Rajoy y el “Viva a España” de Morgan Stanley

Le han llamado de nuevo mentiroso cuando le han pedido explicaciones sobre Bárcenas, y sobre su afirmación de que cuando él llegó a la Moncloa, ya el ex tesorero del PP, no estaba en el Partido y le han sacado los datos de la Seguridad Social que demuestran lo contrario; ha tenido que oír, otra vez, la lista de contradicciones de su intervención en el Senado sobre el caso Bárcenas el pasado 1 de agosto, que le ha leído la dirigente de UPyD, Rosa Díez, para aguantar, después estoicamente, la cita de Federico Nietzsche que sonó en el hemiciclo con una gran crueldad: “Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré confiar en tí”; ha visto como le defendía, con todo tipo de argumentos, su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría que, por momentos parecía querer devorar a su adversaria en el PSOE, Soraya Rodríguez, y solo la economía, que tanto le obsesiona, le ha dado buenas noticias a lo largo del día.

La Bolsa ha cerrado en los 9.000, algo que no se conocía desde hace dos años, la prima de riesgo ha vuelto a situarse en mínimos, aunque por encima de Italia, Europa está preocupada por el elevado déficit que hay hasta julio que indica que no se cumplirán las previsiones, pero no ha habido reacción airada de Bruselas y los analistas de uno de los principales bancos de inversión del mundo, Morgan Stanley, parecen haber comprado toda la discografía de Manolo Escobar y han lanzado al mercado un informe titulado “Viva España”, un informe que apuesta por la recuperación de la economía española y en el que recomiendan a sus clientes comprar bonos españoles a diez años y vender deuda italiana y alemana.

Consideran que la actividad económica en España se está recuperando de la mano de las exportaciones, y que la competitividad de las empresas españolas está mejorando a medida que se reducen los costes laborales. Por el contrario, estos costes están aumentando en Italia y se mantienen sin muchos cambios en Alemania y Francia. Respecto a las reformas estructurales, “España es sin duda una caso ejemplar de progreso respecto a sus vecinos en las cuestiones relativas al mercado de trabajo, el sector financiero y el marco fiscal”, añaden en Morgan Stanley. Las diferencias más notables son entre España e Italia, que siguen caminos muy divergentes. Así, “mientras ambos países han presentado crecimientos negativos en el segundo trimestre, la recuperación de España parece ser más sostenible”, explican.”Italia va mejor en el frente fiscal”, con un superávit primario este año que rondará el 3% del PIB en contraste con el déficit del 2,3% español.

El sistema financiero también favorece a España. Los bancos de ambos países se enfrentan al riesgo revisión de la calidad de sus activos, un hecho que podría generar volatilidad en los mercados al introducirse el debate de las necesidades de capital. Pero de nuevo España está en mejor situación al haber inyectado unos 130.000 millones de capital en sus entidades desde 2008. “Esperamos que este riesgo pese más sobre Italia que sobre España”, explican los expertos.

Para Rajoy la única alegría es que estas últimas semanas, la prensa está transmitiendo buenas noticias. La prima de riesgo del país está de nuevo en 250 puntos y es ahora inferior a la de Italia. Y se está lejos de la época en que la diferencia de tipo de interés entre España y Alemania superaba los 600 puntos, en verano del 2012, cuando los mercados temían que Madrid pidiese un plan de rescate, mientras que los bancos acababan de recibir la ayuda de la Unión Europea. España se benefició claramente desde hace un año de la existencia del programa de compra de deuda soberana del Banco Central Europeo (BCE). Un dispositivo especialmente concebido para los países periféricos, pero nunca activado. Sin embargo, el nivel de paro alcanza el 26,3%, y el objetivo de déficit presupuestario del 6,3% para 2013 parece imposible de conseguir, mientras la deuda pública situada en un 92,2% del PIB, crece sin parar.