Artur Mas sigue su particular ofensiva internacional

Solo dos países (Letonia y Lituania) y una colonia (Gibraltar), han respondido favorablemente a la carta que el Presidente de la Generalitat envió masivamente a Presidentes y Jefes de Estado de los cinco contenientes pidiendo apoyos para su aventura independentista, cuyo último capítulo, por el momento, se tratará en el Parlamento español a mediados del mes de marzo. En esa fecha, el Congreso de los Diputados rechazará la petición realizada por el pleno del Parlamento catalán por 87 votos a favor y 43 en contra, para que se pueda celebrar un referéndum el próximo 9 de noviembre sobre la independencia de Cataluña, algo que va en contra de la Constitución española porque, en toda caso, en ese referéndum tendría que participar todo el pueblo español, donde reside la soberanía nacional.

A pesar del fracaso de su ofensiva internacional en un intento de buscar aliados, el señor Mas sigue intentando buscar los máximos apoyos para su plan, aunque ya acepta que es imposible una Cataluña dentro de Europa, ya que según le han recordado todos los dirigentes europeos, una escisión de España supondría para la región, volver a pedir un ingreso que tendría que contar con el visto bueno de los 28 países de la Unión Europea y con ningún veto.

Todo el esfuerzo diplomático de la Generalitat se dirige, en estos momentos hacia Europa, donde no ha encontrado ningún eco, salvo en la Liga Norte Italiana y en Escocia, donde también está anunciado un referéndum para separarse del Reino Unido el mes de septiembre, y en Estados Unidos, donde lo único que han conseguido es la declaración de que el problema catalán es un asunto interno de España. La Generalitat ha querido sacarle réditos al silencio del presidente norteamericano Barack Obama durante la inoportuna pregunta (supuestamente autorizada por la Moncloa, que es la que controla, desde hace semanas las ruedas de prensa de Rajoy) sobre el futuro de Cataluña y su repercusión en la economía española. Mientras Rajoy con cara de “me alegro que me haga esa pregunta”, Obama miraba con atención al techo como si acabase de descubrir, de pronto, un micrófono oculto no controlado.

En ese intento de conseguir apoyos de fuera, el Presidente de la Generalitat está intentado radicalizar su discurso, presentando la imagen de una región sojuzgada por el Gobierno central, discriminada, perseguida en su idioma y sin un reconocimiento de su personalidad, de la que fue despojada en la guerra de Sucesión, una Guerra que afectó a toda Europa en 1714. En su primer mitin después de la petición del referéndum a Madrid, el señor Mas ha criticado que el Gobierno le haga “arrodillarse para recibir créditos”, algo que es una “ofensa a la dignidad del catalán”. Se refiere a los miles de millones de euros que desde Madrid, se le está inyectando a la economía catalana desde el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), parte de los cuales se están utilizando para los preparativos del referéndum de independencia del próximo 9 de noviembre.

Donde la Generalitat y su Presidente sí están encontrando eco, es los grandes medios internacionales, preocupados por la deriva que está tomando Europa con los referéndums de Escocia y Cataluña “La amenaza de la secesión catalana-señala The Wall Street Journal – planea sobre Rajoy desde que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, propusiera por primera vez un referéndum a finales de 2012, después de que Rajoy rechazara su plan de reducir los ingresos fiscales que Cataluña transfiere a las comunidades españolas menos favorecidas. El enraizado movimiento catalán a favor de la independencia ha cobrado fuerza desde entonces, movilizando a cientos de miles de personas en manifestaciones”.

Según The Washington Post destaca que la votación del Parlamento catalán ha marcado un hito en años de protestas masivas de los catalanes, que están tremendamente orgullosos de su cultura e idioma distintivos, y piden el derecho a decidir si quieren independizarse. Mientras los diputados debatían en el parlamento catalán en Barcelona, unos 150 catalanes ondeaban desde fuera las banderas independentistas. Un grupo menor desplegó banderas españolas antes de que comenzara el debate, gritando “Cataluña es España”. Cataluña puede pedir permiso a España para celebrar un referéndum sobre la independencia, pero Madrid sigue teniendo el poder de decir “no”, como casi seguro dirá. “La votación del Parlamento catalán -asegura el periódico- podría aventar las llamas de un impulso ya apasionado por la independencia, aunque no llegó a la mayoría de dos tercios que esperaban obtener sus partidarios”.

Cataluña, resume el Financial Times, se prepara para un enfrentamiento con Madrid, después de que su parlamento regional votara a favor de pedir permiso al Gobierno español para celebrar un referéndum sobre la independencia. Cataluña, una región autónoma dentro de España, ha presenciado un aumento del sentimiento separatista en un momento en que sus deudas han forzado recortes de gasto local, y han incitado un renovado debate sobre cómo se financia dentro de la estructura regional de España. La región representa una quinta parte de la producción de España y tiene una economía más o menos el tamaño de la de Portugal y existe un sentimiento entre los nacionalistas de que paga más de lo que recibe.