Rajoy predica la buena nueva de la recuperación

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,  ha seguido predicando este martes la buena nueva de la recuperación económica española en su viaje a Estados Unidos, después de haber sido recibido el lunes en la Casa Blanca por el presidente norteamericano Barack Obama, y en la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI) por su directora, la francesa Christine Lagarde, de quienes ha recibido los máximos elogios por el éxito de la política económica impuesta por la Troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario y Comisión Europea), aunque ahora se han encargado de recordarle, que la máxima prioridad es la creación de empleo y la disminución de ese 27 por ciento de paro, que hace que el país ostente un verdadero récord de desempleo en toda la Unión Europea.

Esa buena nueva de la recuperación la ha llevado Rajoy también a representantes de la prensa norteamericana con quienes se ha reunido a desayunar, y con empresarios norteamericanos a quienes ha dado cuenta de lo que recogen este martes los principales periódicos y agencias económicos, (The Wall Street Journal, Financial Times, Agencia Bloomberg…): esa incipiente recuperación española de la que ha dado cuentas el ministro de Economía, Luis de Guindos, que empezó a acelerarse en el último trimestre de 2013, alimentando las esperanzas de que la economía empiece a crear empleo este año. El Gobierno estima, según confirmó el lunes en el Congreso Luis de Guindos, que el descenso total del PIB de 2013 será del 1,3%, y prevé un crecimiento del 0,7% para este año. La recuperación, liderada por las exportaciones, que crecerá este año un seis por ciento, prácticamente lo mismo que el año pasado, ha vuelto a atraer a los inversores internacionales, reduciendo drásticamente los costes de financiación del país en los últimos meses.

Por primera vez desde el inicio de la crisis económica hace cinco años, hay datos que señalan hacia una leve recuperación que parece que quiere dejar atrás lo que supuso el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis bancaria, especialmente en el ruinoso sector de las Cajas de Ahorros. No deja de ser paradójico recuerdan los expertos, los medios y los analistas económicos que sean precisamente los bancos y las empresas de la construcción, los activos más podridos de la crisis, los que resultan, en estos momentos, más atractivos para los inversores en Bolsa.

A Rajoy le acompañan en este viaje a Washington, los principales empresarios del país, que forman parte del llamado Consejo de Competitividad (desde el presidente de Telefónica, Alierta, al de Iberdrola, Sánchez Galán, pasando por Florentino Pérez, Entrecanales, o Isidro Fainé…) en lo que parece una puesta en escena y un apoyo a ese despliegue que está realizando el Gobierno no solo en la venta de la mejora de las perspectivas económicas, sino en el boom exportador, por un aumento de la competitividad en numerosos sectores económicos, especialmente en el de la automoción.

El secreto está en que los bajos salarios están ayudando al país a luchar contra las consecuencias de la crisis financiera. En España el coste de la mano de obra bajará otro 1,3%, al tiempo que en Alemania, Francia y Gran Bretaña prosigue aumentando, señala la Agencia Bloomberg, recogiendo datos de la OCDE. Algunas compañías textiles españolas, así como los gigantes automovilísticos, ya están aprovechando las perspectivas que se abren. Pese a que ahora España no dispone de un fabricante propio, el país figura en segundo lugar en Europa en cuanto a volumen de producción de vehículos. Cuenta con un total de 17 fábricas de diez consorcios automovilísticos diferentes. Y se espera que este año la producción de autos aumente un 9%, hasta alcanzar 2,4 millones de unidades, una cifra que deberá crecer hasta los 3 millones en 2016.

En cuanto al sector textil, prosigue la Agencia de noticias económicas norteamericana, el elevado paro y la reducción de los costes salariales vuelven a convertir a España en una alternativa atractiva para el sector textil en detrimento de China. Hace diez años, la factoría Priviet Sportive perdía clientes en beneficio de China. Pero, últimamente, los clientes vuelven a la Península. La bajada de los sueldos permitió recuperar la competitividad. Los españoles están ahora dispuestos a trabajar por un sueldo inferior porque el paro afecta al 27% de la población activa, es decir, un índice tres veces superior al registrado antes de la crisis, y en China se está produciendo un progresivo aumento de costes.