¡Ojo que Merkel le dará el susto a Rajoy y Rubalcaba…!

Tres de cada cuatro españoles creen que el presidente Rajoy lo está haciendo mal, según una encuesta que publica el periódico británico Financial Times, al tiempo que nueve de cada diez españoles, recela de la República Federal Alemana, de la política de austeridad que está imponiendo en la Eurozona, que se está equivocando con esa política, y sobre todo, que no muestra la necesaria solidaridad con los países del Sur de Europa.

En vísperas del Consejo Europeo que se celebra el 27 y el 28, y al que Rajoy acude con un pacto firmado con el líder de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba, con el que piensan que van a conseguir amplia financiación para las pequeñas y medianas empresas, 30.000 millones para un plan de empleo juvenil y algún avance en un compromiso en políticas de estímulos económicos, y en la Unión Bancaria, algo en lo que Alemania no tiene el menor interés y que tiene paralizada Europa hasta que no se celebren las elecciones del próximo mes de septiembre, los datos de la encuesta del Financial son significativos, en tanto muchas de las peticiones españoles dependen de Berlín y del carácter con el que esos días se levante la canciller alemana, más preocupada por su reelección que por cualquier otra cosa, así se hunda el mundo.

FT señala que cuando los españoles hablan estos días de Alemania y de su líder, es difícil pasar por alto, cierto tono de frialdad.

En las columnas de los periódicos, en los sondeos de opinión y en las conversaciones del día a día, hay indicios de un descontento en aumento hacia Berlín. Los sondeos destacan un sentimiento generalizado en España con respecto a que Alemania se ha convertido en un país demasiado poderoso en Europa y, al mismo tiempo demasiado reacio a ayudar a los países de la periferia del continente que están viéndose muy afectados por la recesión.

Angela Merkel, ha emergido como un pararrayos particular, criticada y ridiculizada por igual como campeona de la austeridad. Su popularidad en España ha caído en picado, en medio de acusaciones de que sus políticas están empeorando el problema del empleo de este país.

Hace poco más de un año, los españoles nombraban a Merkel como su líder más admirado en Europa. Ahora está por debajo de los líderes de Francia, Italia y Reino Unido, aunque en España no se ha llegado al extremo de Grecia acudiendo con insistencia a la historia del nazismo en Alemania.

Los analistas dicen que los españoles conocen muy bien los duros recortes de gastos y dolorosos incrementos de impuestos impulsados por Mariano Rajoy y llevados a cabo en Madrid. Pero muchos ven al presidente español en parte muy parecido a como lo representa Peridis, un popular dibujante del diario “El País”: una figura diminuta acurrucada frente a un sobredimensionado canciller alemán.

No es de extrañar que las actuales políticas económicas de España estén tan estrechamente asociadas con Alemania y recuerda el periódico británico que, desde el momento en que el gobierno de Rajoy consiguió el poder a finales del 2011, ha hecho un esfuerzo consciente para emular algunas de las estrategias que ayudaron a Alemania a superar su propia recesión hace una década, incluyendo una reforma del mercado laboral, centrándose especialmente en el crecimiento de las exportaciones y la competitividad. España ahora también está intentando copiar una característica clave del sistema de educación alemán, animando a más jóvenes a que opten por una formación profesional después de terminar el colegio.

Pero el problema con el que se enfrentaran tanto Rajoy como Rubalcaba en el Consejo Europeo de este jueves, viernes y sábado, es que la canciller no tiene, por el momento, intención de apuntarse a políticas expansivas, ni parece entusiasmada con acelerar la Unión Bancaria, ni quiere los eurobonos, ni por supuesto, una mayor intervención del Banco Central Europeo (BCE), esto último hasta que no haya una sentencia de su Tribunal Constitucional.