PP: lunes negro, y martes, más negro todavía

Si el lunes fue un “lunes negro” para la historia del PP por el anuncio de Jaime Mayor Oreja de negarse a encabezar la lista a las elecciones europeas del mes de mayo, y el abandono de Alejo Vidal-Quadras del partido, para presentarse como candidato del nuevo partido VOX a las europeas, este martes no ha sido menos negro, por la decisión de Aznar de no asistir a la Convención Nacional del PP, que se reúne este fin de semana en Valladolid, y por las declaraciones de María San Gil que ha acusado al partido con el que rompió hace varios años de “consentir la pesadilla que vive Euskadi en relación con al entramado etarra, porque lo que está ocurriendo en el País Vasco en relación con ETA, Batasuna , los presos, Sortu, Bildu, y demás entramado etarra, es más propio de una pesadilla que de una realidad”.

Pero la auténtica pesadilla es la que está viviendo el partido, después de que este martes, el expresidente del Gobierno y presidente de honor del partido, José María Aznar, que viene acusando a Rajoy de falta de liderazgo, de traicionar el programa electoral con el que se ganaron las elecciones de 2011, y de no afrontar el problema de Cataluña con decisión, haya hecho público que no asistirá a la Convención Nacional que se celebra este fin de semana en Valladolid, algo insólito porque ha estado presente en todas las convenciones, incluso en la de Valencia donde se reafirmó el liderazgo de Rajoy dentro del partido y se le eligió Presidente y candidato a la Presidencia del Gobierno.

No es ninguna novedad que Aznar, que solamente ha hablado en una ocasión con Rajoy desde que llegó a la Moncloa en diciembre de 2011, ha venido cuestionando la gestión del Gobierno del Presidente, a quien ha venido exigiendo “una acción política más decidida y cumplir con el programa electoral con el que ganó las elecciones en noviembre de 2011″, especialmente en lo que se refiere a una bajada de impuestos, a la vez que le ha echado en cara “la languidez de la resignación” exigiéndole una actuación diaria y “ver un proyecto y una acción política con unos objetivos renovados”.

Que veinticuatro horas después de que uno de sus hombres, Jaime Mayor Oreja, que en su momento, junto con Rodrigo Rato, y el propio Rajoy, estaba preparado para sucederle, haya anunciado que no quiere encabezar las listas a las elecciones europeas, y que otro, vicepresidente del Parlamento europeo y antiguo responsable del partido en Cataluña, como Vidal-Quadras, haya anunciado su abandono del partido y su integración en la nueva formación VOX, no solo es significativo, sino que ahonda aún más, la profunda crisis en la que se encuentra el partido en el poder, en unos momentos en que se ha iniciado la larga marcha electoral que comienza en mayo con las europeas, sigue el año que viene con las municipales y autonómicas y se cierra en noviembre con las generales.

Mientras desde el aparato del partido, por orden de la superioridad, se intenta disfrazar la crisis, minusvalorando las posibilidades electorales de VOX, donde dos hombres claves como José Antonio Ortega Lara y Santiago Abascal, desempeñan un papel fundamental, al tiempo que se inicia toda una campaña de desprestigio contra ellos y contra quienes les apoyan, son muchos los militantes que, desconcertados, no entienden muy bien lo que está pasando, ante la pasividad de la dirección de Génova, y ante la ausencia de explicaciones claras de una situación que divide al partido más y más.

Excepto con Ortega Lara, con el que no se han atrevido aún, han iniciado toda una ofensiva contra Santiago Abascal al que han querido enfrentar con su propio padre que sigue militando en el PP, contra Vidal-Quadras al que acusan de resentido, después de que el dirigente catalán se haya atrevido a pedir responsabilidades a Rajoy por el caso Bárcenas y listas abiertas y primarias e, incluso, contra el propio Mayor Oreja, al que la secretaria general, María Dolores de Cospedal, se ha dirigido con un cierto tono despectivo, refiriéndose a las necesarias renovaciones en los cargos.