Tres posturas para saber lo que esta pasando

Ningún dato invita al optimismo pero, sin embargo, las Bolsas se han disparado este martes y la española ha experimentado la tercera mayor subida del año (un 3,26 por ciento) al tiempo que la prima de riesgo ha caído por debajo de los trescientos puntos, un nivel que no se conocía desde diciembre de 2011. Los más optimistas anuncian que eso es un signo claro de una próxima recuperación y de que en España se están haciendo las cosas bien como se demostrara el próximo viernes cuando el Gobierno de a conocer las nuevas medidas económicas que el presidente no ha querido adelantar en una comparecencia en la Moncloa este martes, pero con las que se quiere dar a entender que habrá nuevos recortes, nueva vuelta de tuerca a la reforma laboral y retoque a las pensiones, y que tarde o temprano, aunque ahora no suba ni el IVA ni el IRPF, está la puerta abierta a nuevos impuestos.

Los más expertos, sin embargo, aseguran que las reacciones que se han producido en las Bolsas y en la prima de riesgo, obedece a la creencia de que Europa ya tiene decidido rebajar la tensión sobre la austeridad y apoyar, poco a poco, políticas de crecimiento, con la ayuda del Banco Central Europeo. Y los más realistas se quedan con el anuncio del ministro De Guindos de que la economía caerá tres veces más de lo previsto con lo que los Presupuestos Generales del Estado, elaborados con una caída del 0,5 por ciento del PIB , y no del 1,5 por ciento, tendrán que ser corregidos con los consiguientes recortes.

En consonancia con los pronósticos del ministro de Economía este martes, coincidiendo con la euforia de los mercados, el Banco de España acaba de hacer público que la economía española cayó un 0,5% en el primer trimestre, y descendió un 2% en tasa interanual. El cuadro que presenta el Banco no da la razón precisamente a los optimistas: la demanda nacional descendió un 0,8% y el consumo privado un 0,3%, frente a la caída del 2% del trimestre anterior. Ante lo cual, el Banco dice que la reducida capacidad de ahorro de las familias, la caída de su riqueza, la persistencia de un panorama laboral “incierto” y un elevado endeudamiento deja poco margen para la recuperación del consumo a corto plazo.

En cuanto al empleo y pendiente de la EPA que se hará pública este jueves, y que arrojará una cifra muy próxima a los seis millones de parados, el Banco de España mantiene que moderó levemente su ritmo de descenso, estimándose una caída del 4,5% durante los tres primeros meses del año. O sea, que sigue cayendo el empleo, aunque menos rápido que antes.

Pero es que, además, la agencia de calificación Moody´s, la que tiene la impresión más pesimista sobre la Eurozona, ha recordado que la continua desviación de España de sus objetivos presupuestarios y las repetidas reevaluaciones del déficit de años anteriores están debilitando la credibilidad del Gobierno español. Moody’s afirma que sus proyecciones de deuda dependen de una reducción constante del déficit presupuestario y un retorno al crecimiento en 2014, asunciones que puede que haya que poner a prueba ahora. Si no se estabiliza la deuda pública, podría producirse una rebaja, algo que no sería muy grave si mantiene sus calificaciones Ficht y Standard&Poor´s

Eso sugiere, en opinión del periódico The Wall Street Journal, donde de Guindos anunció que la caída de la economía española sería tres veces superior a la prevista, que el ministro esté caminando sobre una fina línea; tratando de renegociar los objetivos de déficit con la Comisión Europea y para llegar a la previsión de Moody’s de un déficit del 6% en 2013, según la UBS, se tendrán que ejecutar nuevas medidas de consolidación.