Aznar le pasa factura al periódico ‘El País’ y al Grupo Prisa

El expresidente del Gobierno José María Aznar  ha pasado factura  este martes en su comparecencia en Antena 3 Televisión, al periódico El País y al Grupo Prisa, que, según él,  intentó que no ganase las elecciones generales y que una vez ganadas, hizo todo lo posible, según afirmó, para que no pudiera gobernar.

En una entrevista en la cadena de Planeta en la que han  participado  la directora de informativos Gloria Lomana, el director de La Razón Francisco Marhuenda  y  la adjunta a la dirección de El Mundo Victoria Prego, ha culpado al periódico de Prisa de ser causante de los últimos escándalos como el de los llamados papeles de Bárcenas y el último sobre la boda de su hija, que es una noticia de hace once años. En todo lo que ha publicado el periódico, dice que no hay nada de verdad, y ha lamentado que una de sus cadenas haya terminado en manos de Berlusconi, que sí está procesado y condenado y no como Correa, que hizo un regalo de boda cuando ni estaba procesado ni había realizado actividad ilegal alguna.

Durante algo más de media hora el expresidente ha negado el pago de sobresueldo, la existencia de sobres (los únicos afirmó, que había visto eran los de los Fondos reservados de la Moncloa, que en cuanto llegó él al poder terminó con ellos), la financiación ilegal del partido y se ha negado a comentar algunas declaraciones de compañeros de partido que han reconocido aspectos del escándalo Bárcenas, que, al estar mundializado no ha querido comentar. Ha insistido en que no creía que el extesorero del partido estuviese haciendo chantaje y se ha mostrado frío tanto con el  Presidente del Gobierno como con Su Majestad el Rey, del que no ha querido decir si mantenía contactos con él.

El expresidente ha dicho que cuando no estaba en la Moncloa “tenía una retribución como diputado y otra como presidente del Partido Popular” y que ambas estaban sometidas a las consiguientes retribuciones. Sobre si mostraría sus declaraciones, “son confidenciales pero no tengo ningún problema en explicarlas”, ha dicho.

Sobre si conocía la existencia de los sobres que han puesto en el disparadero a su partido ha respondido que: “Los únicos sobres que yo he conocido eran 300.000 pesetas de libre disposición diaria que se iban reponiendo en La Moncloa. Eso se terminó el día que yo llegué”. José María Aznar también ha querido apoyar a sus compañeros de partido, “los dirigentes del PP han percibido sus retribuciones de una manera absolutamente legal y han declarado su dinero a Hacienda”.”Si yo hubiese tenido noticia de cualquier conducta irregular la hubiera erradicado como fue el caso Naseiro. No he tenido ningún conocimiento de financiación ilegal en el Partido Popular”.

No ha tenido suerte el señor Aznar con el día de la entrevista por el despliegue que ha realizado el periódico El País ( al que ha pasado la correspondiente fractura) de dos temas claves que  le afectan: el pago de sobresueldos a dirigentes y hombres claves del partido, en una decisión que se habría tomado en su  etapa como Presidente del Partido Popular y la colaboración de Francisco Correa y Álvaro Pérez , en la boda de su hija Ana en Septiembre del año 2002, con quien fue uno de sus colaboradores en la Moncloa, Alejandro Agag.

El que el día anterior dos hombres importantes del PP, el diputado Eugenio Nasarre y el presidente del Senado Pío García Escudero reconociesen que recibieron ante el juez Ruz de la Audiencia Nacional  sobresueldos de mano de Luis Bárcenas y de Álvaro Lapuerta o cantidades en metálico para la Fundación Humanismo y Democracia  (caso de Nasarre), o para reparar daños en la vivienda del señor García Escudero tras un atentado de ETA en los alrededores, ponía al señor Aznar en una difícil situación, sobre todo, porque él, fue señalado por El País como uno de los perceptores de esos sobresueldos. Es más, según  el periódico, siguió cobrando “sobresueldos”, después de haber tomado posesión como presidente del Gobierno, en presunta infracción de la Ley de Incompatibilidades de altos cargos.

El reconocimiento de esas prácticas por parte de quienes se han  beneficiado con ellas, las declaraciones de los peritos calígrafos de que, en efecto, los papeles publicados por el periódico El País eran de Bárcenas, de que hasta la letra era del extesorero popular y, por último, las continuas contradicciones de los máximos dirigentes del PP  que incluso amenazaron con innumerables querellas a los medios de comunicación, al tiempo que negaban, en ocasiones,  la propia evidencia, han ido desgastando la credibilidad del partido que todavía no sabe cómo explicar a sus militantes el caso de alguien que está condicionando la vida política del país y el comportamiento del propio presidente del Gobierno por los secretos que guarda. Por otra parte, el silencio de Rajoy que ha llegado al extremo de no pronunciar el nombre del extesorero, desde que estalló el escándalo, no ha contribuido precisamente a clarificar una  grave situación  que,  políticamente, sigue ocupando el primer plano de la actualidad.

De otro lado, once años después de la boda de su hija, el señor Aznar ha tenido que enfrentarse con algo difícil de digerir por parte de la opinión pública: el pago de parte de la boda por un amigo entonces del novio, Francisco Correa, imputado en el sumario ‘Gürtel’ con una aportación de algo más de 32.000 euros  en ‘especies’ (iluminación, andamios, credenciales  etc…), algo de lo que se encargó, por deseo expreso de Ana Botella, Álvaro Pérez. Difícil de digerir, y difícil de explicar,  porque todos los que recibieron regalos de Gürtel, desde los trajes de Francisco Camps, a los obsequios de otros agraciados en Madrid y Valencia, tuvieron que dimitir de sus cargos.

En resumen, una entrevista en la que ha estado a la defensiva, en la que ha centrado todos sus ataques contra el periódico  al que, además ha demandado, y en la que ha dejado traslucir el disgusto por la situación que atraviesa el país.