Rajoy no quiere torear el toro de la independencia

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no tiene el menor interés en reunirse con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, para tratar del futuro de Cataluña, en el referéndum de independencia que ha anunciado Mas y que, en los próximos días, será publicado en el Boletín Oficial de la Generalitat, según ha comentado a los periodistas, en la reunión informal que el Presidente, ha mantenido en el Palacio de la Moncloa, con los informadores, para celebrar las inminentes fiestas Navideñas.

Un Rajoy nada estresado por los acontecimientos de los últimos días, y con una gran tranquilidad, ha declarado en tono informal a los periodistas que asistían a la recepción navideña de este año donde, por primeras vez, no ha habido ningún tipo de vetos, que no le parece útil, en estos momentos, una entrevista con el Presidente de la Generalitat catalana, como anunció Artur Mas en la noche del lunes en una entrevista en TV3, la televisión autonómica catalana, para hablar del referéndum, incluso de esa pregunta confusa, sobre Cataluña como estado soberano y como estado independiente, que estaría dispuesto a negociar con el propio Rajoy.

El Presidente del Gobierno, que no ha querido entrar en el cuerpo a cuerpo con Artur Mas, se ha limitado a recordar que ese tipo de referéndum no está autorizado por la Constitución española, en tanto la soberanía reside en el pueblo español. El Presidente explicaba a los periodistas que no va a negociar en ningún caso el contenido de la pregunta de una consulta que no se va a celebrar. En este punto, Rajoy se ha manifestado a favor: que los partidos catalanes lleven sus propuestas al Congreso, como han anunciado, y ahí sean derrotadas por los votos de PP y PSOE, en vez de buscar una reunión para negociar cosas que, para él son innegociables. Se trataría de repetir lo que planteó el lehendakari Ibarretxe en el Congreso de los Diputados, y que fue derrotado por la fuerza de la mayoría del Parlamento.

Rajoy, que ha diseñado una estrategia de no confrontación con la Generalitat y con su Presidente, aunque desde muchos sectores de su partido le echan en cara, que no le advierta a Mas a lo que se enfrenta, si sigue adelante con su desafío independentista, no parece estar dispuesto a fomentar un enfrentamiento con Mas, que ya en la entrevista que tuvo este varano en la Moncloa le avisó y le amenazó de las consecuencias que se producirían si no se aceptaba el “Pacto Fiscal”, algo a lo que Rajoy se negó, pero sin denunciarlo en su momento a la opinión pública.

Refugiado en la barrera, un Mariano vestido de luces, y con una mayoría absoluta, no quiere enfrentarse, ni mucho menos, con el desafío de la independencia catalana, y piensa que ese toro no tiene por qué torearlo, ya que solo, sin ninguna intervención, porque además las corridas de toros están prohibidas en Cataluña, la corrida tendrá su desenlace natural. En todo caso, se piensa en Moncloa, será la presión europea, y esa imposible independencia de Cataluña, como un nuevo Estado de la Unión Europea, lo que haga reflexionar a los independentistas catalanes…

Nada que ver con la realidad, cuando en Cataluña se ha iniciado un movimiento imparable que nos puede conducir, en estos momentos de crisis económica, política, e institucional, a un callejón sin salida, o con una salida realmente traumática.