Corrupción: Es legítima la preocupación de Bruselas

Que el Presidente de la Comisión Europea, el portugués Durao Barroso, como muchos de los comisarios y altos funcionarios europeos que tienen capacidad de decisión en la maquinaria de Bruselas, esté preocupado por la estabilidad política de España y haya llegado a preguntarse, según la versión que ha dado públicamente el dirigente de Unió Democrática de Catalunya, Duran i Lleida, si Rajoy aguantará políticamente, da una idea bastante aproximada de como se ve, desde fuera, la situación española. Una situación que, capítulo a capítulo, puede producir esa sensación de desconfianza de Durao y de muchos funcionarios que han visto como España, a pesar de las dificultades, se ha ido salvando del rescate, al tiempo que se ha ido hundiendo, más y más, en numerosos casos de corrupción.

Ya sobre las mesas de sus despachos no solo los “hombres de negro” sino los propios comisarios de la UE, tendrán noticias sobre el culebrón que se está desarrollando en Andalucía, donde acaba de dimitir el Presidente de la Junta, sin dar muchas explicaciones, pero que está relacionada con el escándalo del reparto de los ERE (Expedientes de Regulación de Empleo) repartidos a diestro y siniestro para conseguir una paz social, que ha costado cientos de millones de euros, en uno de los episodios más negros de dispendio en el que han participado los sindicatos que en vez de trabajar en pro de la creación de empleo, han trabajado en pro de indemnizaciones para el cierre de empresas, es decir para la destrucción de empleo.

Este jueves con la declaración del ex interventor de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez, ante la jueza Alaya, se sabrá la relación que existe entre los ERE y los acontecimientos que se han precipitado en las últimas semanas en Andalucía, con la primarias en las que se ha colocado a Susana Díaz como sucesora y con una dimisión que contradice lo que el propio Griñán dijo hace poco más de un mes, el pasado 21 de junio, cuando aseguró que iba a terminar la legislatura en 2015. Si este jueves el inspector de la Junta corrobora anteriores declaraciones en las que afirmó, que avisó al entonces consejero de Hacienda, José Antonio Griñán (sucesor de la también imputada consejera y ex ministra Magdalena Álvarez) de las anomalías que se estaban produciendo en los ERE y que se estaba cebando un Fondo que podía traer problemas, el señor Griñán a pesar de que ha reiterado que no hay razones jurídicas para imputarle en el escándalo de los ERE, se encontrara en una posición tan comprometida, que explicaría la rapidez con la que se ha producido la precipitada convocatoria de las primarias, el anuncio de su dimisión y el relevo, sin que los andaluces hayan sido consultados.

Igualmente, habrá producido algún tipo de sorpresa en Bruselas, el hecho de que dos ministros, el expresidente balear Jaume Matas y el ex ministro socialista José Blanco, hayan sido exornados por el Tribunal Supremo de cohecho, prevaricación o tráfico de influencias, en dos autos en cierto modo contradictorios, al tiempo que entraba en prisión uno de los personajes políticos que ha condicionado la política balear en los últimos veinte años: María Antonia Manar, bautizada como la Reina de Mallorca por el poder que tenía en la isla y porque ha condicionado la formación de todos los gobiernos, tanto de izquierda como de derechas, en los últimos años.

El ingreso en prisión de María Antonia Munar, condenado en dos casos de corrupción a once años y medio de cárcel por tráfico de influencias, cohecho, prevaricación, revelación de información confidencial, fraude y soborno, ha supuesto una auténtica conmoción en las Islas, ya que ella ha sido presidenta del Parlamento balear y del Consell de Mallorca, y tiene pendiente, todavía, varios juicios por supuesta corrupción. Tanto el fiscal como el Presidente del Tribunal que le han condenado, temen que pudiera haber huido, ya que tiene sumas importantes de dinero en distintos lugares del mundo.

Solo las noticias de este miércoles son para que se preocupen en Bruselas. Imagínense la preocupación que todavía tienen con lo que puede decir el ex tesorero del Partido Popular y si eso, puede hacer peligrar la estabilidad del Gobierno.