Comparecencia de Rajoy en un clima enrarecido y expectante

Cuarenta y ocho horas antes de la comparecencia del Presidente del Gobierno en el Parlamento, para dar su versión sobre el “caso Bárcenas”, el juez Pablo Ruz ha citado para el 13 y 14 de agosto a los ex secretarios generales del Partido Popular, Francisco Alvárez Cascos y Javier Arenas y a la actual secretaria general, María Dolores de Cospedal, dentro de las investigaciones judiciales que se están realizando sobre la financiación ilegal del partido en el poder, el pago de sobresueldos en negro a la cúpula popular y la concesión de contratos a cambio de donaciones de importantes empresas, la mayoría de ellas constructoras.

De este modo, la comparecencia de Rajoy este jueves, se produce dentro de un clima judicial enrarecido, con parte de la cúpula popular pendiente, gran parte del verano, de prestar declaración ante la Audiencia Nacional y, en un forzado ambiente de optimismo económico creado en las últimas horas con filtraciones sobre las mejoras que se están produciendo en la economía nacional.

Este mismo martes se hacía público que la inflación bajó dos décimas en el mes de junio, con lo que la tasa anual queda en el 1,8% y, simultáneamente, se adelantaban datos del Instituto Nacional de Estadística que señalan que la economía española moderó su contracción durante el segundo trimestre del año, al registrar un descenso del 0,1% en tasa intertrimestral, al tiempo que desaceleró tres décimas su caída interanual.  El Ejecutivo anunciaba que espera que las primeras tasas positivas del PIB lleguen en el último trimestre de este año, con lo que España saldría técnicamente de la recesión después de dos años.

Estos datos, junto con las dos últimas EPA ( Encuesta de Población Activa) positivas, y la mejora de las exportaciones y el turismo, son los que van a servir de base al Presidente del Gobierno para su intervención parlamentaria del jueves, una intervención forzada por la oposición, que tuvo que amenazar incluso con una moción de censura, para que el Presidente explicase su versión sobre el “caso Bárcenas”, que en muy pocos meses, se ha convertido, por ausencia de un relato oficial, en el “caso Rajoy”

“El país y el ciudadano están interesados por la situación de la economía”, es el nuevo argumentario popular en apoyo de un Presidente del Gobierno que ha elegido el formato de su comparecencia, y que en su comunicación al Congreso de los Diputados, ha querido poner el acento en la evolución de la economía y en el estado de la situación política, y no en el verdadero problema por el que tiene que dar la cara ante los Diputados, y que ha rehuido sistemáticamente en el Parlamento, y en ruedas de prensa en España y en diversas capitales europeas, hasta el punto que hasta ahora, ni siquiera ha pronunciado en público el nombre de Bárcenas, aunque en privado, ha mantenido contactos de todo tipo con el extesorero, incluido cariñosos mensajes de afecto, y sobre todo de apoyo y de ánimos.

Dentro de este panorama, agravado con las últimas citas judiciales del mes de agosto, de la que por el momento, solo se ha salvado el ex secretario general Ángel Acebes, se equivocaría el señor Presidente del Gobierno si convirtiese su comparecencia del jueves, en una sesión informativa más, similar a las que tienen lugar después de un Consejo Europeo, donde el meollo de la intervención es que, después de una relación de datos económicos, estamos saliendo ya de la crisis, cuando él sabe que lo que esperan los ciudadanos es que despeje todas las razonables dudas que existen sobre la financiación ilegal de su partido, sobre donaciones de empresas a cambio de contratas de Ayuntamientos y Autonomías, sobre una contabilidad B del partido, sobre el reparto de sobresueldos en negro y sobre si, como sostiene Bárcenas él, cuando estuvo de Ministro de Administraciones Publicas y de Educación, estuvo percibiendo sobresueldos, algo que está totalmente prohibido por la legislación de incompatibilidades.

El señor Presidente del Gobierno tiene ante sí, una de las más importantes intervenciones de su vida política y cometería un grave error si se limita a repetir el esquema que ha utilizado hasta ahora, si hace un debate puramente económico con un simple añadido sobre el caso Bárcenas o, si entra, en una escalada del tu más, aprovechando el escándalo de los ERE en Andalucía o, el del Palau en Cataluña.