Aborto: desde Europa, le piden a Rajoy que lo piense

Hacía años que una Ley española no había producido en Europa tal rechazo, como la provocada por la nueva Ley del Aborto aprobada por el Consejo de Ministros el pasado viernes y que ha desencadenado toda una ola de protestas y de enfrentamientos, que no se conocían desde hacía años, cuando la actual legislación, salvo en círculos integristas, había logrado un consenso general entre la ciudadanía.

La supresión de la Ley de plazos por otra en la que solo se permite abortar en los supuestos de violación y de peligro para salud física y psíquica de la mujer, sitúa a España entre los países con una norma más restrictiva de la Unión Europea y ha producido tal alarma que, incluso, la ministra portavoz del gobierno francés, Najat Vallaud-Belkacem, como en los mejores tiempos de la dictadura, se ha dirigido al Gobierno español para expresar su preocupación por un retroceso de 30 años en los derechos de las españolas.

En este mismo sentido se manifiestan la mayoría de los periódicos europeos hasta el punto que el diario conservador británico The Times, se pone al frente de la protesta y de la manifestación, para pedir a los amigos y aliados de Rajoy en Europa que le digan que lo piense de nuevo ya que “emplear el código penal en un asunto de salud femenina y de conciencia es un abuso de poder”.

Según el diario británico, la Ley Gallardón viola un principio de la política democrática ya que suplanta los juicios privados de los ciudadanos individuales por la intervención del estado. Erosiona el pluralismo, restringe las libertades, atrasa la posición de la mujer en la sociedad española, perjudica la vida familiar e inflige daños psicológicos y físicos a mujeres que a veces se hallan en circunstancias desesperadas. Es una mala ley que tendrán predecibles consecuencias lamentables. “Aunque el Gobierno afirma que ninguna mujer será perseguida por haber abortado, su defensa es floja. Los médicos pueden ser denunciados y afrontar hasta tres años de cárcel si llevan a cabo abortos considerados ilegales. Por tanto, tendrán el cuidado de no efectuar abortos”.

La mayoría de los periódicos sostienen que el reloj de la historia ha vuelto a colocarse en los años 70 para las mujeres embarazadas españolas, y lo ha colocado un Gobierno que vuelve a convertir el aborto en tema “tabú”, sobre todo, según el Telegraph por presiones de la Iglesia Romana Católica, con marcha atrás en las reformas realizadas por el anterior gobierno socialista y prohibición de que las mujeres opten libremente por abortar, causando la indignación de los partidarios del aborto libre que afirman que esto llevará al país a los años 80.

A los años ochenta, en tanto el aborto vuelve a ser un delito, y las mujeres los enemigos a abatir “Una ley símbolo para el centro-derecha español -según el periódico italiano La Repubblica– que, tras dos años de convivencia con el problema de la prima de riesgo, el aumento del paro, los desahucios salvajes de quienes no podían pagar las cuotas de las hipotecas sobre la vivienda, y la amenaza de un default al estilo griego, puede volver a ocuparse de lo que le interesa realmente: borrar la época de los nuevos derechos y de las reformas sociales de los dos últimos gobiernos socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero”.

Es el triunfo de la mayoría silenciosa que ha vuelto a indicar el autoritarismo como línea-guía para el país y que presenta factura de su apoyo a Rajoy. Así, el orden público, la prohibición del aborto, un mercado del trabajo cada vez más sin leyes.

Al cabo de dos años de difíciles meditaciones sobre el concepto de “protección de la vida del concebido” – se llama así la nueva ley -, el ministro de Justicia no ha hecho más que resucitar del archivo la primera ley votada por el Parlamento al principio de la democracia, en 1985.