Rajoy-Obama: situación económica y Cataluña como problema

Ha tenido más suerte que en el viaje que hizo el mes de septiembre a Nueva York,  para intervenir en la Asamblea General de la ONU. Su primer viaje a Estados Unidos se vio ensombrecido por el desgraciado incidente provocado por su equipo que, a última hora, quiso suprimir todas las preguntas referentes al ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, en una entrevista que había realizado la reportera Sara Aisén para la Agencia Bloomberg, en la que aseguraba, entre otras cosas, que nunca se podría demostrar que el Partido Popular se hubiese  financiado ilegalmente.

En esta ocasión, cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, entraba  este lunes, después de dos años de espera, en el deseado y perseguido despacho oval de la Casa Blanca, a las 14,15 hora de Washington, (20,15 hora española), para entrevistarse con el presidente norteamericano Barack Obama, lo hacía con el visto bueno de la gran prensa económica internacional, que se hacía amplio eco de la mejora de la economía española, de una prima de riesgo por debajo de la de Italia, de la colocación de los bonos del Estado a  un precio bastante razonable, del enorme volumen de inversión extranjera que estaba entrando en el país, de la apuesta de Soros y Bill Gates, por FCC, una de las principales constructoras del país, de la vitalidad y revalorización de la Bolsa, de la competitividad de un país que, gracias a la bajada general de salarios, podía competir con China, y de la salida de la recesión, para iniciar el camino de la recuperación en los próximos meses, aunque esa recuperación no se notaba lo más mínimo en la economía real, en la economía  familiar, ni en el crédito para las pequeñas y medianas empresas, para los autónomos y para los emprendedores.

The Wall Street  Journal destaca el aumento en la entrada de capital riesgo en España, una entrada que comenzó a mejorar en el segundo semestre de 2013, que concentró el 70% del volumen anual invertido, ante la mejoría de la economía española, que está devolviendo la confianza internacional hacia el país. Este cambio de percepción debería plasmarse en un mayor dinamismo de la actividad del capital riesgo este año, gracias también, a que las gestoras españolas vuelven a captar fondos para inversiones futuras. El mismo periódico salva a los países que han sido bautizados  como los enfermos de Europa, que han abordado las reformas impuestas por el Fondo Monetario Internacional, entre los que se encontraba España, y pone el acento en los problemas por los que está atravesando otro enfermo con mucho más peso en la Eurozona como Francia.

Probablemente, Barack Obama se haya sorprendido, entre tantas noticias económicas, al ver en el dossier de prensa que le habían preparado los miembros de su staff, esa noticia que recogía el Washington Post sobre graves incidentes en la ciudad de Burgos, donde se han producido decenas de detenidos y de heridos, en una especie de rebelión vecinal por la remodelación de un barrio que va a costar 8 millones de euros (en un polémico concurso), y que los vecinos de las clases sociales más humildes, defienden que se apliquen a otras necesidades sociales más perentorias.

De esta forma, después de sucesivos aplazamientos, (unos por problemas de agenda, y otros por problemas de política interior española en uno de los peores momentos de Rajoy, poco antes de que el ex tesorero  Bárcenas entrase en prisión), el encuentro de Mariano Rajoy con Barack Obama en la Casa Blanca, ha servido para dar un espaldarazo a unas reformas económicas, que han supuesto un gran sufrimiento para el país, pero que han sido objeto de alabanzas por todos los organismos internacionales, entre ellos el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde también Rajoy ha querido reunirse en la tarde del lunes, con su directora general Christine Lagarde.

Sin permitir imágenes de la comparecencia de los dos ante los periodistas (han sido vetados por la Moncloa, la Cadena Ser, el diario El Mundo, y las radios catalanas RAC y Catalunya Radio) el Presidente norteamericano tal como estaba previsto, ha dado su aval a la política económica del Presidente español que ha contribuido a que se empiece a salir de la crisis al tiempo que se felicitaba por la mejoría de la economía internacional, y la de la Eurozona. Para el Presidente norteamericano se han producido grandes avances en la disminución del déficit aunque ahora queda por delante el problema del paro y del crecimiento económico.

Sorprendentemente Rajoy en su declaración, ha querido referirse a la escisión de Cataluña de España como problema para ese crecimiento económico, y ha vuelto a repetir, sin entrar en más razonamientos, que la independencia no se producirá, lo que hace pensar que el referéndum catalán habría sido un motivo de conversación entre los dos mandatarios, aparte de las relaciones bilaterales, el escudo antimisiles y el posible aumento de tropas norteamericanas en la base de Morón.