Referéndum Catalán: Rajoy espera y ve…

Pasadas más de 72 horas, después de que el presidente de la Generalitat Artur Mas, anunciase que por fin habrá Referéndum en Cataluña, que ese referéndum tiene ya fecha para el 9 de noviembre del año que viene, y que en la doble pregunta que se pretende hacer, se incluye el término independencia, el Presidente del Gobierno sigue sin explicar a la opinión pública que mecanismos legales tiene pensado para impedir ese referéndum y hacer frente a esa reofensiva independentista que se ha convertido en un auténtico desafío a la unidad de la Nación.

Esa pregunta sobre lo que piensa hacer, que se le hizo en varias ocasiones el pasado jueves en el Palacio de la Moncloa, por parte de los periodistas, que a partir de ahora, solo podrán intervenir si la secretaria de Estado de Información, Carmen Martínez Castro, les da la palabra, en un acto que es puramente discrecional, es junto con todas las que se refiere a Bárcenas, la doble contabilidad del PP y los casos de corrupción, la que a partir de ahora no será respondida en ningún momento por el Jefe del Ejecutivo.

Rajoy, que ha venido comportándose ante las amenazas de la Presidencia de la Generalitat, de convocar el Referéndum para la escisión de España, con el convencimiento de que el “soufflé” independentista bajaría solo, sin necesidad de hacer nada, de explicar nada, de tomar ningún tipo de iniciativa, ni siquiera ha querido advertir a Artur Mas de lo que significa un acto de ilegalidad, como el del pasado jueves anunciando un referéndum que es un desafío a lo que es el Estado de derecho de quien ocupa un cargo, porque así lo establece la Constitución española. Una Constitución que el presidente Mas, ha anunciado que tiene intención de violar en tanto él sabe que la soberanía reside en el pueblo español en su conjunto.

Ante esto, ninguna advertencia, ninguna conminación, ningún tipo de requerimiento, ningún recordatorio al propio Mas, de que ha iniciado un camino de actos delictivos, que al final terminará en el Tribunal Constitucional con la anulación de la consulta por inconstitucional.

Frente a la postura de Unión Progreso y Democracia (UPyD) que ya ha pedido el control de los Mossos d´Esquadra por el Ministerio del Interior para evitar su participación en la elaboración de un posible censo,  y en el anunciado referéndum, como gesto de lo que puede suponer la aplicación del artículo 155 de la Constitución que permite la suspensión de la Autonomía de una Comunidad si atenta gravemente al interés de España o no cumple con sus obligaciones constitucionales (camino con el que está de acuerdo Alfonso Guerra, uno de los padres de la Constitución), o de aplicación de medidas sancionadoras, como las que defienden Ciudadans, Rajoy se mantiene en su estrategia del Wait and see, “esperar y ver”. Este sábado, en Murcia, ni siquiera ha querido pronunciar la palabra “referéndum”, utilizando el mismo argumento que viene empleado con el “escándalo Bárcenas”: “No voy a estar repitiendo siempre las mismas cosas”.

Eso sí, Rajoy no quiere ni oír hablar del artículo 155, aunque parece que tampoco parece dispuesto a hacer pedagogía, una pedagogía que habría que comenzar por explicar a dónde han ido a parar esos 22.000 millones de euros que solo este año el Estado ha prestado a la Generalitat, del llamado Fondo de Liquidez Autonómica.