Rajoy: Tiempo entre posturas

Minutos antes de que se emitiese en Antena 3 Televisión, el último capítulo de la serie “Tiempo entre costuras” basada en el libro de María Dueñas y, que cuenta la historia de la costurera Siga Quiroga en un Marruecos en los años cuarenta, comparecía el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, entrevistado por la directora de informativos de la cadena, Gloria Lomana. Si le hubieran preguntado por la serie y aunque hubiese visto solo algún capítulo, probablemente hubiese estado más concreto, que sobre las numerosas preguntas que, con insistencia e intención, le hizo la entrevistadora que iba dispuesta, desde el principio, a que el señor Presidente le diese algún titular, sobre muchos de los temas que preocupan al ciudadano, aunque el entrevistado en lo que realmente estaba interesado era en su postura, que estaba basada y lo repitió en cuanto estuvo en dificultades en “no adelantar acontecimientos”.

Como si conociese el final de la serie y no quisiera revelarlo, el señor Rajoy se metió, desde el principio, en un “tiempo entre posturas”, entre el tiempo de Gloria Lomana y el suyo, entre las preguntas de la directora de informativos de Antena 3 y sus respuestas, donde lo más importante era no adelantar acontecimientos. No adelantar acontecimientos sobre lo que piensa hacer en Cataluña, cuál es su plan y cuándo va actuar. No adelantar acontecimientos sobre una legislación que impida a Arnaldo Otegui, o a los presos de ETA presentarse a las elecciones. No adelantar acontecimientos sobre el aborto. No adelantar acontecimientos sobre una vuelta de tuerca a la ley de Reforma laboral. En fin no adelantar acontecimientos sobre la Infanta que es inocente, que hay que invocar para ella la presunción de inocencia y que no tiene por qué renunciar a sus derechos dinásticos…

Rajoy que negó haber recibido dinero negro de ninguna forma, ni siquiera en cajas de puros, que no quiso pedir perdón por el error del nombramiento de Bárcenas como tesorero del PP (probablemente para no adelantar acontecimientos), que ya ha dado, dice, algunos pasos para luchar contra la corrupción, como la Ley de Transparencia, que asegura que es “la más avanzada de la Unión Europea, que Wert, Ruiz Gallardón o Soria, son ministros que han tomado decisiones difíciles, que por el comportamiento de los españoles durante estos años de crisis y de recorte, no cree que haya “efecto Gamonal”, que su relación con Aznar es buena, aunque no le ve mucho, que el paro mejorará mucho, que el crecimiento de 2013 mueve a la esperanza…

Esta es la segunda entrevista televisiva de Mariano Rajoy desde que ganó las elecciones en noviembre de 2011 y, la primera a una televisión privada, ya que la anterior fue en octubre de 2012 a Televisión Española, y hace unos meses a Radio Nacional de España. Tradicionalmente reacio a conceder entrevistas (la última televisiva en el extranjero, a la Agencia económica norteamericana Bloomberg, provocó una sonora polémica al querer suprimir, los asesores de la Moncloa, determinadas preguntas y respuestas sobre el caso Bárcenas), se ha ido cerrando más y más desde que aparecieron los intercambios de mensajes telefónicos entre él y el ex tesorero del PP Luis Bárcenas. La entrada en prisión del ex tesorero, – que sigue presionando al partido y este mismo lunes ha trascendido que ha enviado papeles comprometedores para Álvaro Lapuerta, su antecesor en el cargo, al juez Pablo Ruz que investiga la financiación del PP – ha aumentado el manto de silencio sobre el tema. Ha aumentado hasta el punto que la propia Moncloa ha cambiado el sistema de preguntas en la ruedas de prensa para proteger al Presidente, que a veces, ve abatido e impotente, como vuelven a surgir preguntas sobre los temas de los que no quiere hablar, como ha ocurrido cuando se le ha preguntado si pediría perdón por el error Bárcenas o si había recibido nuevas comunicaciones del preso de Soto del Real.

Por todas estas razones, la entrevista de este lunes por la noche en Antena 3 Televisión, en la que Rajoy ha hecho de telonero del último capítulo de la exitosa serie “Tiempo entre costuras”, y en la que la directora de informativos de la cadena Gloria Lomana, le ha preguntado con insistencia sobre casi todo, o sobre lo que en estos momentos más preocupa al país, ha servido de poco. Un Rajoy, escudado en la barrera, aparentemente interesado pero un poco agarrotado, ha resuelto la entrevista, excepto en el apartado económico, como buenamente ha podido, sin querer adelantar acontecimientos. Ha dado la impresión que lo único que le interesaba era predicar la buena nueva de la recuperación. El resto, como suele comentar en privado, cuando se le pregunta con insistencia sobre temas conflictivos “es un carajal”.