La principal preocupación de Rajoy es… Alemania

Mariano Rajoy tiene reparos a ser entrevistado. Son contadas las entrevistas que ha concedido durante estos dos años de mandato y, mucho más, desde que estalló el escándalo de los papeles de Bárcenas, los sobresueldos que se han pagado durante años a la cúpula popular, la supuesta financiación ilegal del partido y la doble contabilidad del PP, según la investigación que está llevando a cabo el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz.

Sus últimas declaraciones en el mes de septiembre a la agencia Bloomberg, en las que a preguntas de la periodista Sara Elsen sobre si estaba dispuesto a dimitir si se demostrase que las últimas tres campañas electorales se financiaron ilegalmente, afirmaba que eso nunca se podría demostrar, provocaban un auténtico conflicto mediático y político. La insistencia de la Moncloa en que la agencia eliminase la pregunta y la respuesta desencadenaba un auténtico vendaval informativo y las mayores críticas hacia el entorno más cercano del Presidente, por su ignorancia y falta de tacto en la forma de comportarse ante la gran prensa internacional.

Ahora, con todas las prevenciones sobre los asuntos más polémicos de política interior, (escándalo Bárcenas, doble contabilidad del PP, financiación ilegal del partido, corrupción, radicalización del voto popular, desafío catalán, ley de seguridad ciudadana, cuchillas en la frontera de Melilla…), el señor Presidente del Gobierno se ha reunido con los directores de cinco periódicos europeos, en el Palacio de la Moncloa con los que ha mantenido una larga conversación sobre Europa, la Unión Bancaria, recesión en la Eurozona, unión fiscal, unión económica, unión política, unión bancaria, mercado interior… como principales temas, en los que no hay nada nuevo, salvo lo que él llama preocupaciones.

“A mí lo que más me preocupa ahora -señala Rajoy- es Europa. Es decir que todos los Gobiernos, y especialmente el Gobierno alemán, que por su PIB y por su número de habitantes, es muy importante. Tenga claro dónde vamos”. Es decir que su gran preocupación no está centrada en España, sino en Europa y en Alemania, reconociendo, de modo explícito, de que toda Europa, especialmente la Eurozona, depende de lo que decida la canciller Merkel. Un reconocimiento que ya en nuestro país, a través de las redes sociales, ha provocado un acalorado debate sobre nuestro sometimiento a los criterios de Berlín, que son los que, según reconoce Rajoy, domina en la Europa del euro.

Este lunes, el Presidente del Gobierno español aparece en las primeras páginas de cinco de los principales diarios europeos, con un mensaje en que se intenta explicar por qué durante en esta primera parte de la legislatura no se ha podido cumplir el programa electoral con el que se ganaron las elecciones:” Cuando llegamos al Gobierno a finales de 2011, el Estado español gastaba 90.000 millones de euros más de lo que ingresaba. Teníamos un déficit público del 9,1%. El sector bancario se encontraba ante un descalabro. Se hablaba de un rescate irremediable de España. En consecuencia, no sólo tuvimos que hacer recortes, sino que incluso tuvimos que subir los impuestos, que era hacer exactamente lo contrario de lo que habíamos prometido en la campaña electoral. No fue fácil anunciar nueve días después de la victoria electoral que no podría cumplir algunas de las promesas electorales”.

El Presidente, que intenta evitar los temas más espinosos y los que más le incomodan, es presentado por los periódicos europeos casi con el mismo patrón. Rajoy en The Guardian: ‘El Presidente español dice que su país ha pasado lo peor; Mariano Rajoy cree que sus esfuerzos de austeridad han dado fruto y que el país puede esperar un 2014 algo mejor”, Rajoy en La Sampa de Milán: “Lo peor ya pasó en Europa y este es el momento para el crecimiento. Desde hace dos meses el empleo ha experimentado una leve reducción, los sacrificios han merecido la pena”, Gaceta Wyborcza: “La Unión bancaria debe aprobarse cuanto antes”, Suddeutsche Zeitung: “Nadie tiene que darnos lecciones”, Le Monde: “Madrid espera más empatía de Berlín”, diario El País: “Lo que más me preocupa es que Alemania tenga claro adónde vamos, En Europa lo peor ya pasó. El Estado de bienestar es un logro irrenunciable”

En resumen: mucho ruido y pocas nueces.