Rajoy, Marca España, Bárcenas y el smartphone

En vísperas de su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy, ha concedido una amplia entrevista al periódico norteamericano The Wall Street Journal en la que ha iniciado una campaña para vender la Marca España, anunciar la recuperación de la economía española, y buscar apoyos para que nuestro país ocupe un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU durante el bienio 2015-2016.

“España ha salido de la recesión, pero no de la crisis”, reconoce el Presidente al periódico norteamericano, pregonando con cautela los efectos de unas reformas presupuestarias y estructurales que han sido de las de mayor calado de la Eurozona. “Ahora la tarea es lograr una vigorosa recuperación que nos permita crear empleo”. España, señala WSJ, ha sido un terreno de prueba en Europa para comprobar si las austeridad y las reformas estructurales, agenda propugnada con fuerza por Merkel, podían salvar sus presupuestariamente débiles economías. La economía española, la cuarta del bloque tras las de Alemania, Francia e Italia, se hundió en 2008, cuando estalló una burbuja inmobiliaria, arrastrando a gran parte de su sistema bancario y suscitando dudas sobre la solvencia del país. Su PIB, que repuntó brevemente en 2010 y 2011, se contrajo el 7,5% los cinco últimos años.

Durante la entrevista de una hora en el Palacio de la Moncloa, Rajoy reconoce que la medicina que está aplicando está funcionando y que “las cosas van por buena senda”, según él, ya que los costes laborales se han reducido, las exportaciones están en aumento, y el déficit de la cuenta corriente, antes el 10% del PIB por la llegada de dinero barato para cebar el boom inmobiliario, ha regresado al superávit.

El PIB español, según manifiesta, habría crecido entre el 0,1 y el 0,2% en los tres meses hasta el 30 de septiembre, dando así la primera confirmación oficial de un retorno al crecimiento. Ese aumento del PIB respecto al segundo trimestre supone una tasa anualizada de crecimiento de entre el 0,4 y el 0,8%. “No osaría especular”, añade, sobre cuánto llevará reducir la tasa de paro española del 26,3%, la mayor en la Eurozona tras la griega. “La mejora irá poco a poco”. Su reforma a fondo del año pasado de la legislación laboral abarató a las empresas el despido de trabajadores y Rajoy está convencido de que esos cambios serán suficientes para fomentar la creación de empleo en la segunda mitad del próximo año, insistiendo en que está abierto a mas cambios y flexibilidad, como le pide el FMI, y como los que aprobara su Gobierno el viernes de forma que, a partir del año que viene, los incrementos de las pensiones ya no estarán ajustados automáticamente a la inflación anual. Tampoco lo estarán muchos de los precios que controla el Gobierno, como las tarifas eléctricas o los peajes de autopistas. La reforma de calado de las pensiones afectará a la renta de los 9 millones de jubilados españoles.

Estando tanto el Partido Popular de Rajoy y los socialistas en la oposición inmersos en escándalos de corrupción y siendo muy impopulares, líderes empresariales y banqueros han empezado a hablar de un riesgo político para la recuperación económica de España. Según encuestas recientes, los españoles dicen que las acusaciones del ex tesorero encarcelado del PP, Luis Bárcenas, -de que Rajoy y otros cargos del partido se embolsaron dinero de un fondo para corrupción alimentado por empresas que pretendían contratos públicos- son más creíbles que las negativas de Rajoy.

Por eso el Presidente reconoce que su popularidad ha quedado resentida por las acusaciones y la dura medicina de la austeridad. Dice que ha roto todos los contactos con Bárcenas y que confía en que la investigación judicial pruebe su propia inocencia. Preguntado si se presentará a la reelección responde sin dudar: “No tengo intenciones de retirarme, pero será mi partido quien decida”.

“Voy a Europa a discutir sobre unión bancaria, o unión fiscal, o más políticas de mercado común,- cuenta Rajoy al periódico refiriéndose a Cataluña – y aquí tenemos a alguien que habla sobre ir en la dirección opuesta”. Se estaba refiriendo, concretamente a los recientes esfuerzos del líder del gobierno catalán por celebrar una votación popular preguntando a los ciudadanos de Cataluña si prefieren seguir dentro de España o convertirse en un Estado independiente.

“Soy español, y creo que a todos nosotros nos irá mejor dentro de España”, afirmó el Presidente del Gobierno. “No puedo imaginar a Cataluña fuera de la Unión Europea, sería algo completamente absurdo”. Rajoy afirma que el intento del líder catalán de separarse de España “va contra la evolución natural del mundo”, que no es erigir nuevas fronteras sino acercar más a la gente. Para ilustrar su argumento, Rajoy recuerda que, cuando era un niño en una pequeña ciudad de la región de Galicia, a principios de los años 1.960, los periódicos de Madrid llegaban a los dos días de haberse publicado. “Ahora”, dice señalando a un smartphone de un periodista, “cogemos uno de esos artilugios y la información está ahí al instante. Es la cosa más natural del mundo. Y no se puede ir contra eso”.