Cataluña: Por qué no es posible como Estado europeo

La preocupación, la alarma y el nerviosismo parecen haber invadido a las autoridades de la Generalitat, y a los independentistas catalanes, tras el eco internacional que han tenido las declaraciones de portavoces de la Unión Europea y del propio vicepresidente de la Comisión, el español Joaquín Almunia, negando la posibilidad de que una Cataluña independiente pueda convertirse en el estado numero 48 de la Unión Europea.

“La amenaza de los funcionarios de la Unión Europea irrita a los secesionistas catalanes”, titula el periódico norteamericano The Wall Street Journal, además pone de manifiesto, que los economistas mantienen que el mero hecho de que la Cataluña industrial hable de secesión mina la confianza del inversor en España. Por eso, las declaraciones de Almunia insistiendo en que la rica región catalana de España tendría que abandonar la UE si se declaraba independiente, han decepcionado a muchos del movimiento secesionista catalán, un movimiento que, según el periódico norteamericano, va en aumento de día en día.

Los comentarios de los portavoces europeos supusieron un importante obstáculo para los activistas a favor de la independencia de Cataluña, en un momento en que los funcionarios europeos se resisten a que surja un nuevo tema que pueda desestabilizar aún más las economías de la región afectada por la crisis, en unos momentos además en que parece que la Eurozona comienza a salir de la recesión económica.

Los comentarios que se han producido en torno a lo manifestado por Almunia y por la portavoz de la Comisión Pía Ahrenkilde, van en general en línea con las observaciones hechas el año pasado por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso sobre que Escocia tendría que volver a solicitar la entrada si su anunciado referéndum sobre la independencia de Inglaterra sale triunfante. Los economistas dicen que el mero hecho de que Cataluña hable de secesión, una región industrial conocida desde hace tiempo como “la fábrica de España”, mina la confianza del inversor en España que está luchando por salir de una recesión.

Los secesionistas catalanes, dicen que su región ha estado sufriendo desde hace mucho la discriminación económica y cultural del resto de España. Su movimiento está marcado por un fuerte sentimiento pro Europa; muchos dicen que les gustaría ver a una Cataluña independiente dentro de la UE.

Para complicar más el panorama, y a pesar de que no terminan de aceptarlo los que han vendido a los catalanes que es posible la independencia y la conversión, sin más, en un nuevo Estado de la Unión, después de un referéndum, el portavoz del Parlamento Europeo, Jaume Duch, ha confirmado este martes que la independencia de parte de un Estado de la UE comporta “automáticamente” su salida de la Unión, en la que es difícil reingresar ya que requiere la unanimidad de los miembros.

“La UE – se ha atrevido a decir en la radio catalana – es de momento una unión de Estados; por tanto, si usted se va de un Estado automáticamente se va de la UE”. Y para volver a ingresar en la Unión necesita ser un Estado de las Naciones Unidas y conseguir el apoyo de dos terceras partes de su Consejo de Seguridad sin el veto de ningún país. Además de lograr previamente 28 acuerdos de los 28 gobiernos de los miembros de la UE en una conferencia intergubernamental de todos los países, las ratificaciones de sendos parlamentos y la posterior ratificación del europeo. Todo un proceso que es imposible que se cumpla, y cuya primera condición es la aceptación por parte del Gobierno central del referéndum de independencia.

A menos que se acepte la pintoresca tesis del presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junquera, el Presidente de la Generalitat en la sombra, de que Cataluña se integrará en Europa como lo hizo la antigua República Democrática Alemana cuando se produjo la Unificación con la República Federal, ya que según él, es imposible que Europa rechace a un país por ejercer un derecho democrático como es el derecho a decidir.