Rajoy de ida y vuelta

Tras el largo paréntesis de las vacaciones de Semana Santa, este martes de Pascua se reanuda la actividad política normal, después de que la totalidad del Gobierno, con su presidente a la cabeza, que permanece en el Parque de Doñana, haya desaparecido de Madrid desde el pasado miércoles, en una huida en lo que parece un intento inútil de olvidar todos los problemas pendientes y los que forman parte de la agenda de este último trimestre político.

El Presidente del Gobierno se fue tras una entrevista secreta con el presidente de la Generalitat Artur Mas, celebrada en el Palacio de La Moncloa, y vuelve con la firme intención de concederle el Pacto Fiscal, motivo de la ruptura y de la escalada soberanista, por otros medios, e implantando un modelo de financiación a la carta, que satisfaga a la Generalitat, aunque produzca todo tipo de reticencias entre muchos de los barones de su partido. ¿A cambio de qué? En principio, a cambio de nada. Eso sí, a cambio de bajar el tono de la agresividad verbal soberanista, pero manteniendo la promesa del Referéndum independentista, que es el gran compromiso que tiene con su socio de Gobierno, Esquerra Republicana de Catalunya.

Igualmente, Rajoy se fue con el escándalo Bárcenas sin resolver, abierto en canal, y con la esperanza de que una vez cese en el Juzgado numero 5 de la Audiencia Nacional, el juez Ruz, marginado ya después de varios movimientos, Gómez Bermúdez, el interminable sumario que ocupa ya más de 700.000 folios, entre en una nueva fase. Mientras tanto, con el partido paralizado por el escándalo, sin reuniones orgánicas, sin ruedas de prensa, no solo por parte del presidente del Gobierno que lleva tres meses sin comparecer formalmente ante los periodistas, sino de la propia secretaria general María Dolores de Cospedal, que, desde su célebre intervención sobre el despido diferido del extesorero, no ha vuelto a comparecer, y sin iniciativa política, todos están a la espera de lo que pueda pasar el próximo Miércoles día 3 de Abril.

Ese día el presidente del Gobierno y del partido ha convocado a la Junta Directiva Nacional del PP, a la que se espera que informe, ampliamente, esta vez a puerta cerrada y probablemente sin poder ser visto en Televisión como en otras ocasiones, sobre la estrategia a seguir en el ‘caso Bárcenas’, después de haber dado una extensa explicación de lo que lo que sabe de esos miles de millones que el extesorero tiene en Suiza, y del caso de los sobres en B, que según las últimas informaciones, algunos de ellos, firmados con el correspondiente “recibí” obran en poder de Bárcenas, aunque hasta ahora no lo haya declarado públicamente, pero si lo ha trasladado a los máximos responsable del partido, algunos de los cuales siguen manteniendo una línea de contacto con él.

Por último, se fue con una ofensiva y un acoso contra su partido por su posición ante la iniciativa popular de la dación en pago en el caso de los desahucios, con un estado de agitación y de malestar social que no se conocía en años, y con una sensación de crisis institucional generalizada, y vuelve con nuevas convocatorias de protestas y movilizaciones para el 25 de abril, con esa sensación de crisis institucional más acentuada y, es lo peor, con la creencia de que probablemente van a hacer falta más ajustes ante las malas perspectivas económicas, a pesar del optimismo.

Y, sobre todo, vuelve con una oposición socialista que ahora es cuando está comenzando a digerir el escándalo de los ERE en Andalucía, que le resta autoridad para exigir transparencia, coherencia y claridad en el vergonzoso caso Bárcenas… Dos escándalos que marcaran la historia de estos últimos años.