La reaparición de Aznar y el 11 M

Este domingo ha vuelto a reaparecer el expresidente del Gobierno, José María Aznar, coincidiendo con la publicación de la segunda parte de su libro de memorias “El Compromiso del poder”, un libro que será presentado esta semana en un acto multitudinario en Madrid y, sobre el que habla en una entrevista concedida al dominical del diario ABC XL Semanal.

El expresidente vuelve a la carga, criticando sobre todo, la subida de impuestos que ha hecho el Gobierno de Mariano Rajoy y dando la señal de alarma sobre la situación de extrema gravedad en la que se encuentra Cataluña, una situación que según él debería liderar el Gobierno, dando a entender que no lo hace.

Según Aznar “en este momento hay un proyecto de secesión de primera magnitud contra España, que implica la ruptura del pacto constitucional, la ruptura de la convivencia entre españoles y que es el mayor desafío que hemos tenido en mucho tiempo. Eso hay que explicarlo y se ha de saber cómo se puede afrontar, porque se puede, se debe y se tiene que afrontar; y además se puede, se debe y se tiene que ganar. España no se va a romper, pero algunos van a llevar a Cataluña al desastre; y eso también hay que evitarlo”.

El expresidente del Gobierno, en el mismo tono desafiante y seguro que en otras ocasiones, intenta justificar su apoyo a la guerra de Irak (sin que en ningún momento asome el menor tono de autocrítica, y sin asumir ningún tipo de error), como una decisión para poner a España en el mapa del mundo, de la misma forma que con el euro se puso a España en Europa. Igualmente intenta justificar sus decisiones en torno a los atentados del 11-M, basándose en un informe “personal” que le envió el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Jorge Dezcallar, con el que incomprensiblemente, no quiso hablar durante las primera setenta y dos horas de la masacre, en el que según Aznar, se afirma que dos días después del atentado no se conocía si la autoría era del islamismo radical o de ETA.

Esta versión de Aznar, contrasta con la declaración prestada por el señor Dezcallar ante la Comisión parlamentaria que investigó los atentados del 11M, donde explicó, que la hipótesis de ETA quedó descartada tras las detenciones del sábado (dos días después del atentado) y que el hallazgo del vídeo del que Telemadrid avisó a las 19.40 horas de ese día 13, fue “la guinda” para desechar a ETA, como hipótesis de trabajo.

En esa misma declaración, Dezcallar precisó que Bin Laden no organizó ni dirigió esta acción porque los autores pertenecían a un grupo local que se activó siguiendo la doctrina de Al Qaeda, pero sin necesidad de recibir órdenes directas.

Se ignora por qué ese “informe personal” del que habla el señor Aznar, no fue entregado a la Comisión de Investigación que se creó en el Congreso de los Diputados, y aparece ahora, en unas Memorias del expresidente. Algo que tendría que aclarar tanto el señor Aznar como el señor Dezcallar, que fue embajador de España en Marruecos y con excelentes relaciones con el entonces máximo responsable de los servicios de inteligencia marroquíes, el general Ahmed el Harchi, uno de los responsables de los servicios de inteligencia que, desde el principio, descartó la participación de ETA en los atentados.