Pimentel, Moreno y el lío del PP andaluz

Este lunes el presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha despachado con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría sobre la grave situación del partido en Andalucía donde, por el enfrentamiento existente entre Javier Arenas y la secretaria general del partido María Dolores de Cospedal, no se ha podido llegar a un acuerdo sobre quién tiene que suceder a Juan Ignacio Zoido, actual Alcalde de Sevilla, y hombre de Javier Arenas, aunque a última hora, se haya pasado a las tesis de la secretaria general, tras dejarle caer quien más influyo en su designación, creyendo erróneamente que es, realmente, la que decide. Al parecer, un nuevo nombre, el del ex ministro de Trabajo con José María Aznar, Manuel Pimentel, el único ministro del PP que ha dimitido de su cargo por estar en desacuerdo con la política que se estaba haciendo. Se acaba de incorporar a la lista. Sería la recuperación de un antiguo dirigente popular. Sin embargo este martes, después de la reunión con la vicepresidenta, Rajoy decidía designar a José Manuel Moreno, secretario de Estado de Asuntos Sociales, como el candidato, aunque su nombre estaba descartado incluso por Cospedal que se había pasado al candidato de Zoido, José Luis Sanz, vetado sucesivamente por Arenas.

Entre el enfrentamiento de Cospedal y Arenas, que luchan por el control del partido en Andalucía, una de las principales plazas del PP, aunque nunca ha conseguido gobernar por la necesidad de obtener mayoría absoluta; el tancredismo del Presidente del Gobierno que, como en otras ocasiones, ha dejado que el tema se pudra, y las peleas internas dentro del partido, ha sido imposible la elección de un candidato de prestigio y con fuerza electoral para presentar batalla contra la presidenta andaluza Susana Díaz.

Desde que José Antonio Griñán dimitió de la Presidencia de la Junta en el mes de diciembre, y le sucedió Susana Díaz, el PP ha ido quemando candidatos en una técnica que el director de informativos de la cadena Ser en Málaga José Manuel Atencia ha bautizado como la del “pollo a l´ast”, una técnica que consiste en saber si un candidato está listo para el puesto hay que poner en marcha el procedimiento del pollo asado, Clavarle una aguja y si, al sacarla, aparece seca, decir que el candidato está en su punto. El problema es que al PP se le ha ido la mano con las agujas que le están clavando al último candidato José Luis Sanz, para verificar si se trata o no del sustituto idóneo, y por eso, no habría que descartar que el alcalde de Tomares termine carbonizado antes de extraerlo de la barra giratoria.

Antes de José Luis Sanz, otros han sido los que se les ha intentado pasar por la barra giratoria del pollo, y no se han dejado como el ministro de Agricultura, el jerezano, Miguel Arias Cañete, que aspira no sólo a encabezar las listas al Parlamento europeo, sino a un puesto importante en Bruselas; la ministra de Empleo Fátima Báñez, que no parece la mejor elección por ser la ministra del paro, aunque en estos momentos es la que tiene posibilidades de ser designada, el Alcalde de Córdoba José Antonio Nieto, el portavoz parlamentario Carlos Rojas, el secretario de Estado de Servicio Sociales, Juan Manuel Moreno, la delegada del Gobierno Carmen Crespo, muy activa en las últimas semanas en las redes sociales, y la última, recién salida del horno, Esperanza Oña, Alcaldesa de Fuengirola y vicepresidenta del Parlamento andaluz.

En el fondo, la lucha por la sucesión de Arenas en Andalucía donde ha mandado durante 21 años, no sólo es la lucha por el control del partido, y la lucha por la sucesión de Zoido, es también, la lucha por controlar la caja del partido, de la calle San Fernando, algo que ha salido a relucir tangencialmente durante el estallido del escándalo de la financiación ilegal del PP, provocada por el encarcelamiento del ex tesorero nacional Luis Bárcenas, íntimo amigo del político andaluz con quien ha venido reuniéndose en todos los momentos claves del largo culebrón del dinero negro y los sobresueldos.

Lo único seguro en estos momentos es que habrá un Congreso extraordinario a principios del mes de marzo y que será Mariano Rajoy el que designe el candidato a enfrentarse con la actual Presidenta socialista Susana Díaz, encantada de la situación de un partido, que en el fondo, es el que ha propiciado el largo mandato socialista con un Arenas que ha segado la tierra a todo el que ha destacado, entre ellos al propio Pimentel, que según algunos militantes habría que recuperar.

Pimentel, fue Secretario General del Partido Popular en Sevilla y Diputado Autonómico por Sevilla, así como Portavoz de Economía del Grupo Popular en el Parlamento de Andalucía. Entre 1993 y 1994 fue Secretario General del Partido Popular en Andalucía. Miembro de la Junta Directiva Nacional del Partido Popular y Miembro del Comité Ejecutivo Regional del Partido Popular de Andalucía. Fue Vicepresidente del Partido Popular de Andalucía desde 1996.

Desde mayo de 1996 Secretario General de Empleo en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales desde enero de 1999 hasta marzo del 2000.

Aunque a pesar de todo puede que pese más la fundación del colectivo ciudadano Foro Andaluz, que terminó constituyéndose como partido político, presentando una candidatura al Parlamento andaluz en las elecciones.