Aznar seguirá su particular ofensiva

Tras su anuncio de una posible vuelta a la política, realizado la semana pasada en horario de máxima audiencia televisiva, el expresidente del Gobierno, José María Aznar, prosigue su ofensiva política, con una agenda de comparecencias, dispuesto a no callarse. Unas comparecencias que empiezan este lunes y que finalizan el 10 de junio con una conferencia en el Club Siglo XXI.

Cuando todavía no se han apagado los ecos de la entrevista en Antena 3 Televisión, en la que escenificó una ruptura con su sucesor el presidente del Gobierno Mariano Rajoy por no cumplir el programa electoral del PP y por falta de liderazgo, el expresidente del Gobierno, a su vuelta de Nueva York, donde personas que estuvieron con él, aseguran que le vieron muy tranquilo y convencido de que lo que dijo es lo que había que decir en estos momentos críticos que vive el país, reaparece este lunes en el Congreso de los Diputados, precisamente el lugar donde, al día siguiente de su intervención televisiva, recibió todas las críticas por su comportamiento, y por su “deslealtad”, especialmente de antiguos ministros suyos, como Cristóbal Montoro, Celia Villalobos y Jesús Posada.

Amparado en su condición de presidente de FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales), un verdadero laboratorio de ideas que, en estos momentos, está más al servicio personal del expresidente del Gobierno que del partido, este lunes José María Aznar presenta en el Congreso de los Diputados una colección de biografías políticas, con el propósito de difundir la obra y el pensamiento de algunas de las figuras más relevantes de la tradición liberal-conservadora de la España contemporánea.

El objetivo de esta nueva colección de FAES es recuperar el discurso y la acción política de dichas personalidades, demostrar la existencia de una línea de continuidad en la defensa de la libertad y el progreso por parte de los liberal-conservadores españoles, y contribuir a plantear la historia política de forma sensata y plural, alejada de todo sectarismo. Además, pretende acercar el género del ensayo biográfico a un público amplio, no exclusivamente académico, interesado en la historia política de la España contemporánea. Los tres primeros volúmenes están dedicados a Antonio Cánovas del Castillo, Antonio Maura y Francisco Silvela.

El expresidente Aznar intervendrá en el acto junto con uno de sus hombres de confianza Ignacio Astarloa. Está previsto que también hable el presidente del Congreso, Jesús Posada, aunque no puede confirmarse ya que ni un solo ministro de Rajoy asistirá al acto, en señal de disconformidad con sus “declaraciones desleales” sobre el presidente del Gobierno, según fuentes populares. La duda está en el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que se ha colocado desde el principio en una posición intermedia de defensa de Aznar y de Rajoy, sin romper amarras con ninguno de los dos, y pensando más en su futuro político personal que en cualquier otra cosa.

Días mas tarde volverá a la escena mediática para presentar el TAFTA. (The Case For An Open Transatlantic Free Trade Area) un informe sobre el área de libre comercio y relaciones transatlánticas abiertas entre EE.UU. y Europa que ya presentó a finales del mes de abril en Washington, y el 10 de junio, presentado por Eduardo Zaplana, pronunciará una conferencia en el Siglo XXI sobre 35 años de la Constitución de 1978, un ciclo en el que han participado un grupo de periodistas entre los que se encuentran en el director de “El País” Javier Moreno, el director de “El Mundo” Pedro J. Ramírez, la adjunta a la dirección de “El Mundo” Victoria Pego y este cronista.

En este mismo escenario hace 25 años un inexperto Aznar le plantaba cara al entonces presidente del partido, Antonio Hernández Mancha, para sucederle. Ahora, el enemigo es más correoso, lleva todo la vida en el poder, sabe subsistir en él (y si no que le pregunten al propio Aznar que le tuvo de ministro en todos sus gobiernos, de vicepresidente, y por último, de sucesor) y tiene todo el control del aparato del partido y del poder. Sabe que muchos militantes y muchos votantes están con su antecesor y con sus mensajes, pero no se doblegará. Cree que Aznar ha sido profundamente injusto con él, que la ha descalificado públicamente y que nadie, desde la oposición oficial de expresidente, se había atrevido a tanto.