La EPA, la precarización y… más reforma laboral

Para el Gobierno puede resultar un éxito relativo porque hay menos parados que en 2012. Para la oposición es una nueva catástrofe económica, y muestra de que la recuperación no es tan fuerte como vienen pregonando puertas afuera, porque se cierra el sexto año de caída de empleo, y aumenta la tasa de paro al 26,03 por ciento. Para los sindicatos lo que demuestran esos nuevos datos de la EPA, es el aumento de la precariedad de los puestos de trabajo que se están creando, y el crecimiento de esa sensación de que vale cualquier empleo con las condiciones más duras con tal de cotizar algo a la Seguridad Social. Para La Comisión Europea los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa), hechos públicos este jueves, corroboran en cierto modo, el pronóstico que acaba de hacer su vicepresidente, Olli Rehn, en el periódico El País: “España lleva tres años con las reformas y lo normal es que tarde diez años en recuperar las tasas de desempleo que tenía antes de la explosión de la burbuja: arreglar crisis como la española acaba costando una década”.

Según la EPA, España cerró el año 2013 con 5.896.300 de desempleados. Durante el último trimestre, la cifra de parados se redujo en 8.400 personas y en el conjunto del año (en comparación con el cierre de 2012), cayó en 69.000, lo que significa el primer descenso interanual desde el inicio de la crisis, pero con una tasa de desempleo del 26,03 ligeramente por encima del 25,98% del tercer trimestre.

La paradoja es que el paro baja pero también baja la ocupación, la población activa, porque se van los inmigrantes, y son muchos los españoles que emigran fuera, especialmente los jóvenes que no ven un horizonte de esperanza en nuestro país. En el cuarto trimestre hubo 16.758.200 ocupados en España, 198.900 menos que a finales de 2012. Desde la llegada del Partido Popular, España ha perdido más de un millón de ocupados (1.049.300).

Lo más duro de la EPA, hace referencia a los hogares que cuentan con todos sus miembros en paro y que debido a lo prolongado de la crisis y la falta de empleo, han provocado que en muchos de estos hogares sus integrantes hayan agotado la prestación y subsidio por desempleo, y hayan entrado en ese apartado dramático de la exclusión social. Esto ha provocado que el número de hogares en los que nadie percibe ingresos esté, ahora en España, en su máximo histórico: 686.600.

Precisamente el pasado martes la Comisión Europea en su informe anual sobre la situación social y laboral de la Unión Europea, ponía el acento, en que el 35% de los hogares españoles en riesgo de pobreza no reciben una cobertura adecuada de prestaciones sociales, un porcentaje que supera la media comunitaria (30%). De acuerdo con el informe, el aumento de la pobreza en España se explica por la elevada proporción de hogares con todos los miembros en paro, el alto nivel de paro de larga duración, un escaso impacto de las prestaciones sociales y un alto nivel de pobreza entre los trabajadores.

La propia Comisión insiste en que se debe crear empleo de calidad, para lograr una recuperación sostenible que no tenga solo como efecto combatir el paro, sino igualmente reducir la pobreza. Sólo alrededor del 35% de los españoles en riesgo de pobreza entre 18 y 59 años que encuentra un trabajo logra salir de la pobreza. Además, el 15% de los hogares españoles en riesgo de pobreza dependen para sobrevivir de la pensión de los abuelos, una de las tasas más altas de la UE junto con Chipre, Grecia, Bulgaria, Letonia y Polonia.

Pero al tiempo que la Comisión dice eso, desde el Eurogrupo se pide una vuelta de tuerca en la reforma laboral que es la que ha propiciado la precarización y la progresiva pérdida de los derechos laborales. Desde la Comisaria de Trabajo se pone el foco en el drama social que supone la precarización y la creación de ese empleo de baja calidad, al tiempo que desde la presidencia del Eurogrupo se exige una segunda ronda de reforma del mercado laboral, para entrar definitivamente en la recuperación.

En esa segunda reforma laboral han insistido el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, el vicepresidente de la Comisión Europea Olli Rehn (“Mantenemos un diálogo constructivo con el Gobierno español respecto a la segunda fase de la reforma laboral. Les daremos nuestra asistencia durante su transcurso, en los próximos pasos de la reforma”), y el propio Durao Barroso cuando estuvo recientemente en nuestro país: “Creemos que la segunda fase de la reforma laboral y una nueva reforma fiscal son elementos necesarios para completar la recuperación de España”.

Y ¿Qué dice el Gobierno? ¿Qué dice Rajoy? Cuando le preguntaron en la entrevista en Antena 3 Televisión sobre esa nueva vuelta de tuerca, fue, como siempre, claro, y… no quiso adelantar acontecimientos.