Troika y con el Eurogrupo, frente a un Montoro que ha conseguido enemistarse con todo, y con todos.

Puesto a cambiar es verdad que no puede seguir con la ministra de Empleo (ministra del Paro) Fátima Báñez, ni con el ministro de Justicia Ruiz Gallardón, que ha conseguido dividir al PP, con su polémica Ley del Aborto. En estos momentos los principales enemigos de Rajoy y del PP son UPyD (Unión Progreso y Democracia), y la nueva formación de Ortega Lara, Santiago Abascal y Vidal-Quadras, Vox. Un triunfo dice estas dos formaciones en el mes de mayo, levantaría, en el partido, todas las señales de alerta.