Alarma en Moncloa y Génova por el Aznarazo

Veinticuatro horas después de la entrevista del ex presidente del Gobierno, José María Aznar, en Antena 3 Televisión, los nervios no han desaparecido del Palacio de la Moncloa, desde donde Mariano Rajoy siguió por televisión de plasma, entre asombrado y escéptico, la intervención de su antecesor que, si llega durar unos minutos más, termina con un “Váyase, señor Rajoy que si hace falta, vuelvo yo”. Es más, los nervios se han convertido casi en alarma.

Alarma pues, en la Moncloa, y preocupación en Génova, sede central del PP, donde se intenta recuperar el control del partido después de la “rebelión de los barones” por la financiación autonómica asimétrica decidida por Rajoy, en un intento inútil por parar la deriva independentista catalana, y tras la ofensiva de Esperanza Aguirre para una “Bajada de impuestos, ya”, una campaña iniciada por Pedro J. Ramírez y el periódico “El Mundo”, que acoge en su primera página la intervención del ex presidente con un titular a cinco columnas significativo: “Aznar pide a Rajoy que baje impuestos “ahora”, y que cumpla el programa del PP”.

La dura crítica a Rajoy, su languidez en la resignación, su incumplimiento del programa electoral, su falta de liderazgo, ha sido el hilo conductor de la intervención del ex presidente, más tranquilo que en otras ocasiones, que ha buscado con ahínco las contradicciones e incumplimientos programáticos de Rajoy, con el que se mostró con una frialdad de la que solo él, es capaz, y al que ha reprochado no utilizar la mayoría absoluta que tiene, para sacar al país de una de las mayores crisis que hemos vivido y a la que hay que hacer frente, según Aznar, con una profunda reforma económica, una reforma fiscal, con un nuevo pacto social, una bajada de impuestos, un Estado viable sostenible y eficaz, una aumento de la eficacia de las Instituciones del  Estado de Derecho, y también, una recuperación de la posición internacional de España.

Todo un ideario político, contenido en el último programa electoral que el señor Aznar cree que no se está cumpliendo y que, en boca del ex presidente del Gobierno, constituye todo un alegato contra el que el nombró como su sucesor, con el que mantiene unas frías relaciones, tan frías que, según confesó, solo se ha entrevistado con él en una ocasión desde que llegó a la Presidencia del Gobierno, y no precisamente porque él no quiera ya que es el señor Rajoy el que tiene que decidir a quién ve o a quién ignora.

Probablemente ha sido esta ignorancia, el trato dado a su esposa, la actual Alcaldesa de Madrid, Ana Botella, el incumplimiento del programa electoral sobre los impuestos y lo que él cree que es el cerco que se ha establecido sobre sus seguidores, lo que ha ido influyendo en ese ataque en toda regla contra el presidente del Gobierno, contra su forma de gobernar, contra su política, y contra todo lo que signifique el “marianismo”.

Todos los medios informativos destacan su posible vuelta a la política en una operación que, aunque el diga que le necesita España y el partido, es una operación imposible, ya que el que se va del poder es muy difícil que vuelva, salvo escasas excepciones. Y, a la espera de las repercusiones internacionales de ese anuncio de vuelta a la política, que más parece una amenaza que una realidad, la Agencia británico Reuter en una noticia de alcance, dada la hora que termino la entrevista en Antena 3 Televisión, anuncia que Aznar puede competir contra Rajoy, destacando lo poco habitual de las entrevistas televisivas del presidente y su llamada a Rajoy para que “baje los impuestos y cree puestos de trabajo”.

La interpretación que hace la agencia británica es que la vuelta de Aznar sería un golpe para Rajoy, “que descansa en una confortable mayoría absoluta parlamentaria y tiene poco que temer de una débil oposición socialista pero ha sido desafiado dentro de su partido, tanto por su gestión de la crisis económica como su tibia respuesta a los escándalos de corrupción en los que están involucrados miembros destacados del Partido Popular“.

Efectivamente el verdadero golpe a Rajoy no se lo ha dado la oposición, ni el partido socialista, sino el ex presidente prueba de ello es que este miércoles en la sesión de control, el PSOE, ha aprovechado la entrevista de Aznar para acusar Rajoy de no tener proyecto político como le ha recordado el ex presidente del Gobierno y de haber perdido el Norte.

Es decir que el “Aznarazo” traerá mucha cola.