Todo tipo de noticias a las puertas de la Ciudad de los Peregrinos

Se ha iniciado este jueves en algunas Comunidades, especialmente en la gallega, un largo fin de semana marcado por la tragedia de ese accidente ferroviario a las puertas de Santiago de Compostela, la Ciudad de los Peregrinos, que ya se ha convertido en uno de los mayores de la historia del ferrocarril en nuestro país, y el primero que se produce en una línea de Alta Velocidad, la recién terminada del Ave Madrid-Galicia. Una tragedia, que se irá extendiendo como una gran mancha de tristeza y dolor, por el resto de las Comunidades cuando comiencen a llegar los restos de esas decenas y decenas de víctimas, para ser enterradas o incineradas en sus lugares de origen.

Un fin de semana, en fin, marcado por esas malas noticias que han conmovido a un país, acostumbrado a sufrir y a sacrificarse desde hace cinco años, cuando estalló la crisis, y que está deseando que le den buenas noticias, aunque informativamente, muchos sigan defendiendo que good news not news (Las buenas noticias no son noticias). Y una buena noticia, aunque no haya que echar las campanas al vuelo, es la Encuesta de Población Activa (EPA) que cifra el número de parados por debajo de la cifra récord de los seis millones, con un retroceso de de 225.200 personas en el segundo trimestre, lo que supone el mayor descenso desde el inicio de la crisis. La tasa de paro baja 0,9 puntos hasta el 26,26% y del lado del empleo, la ocupación sube en 149.000 personas, hasta un total de 16.783.800.

Una buena noticia que tiene bastante carácter de estacionalidad, por el notable aumento del turismo, debido al desvío que se está produciendo hacia España de los turistas de Egipto y Turquía (lugares inestables en donde se están produciendo incidentes en las calles), a lo que hay que unir la mejora de la balanza de pagos con las exportaciones, unos razonables costes de financiación de nuestra Deuda Pública, una prima de riesgo que está estancada en los 300 puntos, después de que hace un año se situase en los 638, una caída del bono español en casi un cuarenta por ciento, una Bolsa, que después de muchos sustos, parece haberse normalizado, y un escenario de fin de recesión en la Eurozona que debería tener su correspondiente repercusión en nuestro país.

Si se cree al Gobierno, a pesar de la tragedia de este día, todos son buenas noticias económicas, según se ha encargado de señalar el ministro De Guindos en la convocatoria extraordinaria que se ha hecho, a pesar del día, de la correspondiente Comisión en el Congreso de los Diputados, aunque se ha cubierto al afirmar que una tasa de paro superior al 26 por ciento es totalmente “inaceptable” si bien se ha atrevido a vaticinar que lo peor de la recesión ya ha pasado.

Sin embargo, si se cree a los analistas de fuera, desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta el último informe de la Agencia Bloomberg, la mayoría de los economistas consultados considera que el final de la recesión en España no llegará este año, como espera el Gobierno, sino que habrá que esperar a 2014. El producto interior bruto español crecerá por primera vez desde 2011 en el primer trimestre de 2014, según la mediana de 32 pronósticos en la encuesta mensual de Bloomberg, y eso hará de la actual recesión la más larga de la historia económica española reciente, con ocho o nueve trimestres consecutivos de contracción económica.

Prácticamente todos los servicios de estudios dan por hecho que la recesión ha continuado este trimestre y la mayoría cree que lo hará durante el próximo, aunque algunos confían en que haya ya solo estancamiento en el tercer trimestre. Para el cuarto trimestre de este año, las opiniones están divididas, pero aún predominan las negativas. Cada vez, sin embargo, hay más servicios de estudios que esperan que la economía vuelva a crecer a finales de este año. La encuesta de Bloomberg también muestra que los economistas no confían en que el Gobierno cumpla con los objetivos de reducción de déficit, marcados en el plan de estabilidad que envió a Bruselas, pero sí ven más factible lograr los marcados por la Comisión Europea, que concedió un margen extra a España. En concreto, las previsiones de la encuesta de Bloomberg apuntan a un déficit del 6,5% del producto interior bruto (PIB) este año, del 5,6% el próximo y del 4,7% en 2015.