Cataluña y Escocia ¿A qué juega García-Margallo?

España no tiene intenciones de interferirse en el intento escocés de lograr la independencia y está dispuesta a considerar una eventual solicitud de Escocia para integrarse en la Unión Europea, como Estado independiente, según manifestaciones del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, al periódico británico Financial Times, en lo que son unos comentarios que reforzarán la campaña nacionalista y que tienen poco que ver con la posición mantenida, hasta ahora, por las autoridades españolas.

Las declaraciones del ministro español suponen un cambio radical en todos los pronunciamientos que, hasta el momento, han hecho las autoridades españolas preocupadas por el Referéndum que el Gobierno de la Generalitat catalana ha convocado para el próximo 9 de noviembre, y que se llevará a cabo, pese a quien pese según ha anunciado el presidente Artur Mar.

Según el periódico británico, Madrid lleva tiempo siendo el más ruidoso opositor a los movimientos separatistas en Europa, lo que refleja su lucha por contener las presiones nacionalistas en Cataluña. Los problemas internos españoles dieron pie a especulaciones de que bloquearía cualquier intento de una Escocia independiente de reingresar en la Unión Europea, algo que ahora, parece matizar, el ministro español de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo cuando afirmó que “Si Escocia obtiene la independencia, de acuerdo con los procedimientos legales e institucionales, solicitará la admisión en la Unión Europea.  Si el proceso es verdaderamente legal, esa solicitud se podría considerar. Si no, no”. Todo un galimatías si se examinan declaraciones anteriores.

Aunque el ministro español se negó a comentar de forma directa si España podría vetar el acceso de Escocia a la UE, después de una votación a favor de la independencia, insistió en que los casos de Escocia y Cataluña son “fundamentalmente diferentes”. Madrid seguiría resistiéndose al plan catalán de celebrar un Referéndum propio sobre la independencia a menos de dos meses después de la votación en Escocia de septiembre, manifestó el ministro español.

Los comentarios de García-Margallo llegan cuando un nuevo sondeo en Escocia muestra un giro hacia la campaña por la independencia, pero los nacionalistas se quedan bien lejos de la mayoría. Preguntado por la campaña, el ministro español de Exteriores español aseguró que: “No interferimos en los asuntos internos de otros países. Si el orden constitucional británico permite, y así parece ser, que Escocia elija su independencia, no tenemos nada que decir”.

El Gobierno británico ya ha aceptado formalmente respetar el resultado del referéndum del 18 de septiembre y trabajar “de forma constructiva” con el Gobierno escocés de inclinarse los votantes por la independencia. Lo que sí hizo García-Margallo es advertir que Madrid considera que los nacionalistas escoceses no son realistas al afirmar que la pertenencia a la Unión Europea, se podría mantener sin costuras en el caso de la independencia. Y una Escocia independiente tendría que “sumarse a la cola de espera y pedir la admisión”, con pocas posibilidades de que los términos de la adhesión estén concluidos antes del día de la independencia que ha propuesto Edimburgo, el 24 de marzo.

“Hay que resolver montañas de problemas, como Mejor Unidos (grupo que realiza campaña contra la independencia de Escocia) ha explicado muy bien”, declaró. “Tienes que lograr el estatus de candidato. Tienes que negociar 35 capítulos. Ha de ser ratificado por las instituciones de la UE. Y luego los han de ratificar los 28 Parlamentos nacionales”. En una entrevista de la semana pasada, el primer ministro escocés Alex Salmond ridiculizó las sugerencias de que “podría quedar a la intemperie”.

“¿Por qué? No porque sea del interés de Escocia, adherirse sin costuras, sino porque manifiestamente es del interés del resto de Europa”, dijo Salmond. Citó en particular el caos que ocasionaría a los sectores pesqueros de toda Europa que las aguas escocesas dejarán, de súbito, de formar parte de la Política Pesquera Común.

Pero no solamente se trata de eso, se trata del resurgimiento del nacionalismo en una Europa preocupada no solo por el futuro de Escocia o Cataluña, sino también de Flandes y de una serie de movimientos separatistas que producen verdadero terror en Europa, según se encargo de recordar el expresidente del Gobierno español Felipe González, en un debate celebrado en la Sexta Televisión el pasado domingo cuando, ante un Artur Mas, desbordado por los acontecimientos, recordó que Europa está alarmada con los nacionalismos “Están aterrorizados de pensar, según González, que se pueda producir una desarticulación territorial interna respecto a los Estados nación que conforman la Unión Europea”.