Buenas noticias, pero guarden el champagne

Con la publicación este jueves de la EPA ( Encuesta de Población Activa) del último trimestre, y de las numerosas reacciones internacionales al parte victorioso del Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, anunciando solemnemente el final de la recesión en España, la cuarta economía de la zona euro, termina una semana de buenas noticias económicas, en las que España ha estado de punta de lanza de una recuperación de la Eurozona, después de meses y meses de penalidades y de falta de crecimiento.

Aunque el desempleo, según los datos de la última EPA, continúa rondando el 26 por ciento, y el número de parados, esos casi seis millones, siguen asombrado al resto de Europa, la reducción de 72.800 de desempleados desde el segundo trimestre, es un dato positivo a tener en cuenta, igual que otro, realmente dramático, y que es la disminución del número de hogares que tienen a todos sus miembros en paro, que también ha descendido levemente, pero que sigue situado en un escandaloso 1.807.700 hogares. Igual de escandaloso que esos casi 2.900.000 españoles encuadrados ya como parados de larga duración y que tienen muy pocas posibilidades de incorporarse al mercado laboral.

Son datos que, aconsejan que, todavía, no se saque el champagne de la nevera, para brindar por la prosperidad recién llegada, y si estudiarlos con frialdad, para frenar ese clima de victoria que parece haberse instalado en algunos círculos y que han olvidado que, aún estamos en mitad de una década perdida, y que el país va a tener que seguir lidiando no sólo con esos datos escandalosos, sino también, con tasas de desempleos elevadas, salarios bajos a la búsqueda de una mayor competitividad, y consumo escaso por lo menos en varios trimestres más.

La realidad es que mediante las reformas del mercado laboral y la reducción de costes a las empresas españolas, en estos momentos les resulta más barato producir y vender mejor en el extranjero. Por lo tanto, la recuperación, como señala el Banco de España, se basa principalmente en las exportaciones. Pero frente al superávit en el comercio exterior, hay un consumo interno que se estanca. Esto significa que prácticamente no se compra y que se consume poco, puesto que todavía hay casi seis millones de personas sin trabajo, y cientos de miles de hogares están asfixiados por la deuda excesiva. Para ayudarles, señala la prensa alemana, se necesita más que un 0,1 por ciento de crecimiento, en un escenario en el que “el gobierno Rajoy, falto de ideas y atrapado en estructuras patriarcales, prácticamente no ha cambiado nada en los problemas estructurales de la economía”.

Frente a las dosis de triunfalismo dominante Financial Times informa que la recuperación será de una dolorosa lentitud, demasiado lenta para frenar las desastrosas cifras del paro. Más de uno de cada cuatro trabajadores españoles está en estos momentos sin trabajo. Y si aciertan los pronosticadores del Fondo Monetario Internacional, la tasa se quedará atascada por encima del 20%, al menos otros cinco años. Simultáneamente el periódico da cuenta de que la deuda es otro de los grandes problemas: el estallido de la burbuja inmobiliaria española cebada de deuda, y la recesión resultante, ha dejado en un terrible estado tanto en los balances privados como el público. La deuda pública está en vías de llegar al 100% del PIB los dos próximos años y era del 36% antes de que golpease la crisis.

“En medio del lento optimismo, es fácil olvidar cuán cerca estuvo España el pasado año de sumarse a Grecia, Irlanda y Portugal y solicitar un rescate soberano. Se eludió la amenaza gracias en parte al ya famoso compromiso del Banco Central Europeo de “hacer cuanto sea necesario” para salvar el euro. En los meses transcurridos desde entonces, España ha dado más pasos para alejarse del precipicio, pero aún harán falta varios años para retirar los escombros de las crisis inmobiliaria y de deuda”.

“Un retorno del crecimiento español – es la posición de The Wall Street Journal – probablemente sirva para alimentar la esperanza de que la economía de la Eurozona esté saliendo de una crisis de tres años, que fue provocada por las dudas sobre la solidez de los bancos de Europa, y por un incremento de la deuda gubernamental. El cambio producido en España se añadirá a las expectativas de que la economía de la Eurozona, había crecido de nuevo en los tres meses hasta septiembre, después de haber aumentado en el segundo trimestre tras 18 meses de contracción. Y una encuesta a los consumidores de la zona monetaria el miércoles mostraba un continuado aumento de la confianza, lo que debería influir positivamente en el gasto de las familias durante los próximos meses.

“Psicológicamente, el incremento del PIB español, después de más de dos años de contracción, marca un punto de inflexión en la crisis de la zona euro”, pero las cifras publicadas el miércoles por la UE mostraban que la zona euro todavía tiene que resolver uno de sus problemas más apremiantes, ya que la deuda gubernamental continuó subiendo en el segundo trimestre. La deuda combinada de los 17 miembros de la zona euro subió hasta un 93,4% de la producción económica en el segundo trimestre, desde el 92,3% en el primero y el 89,9% un año antes.