¿Alemania apuesta por Soraya?

Anuncio de retirada de la política de Alberto Ruiz Gallardón, uno de los hombres primeros de Alianza Popular y luego del PP, que más ha hecho por llegar a la Presidencia del Gobierno, cuando cese de ministro de Justicia; encuesta del diario “El Mundo” en la que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría aparece como la mejor situada para suceder a Mariano Rajoy, por delante de Gallardón y de Esperanza Aguirre; misterio y lío sobre la comparecencia del Presidente del Gobierno en el Parlamento, cuya fecha se desconoce pero que será a finales de julio o principios de agosto, y creciente tensión en la oposición que no entiende el juego de la Moncloa, un juego que está adquiriendo caracteres de escándalo internacional en numerosos medios, que apuntan claramente a Rajoy, como responsable político de la financiación ilegal del partido, en tanto Presidente del PP y mentor de quien ha denunciado una trama de dinero negro, el tesorero Luis Bárcenas.

Estas son las coordenadas de situación de un caliente lunes de julio, en el que el Presidente del Gobierno, huyendo por la mañana de los periodistas, algo que ya se ha convertido en una costumbre cotidiana, igual que su diaria dedicación a footing y echando balones fuera por la tarde, en la rueda de prensa tasada, medida, y controlada, con el dirigente europeo de turno (en este caso, el primer ministro rumano), ha tenido que aceptar, bajo la presión de la moción de censura que iba a presentar la oposición, comparecer en el Parlamento en un formato donde hará balance de la situación económica, anunciará la aparición de brotes verdes y el fin de la recesión, un resumen de todo lo realizado y un adelanto de lo que piensa hacer en el inicio del nuevo curso político. En este contexto, donde él tiene toda la iniciativa, es en el que abordará el escándalo de la financiación ilegal de su partido, las acusaciones del ex tesorero, su declaración ante los Tribunales, el envío de SMS aun después de saberse que tenía un inmenso patrimonio en Suiza, y la responsabilidad suya, y de parte de la cúpula popular, en el desarrollo de unos acontecimientos que han puesto al partido en el poder en una situación tan comprometida, como difícil incluso, ante los propios Tribunales de Justicia. Pero ahora lo que se está debatiendo son las responsabilidades políticas, y no las penales, que están en manos del juez Pablo Ruz.

Entre esas coordenadas de situación, no dejan de ser significativas las repercusiones que fuera de España está teniendo el escándalo, y esa resistencia de Rajoy a comparecer, y que solo lo va a hacer, cuando se ha hablado de moción de censura, o cuando la imagen del escándalo a la “Marca España” es tan evidente, que hasta el propio Gobierno reconoce que puede perjudicar a esa recuperación económica que tanto se anuncia, pero que muy pocos expertos y analistas ven. Igual de significativo que un medio, con tanto poder e influencia como el semanario Der Spiegel, tan conectado con la cancillería alemana, haga el gran canto de la vicepresidenta Soraya Santamaría, “mientras Rajoy -dice- se hunde, cada vez más, en el que probablemente, sea el mayor escándalo de donaciones ilegales a un partido, de sobornos y de gratificaciones financieras”, la abogada del Estado Sáenz de Santamaría es una de las pocas personas en el partido que queda libre de cargas en todas las acusaciones. Esto probablemente podría cualificarla para asumir el cargo más alto: el de sucesora”.

Una sucesora de la que el semanario hace un retrato sumadamente elogioso resaltando que los españoles conocen su cara, maquillada siempre de forma discreta y de ojos grandes, sobre todo por la televisión. Y que cada viernes es ella quien, después del Consejo de Ministros, se encarga de anunciar a menudo nuevos y dolorosos programas de ahorro”. A pesar de ello – termina el perfil- se la considera la mujer más popular dentro del equipo de Rajoy, que por lo demás, ha sufrido un descalabro brutal en las encuestas”. Y, para acercarla al público alemán Der Spiegel cuenta que Rajoy la ha enviado en varias ocasiones a encontrarse con Angela Merkel, con la que él mismo no sabe muy bien de qué hablar. Orgullosa, Sáenz de Santamaría ha puesto una foto en su estantería en la que aparece junto a la canciller alemana… Toda una apuesta.