El escándalo del borrado de los ordenadores de Bárcenas

El “caso Bárcenas” se ha complicado, aún más, al haberse descubierto que alguien del Partido Popular ha borrado la memoria del disco duro del ordenador del extesorero del PP, memoria que contenía, según Bárcenas , datos claves sobre la contabilidad B del partido, de los sobresueldos pagados a la cúpula popular, primero por orden de José María Aznar y posteriormente por Mariano Rajoy, de los sobresueldos recibidos por miembros del Gobierno de Aznar, violando la ley de incompatibilidades, y una relación de donaciones de empresas de la construcción que avalarían la financiación ilegal del actual partido en el poder durante los últimos veinte años.

Los ordenadores de Bárcenas, un Mac y un Toshiba, constituían una prueba importante para desentrañar el escándalo de la financiación ilegal del partido y de los sobresueldos, según viene insistiendo ante el juez Pablo Ruz el extesorero, que denunció en su momento que le fueron robados del despacho que le había concedido Mariano Rajoy tras su dimisión oficial como tesorero,y que estaban custodiados en el edificio de Génova, según declaró en la Audiencia Nacional la secretaria general del partido María Dolores de Cospedal. Este jueves cuando se iba proceder al volcado de la documentación, el PP ha reconocido que se ha borrado todo, invocando, además, la legalidad vigente sobre la protección de datos.

El Partido Popular se defiende diciendo que la Ley de Protección de Datos obliga a borrar y formatear los ordenadores cada vez que un usuario lo devuelve a la empresa para que lo pueda utilizar otro; señala que eso se aplica a todos los medios de almacenamiento masivo de información como los pen drive, CDs o discos duros externos y que ha respetado la llamada “guía sobre almacenamiento y borrado seguro de información” que dice que “siempre que vaya a desechase cualquier documento o soporte que contenga datos de carácter personal deberá procederse a su destrucción o borrado, mediante la adopción de medidas dirigidas a evitar el acceso a la información contenida en el mismo o su recuperación posterior”. La explicación ha sido “completada” por el portavoz Carlos Floriano que ha añadido que el PP ha actuado como se hace “con todo el material”. (¿)

El escándalo provocado por este nuevo capítulo del “caso Bárcenas” y por una actuación que ha sido calificada por algún partido político de “actuación mafiosa”, sin que se haya anunciado ningún tipo de querella frente a quienes simplemente por haber dicho que había doble contabilidad y sobresueldos en negro, han recibido el anuncio de acciones judiciales (¿), abre una serie de interrogantes, que tarde o temprano tendrán que contestar el partido a la opinión pública, perpleja por la evolución de los acontecimientos,

Si el PP sostiene que todo es mentira ¿por qué ha procedido al borrado de datos que Bárcenas sostiene que confirmarían sus denuncias sobre la financiación ilegal y los sobresueldos, o, por el contrario, demostraría la tesis del partido? ¿Es posible que se hayan borrado esos datos sin que el partido tenga una copia de todo, teniendo en cuenta que el ordenador, según la tesis del PP, no era de Bárcenas, sino del partido?-

Si Cospedal, ante el juez Ruz, asegura que los ordenadores están en custodia en el partido, y no adelanta que las memorias han sido borradas, ¿cómo es posible que “alguien” no respete esa “custodia “de lo que pueden ser “pruebas “importantes del proceso y borre los datos, sin que lo sepa la secretaria general, que ha asumido, en cierto modo , ese compromiso de “custodia”? ¿Puede considerarse destrucción de pruebas ese borrado de los ordenadores? ¿Lleva eso consigo algún tipo de sanción penal, teniendo en cuenta que la destrucción de pruebas, junto con la posibilidad de huida, los argumentos legales que un juez esgrime para dictar la prisión bajo fianza?

Después de todo lo que ha pasado, ¿es posible que los responsables del PP piensen que la ciudadanía se va a creer esa argucia legal de la Protección de Datos?