Y ahora, el escándalo de ayuda a la Banca

Mientras se espera, tres días despues, la primera versión oficial de la tragedia de Santiago de Compostela y la explicación del por qué, en esa vía, inaugurada en 2010, es la única en la que se obliga a bajar de velocidad de 200 kilómetros por hora a 80 km/h con la única ayuda del llamado Asfa Analógico de hace medio siglo, con lo que se deja todo en manos del maquinista, mientras empieza a trascender que poco va a aclarar el presidente del Gobierno, en su decisiva comparecencia en el Parlamento el próximo jueves 1 de agosto, se ha hecho público que el FROB (Fondo Ordenado de Reestructuración Bancaria) está en quiebra. Es decir, que el Estado, es decir todos los ciudadanos, ha (hemos) perdido casi todo lo dado a la salvación de la Banca y que aumentara sin duda la Deuda Pública

En medio del maremágnum de las noticias de la tragedia de Santiago de Compostela, el FROB daba cuenta de que al cierre del año 2012 ha registrado unas pérdidas de 26.060 millones de euros y que cuenta con un agujero patrimonial de 21.831 millones de euros, por las ayudas a las Cajas de Ahorros en peores situación como Bankia , Catalunya Banco y Novogalicia, que habían colocado el pasivo en 51.314 millones de euros. El FROB también ha contabilizado deterioros en el valor de sus participaciones como consecuencia de las valoraciones realizadas sobre las mismas. Adicionalmente, se han incrementado las pérdidas como consecuencia del deterioro de las participaciones preferentes que el Fondo mantenía en las entidades y que suman 25.205 millones de euros.

Es significativo que, por primera vez, se reconoce que se perderán las mayor parte de las ayudas a la Banca, es decir que el Fondo da por perdidos 36.000 millones de los 52.000 que se han inyectado en las cajas de ahorros peor gestionadas. Una cifra que equivale a todo lo que se ha recortado en Sanidad y Educación, algo que supone un auténtico escándalo. Un escándalo en el que nadie va a aparecer como responsable, que no tendrá su correspondiente debate en el Parlamento y del que, probablemente ningún grupo parlamentario preguntara al presidente del Gobierno.

Con toda seguridad, nadie preguntara al Presidente del Gobierno sobre sus afirmaciones en la sesión de control del Gobierno el 13 de Mayo del año pasado, en la que, aseguró que la ayuda de 100.000 millones que España ha solicitado a Europa es “un préstamo a la banca que pagará la banca”. En esa sesión de control Rajoy insistió en que “lo que otros hicieron con deuda pública, nosotros lo haremos con ayuda europea”.

En respuesta a una pregunta de Alfredo Pérez Rubalcaba, Rajoy aseguró entonces, en que sólo los bancos serán quienes paguen esta ayuda, al tiempo que reprochaba al PSOE que la reestructuración de la banca no se hiciera hace tres años, cuando los hicieron los demás países europeos. A su vez, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, defendía que el Gobierno era transparente y no tenía ningún recelo en que en el Congreso se debatiesen los temas relacionados con el rescate. Sin embargo, volvía a defender que estos debates se hiciesen en la subcomisión de seguimiento del FROB.

Por su parte el ministro de Economía y Hacienda, Cristóbal Montero, quien se sumaba a los demás miembros económicos del Gobierno en asegurar que la ayuda europea no tendría consecuencias para la economía española. Reprochaba a Montoro que “cuando se prestan 100.000 millones los hombres de negro no se van de vacaciones, sino que se instalan en el Tesoro” que habrá consecuencias en la política presupuestaria. El PSOE también le preguntaba a la ministra de Sanidad, Ana Mato, qué efecto tendría el rescate sobre las políticas de sanidad. La ministra definía la ayuda de Europa como una “buena noticia”, gracias a la que el crédito volvería a fluir en España.

Mato reprochaba que en una pregunta se utilizase la palabra rescate. “Ni recortes, ni rescate”, zanjaba.