Devastadores efectos de la crisis en la población infantil

Acaba de darse la señal de alerta en algunos barrios de Santa Cruz de Tenerife: están apareciendo numerosos casos de raquitismo entre la población infantil, según se han encargado de denunciar algunos profesores de colegios, donde se han registrado desmayos de escolares que acuden a las clases, sin haber cenado la noche anterior, y antes de recibir el desayuno en el colegio.

La preocupante carencia de alimentos en muchas familias del llamado Distrito Suroeste de la capital canaria, como consecuencia de la crisis económica, está teniendo repercusiones en la salud de los escolares de esa zona de la ciudad y el concejal del Distrito recordó que se aprobó en diciembre solicitar la declaración de emergencia social en esta zona, ante una situación que calificó de “más que preocupante”, pues aseguró que a través de miembros de la comunidad educativa ya le han llegado” indicios de que se están detectando casos de raquitismo entre escolares”.

“Llevamos meses metiendo lo que sobra en el comedor en las mochilas de los niños que sabemos que no van a tener nada que cenar en casa”, reconoció hace unos días la directora del colegio Ofra-San Pío. Esta situación no es nueva: “Se ha hecho en otras ocasiones con algún que otro estudiante cuando su caso particular lo requería”, relataba. Ahora, sin embargo, “la falta de recursos en las familias de casi todos nuestros niños es como una enfermedad crónica”, insistió.

Desgraciadamente, la desnutrición infantil no es sólo un problema de las Islas Canarias, una de las comunidades con más paro de España, sino una lacra de la actual crisis económica , una crisis que según el último informe de Cáritas ha desplazado nada más y nada menos que a tres millones de españoles hacia casi al borde de la exclusión social y, a diez millones les ha llevado a su inclusión en el apartado de “pobreza relativa”, porque están malviviendo con una renta que es la mitad de la renta media de sus conciudadanos.

La dura realidad es que el 25% de los niños españoles menores de 16 años sufre malnutrición, según los cálculos de diversas entidades que atribuyen este dato a la crisis económica, que hace que muchas familias no puedan comprar carne, pescado y fruta para alimentar a los más pequeños. Este porcentaje tiende a aumentar mes a mes. Esta malnutrición infantil se da en familias castigadas por el paro y con graves problemas económicos que les impiden ofrecer una dieta equilibrada a quienes más están sufriendo las consecuencias de la crisis.

El perfil de la pobreza infantil en España corresponde a niños que no disponen de ropa adecuada, no comen correctamente, no gozan de espacio para hacer los deberes ni jugar en sus casas, ya que sus padres se ven obligados a compartir piso, y no acuden a actividades extra escolares ni de ocio por la falta de recursos de sus familias. Esta situación desencadena problemas psicológicos, que a su vez repercuten en el fracaso escolar y, por lo tanto, genera una espiral de exclusión social que se debe parar”, aseguran responsables de distintas ONG , que se han encargado de dar la señal de alarma ante un mal que tiende a dispararse.

Recientemente, con el inicio del nuevo curso escolar , Cáritas alertaba de que está apareciendo la malnutrición infantil en nuestro país, porque algunos niños ya no comen en el colegio por los recortes en las becas de comedor para este curso y antes esa era “la única comida equilibrada que hacían”. El secretario general de Cáritas España, Sebastián Mora, en una entrevista en TVE, afirmaba que ha aumentando también la pobreza infantil que ya afecta al 25% de los niños, un índice que está por encima del de la población en general que se sitúa en el 23%. Aún así, Mora ha señalado que “los comedores sociales no son espacios para niños” y que por eso, intentan que no haya menores en sus comedores. Además, afirmaba que la vuelta al colegio se había iniciado con “mucha dificultad” para muchas familias y que todavía había “algunos escolares que no tenían ni libros”. Y que había aumentado la demanda de ropa infantil.

Ahora, en época de vacaciones, algunos colegios se han planteado cómo van a resolver todos estos problemas que afectan al sector más desprotegido de nuestra sociedad…Todo un drama, al que, en ocasiones, permanecemos totalmente ajenos…