Se agudiza la crisis: Sube alarmantemente el número de pobres

Mientras desde las grandes empresas y desde el Gobierno, se insiste en que al final del último trimestre del año comenzará a mejorar la economía, y aparecerán los famosos brotes verdes, algo que no coincide con los cambios que los responsables económicos tienen que incluir en las previsiones para este año, mucho peores de lo previsto, la situación está llegando a ser desesperada para tres millones de españoles que han entrado ya en el umbral de la pobreza severa ; más del seis por ciento de la población, un porcentaje que ha subido casi dos puntos desde el año 2008 en que comenzó la crisis, y, que malviven con una media de 3.650 euros anuales.

Este dato aterrador aparece en el informe de la Fundación FOESSA, (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada), auspiciada por Cáritas, que se ha se presentado bajo el título “Desigualdad y derechos sociales Análisis y perspectivas”, y en el que se muestra de manera dramática la dimensión de los efectos sociales de la crisis económica en las personas más pobres y también, ese otro efecto tan injusto que refleja una brecha cada vez mayor entre los que carecen de recursos y los sectores más ricos de la población.

El informe destaca la gravedad de la situación ya que en el último año, y respecto del anterior informe, el proceso de empobrecimiento se ha acentuado tanto en intensidad como en extensión, afectando al 45% de los hogares españoles con más de tres miembros, cuya renta familiar no supera los 18.500 euros, que es la media nacional de rentas en 2013. La paradoja resulta extremadamente escandalosa, destaca Cáritas, si se tiene en cuenta que la renta familiar promedio no se ha incrementado en los últimos diez años en comparación con el incremento de los precios de los bienes y servicios.

La cuestión reviste especial gravedad, ya que por otro lado, los ingresos medios de los ricos se han incrementado en un 33% respecto del anterior informe, lo que evidencia una profundidad en la exclusión de los colectivos más desfavorecidos, agravada por el problema crónico del desempleo, los recortes sociales y las políticas públicas que en la última década no han sido redistributivas, sino proclives a propiciar la exclusión social de los más desfavorecidos. El riesgo que se corre de seguir con esta progresión, es la imposibilidad de que millones de familias debido a esta brecha puedan acceder a unas expectativas de futuro dignas, en una sociedad que se supone avanzada como la española.

Esta brecha que se ha abierto entre las personas empobrecidas y las personas con más posibilidades de acceso a bienes y servicios, es alarmante. Según datos del informe, los ingresos medios de las personas más ricas de España es siete veces superior al nivel medio de ingresos de quienes tienen menos rentas. Y desde el comienzo de la crisis, esta diferencia se ha incrementado en un 30%. La destrucción de empleo y la moderación salarial han sido determinantes en la reducción del nivel de renta de los hogares españoles, a lo que cabe sumar el efecto negativo sobre la renta disponible que han tenido tanto algunos de los cambios en las prestaciones sociales (reducción de las cuantías de la prestación contributiva de desempleo) como mayores exigencias para percibir el subsidio y el aumento de algunos impuestos (incremento de los tipos marginales del IRPF y de los tipos del IVA).

Los datos del Informe Foessa indican que asistimos a un proceso de empobrecimiento que eclipsa a los más pobres hasta el punto que “se está dando una especie de invisibilización de la pobreza y de la exclusión severa por saturación y extensión de la misma”.

Pero es que además de estos tres millones de pobres al borde de la exclusión social, hay que señalar que el 21,8% de los españoles vive en pobreza relativa -en 2008 la tasa estaba en 19,6%-. Son 10 millones de personas. Este índice, que fija Eurostat, corresponde al 60% de la media de la renta nacional. Es decir, una persona es pobre si vive con menos de 7.300 euros anuales. Por cada adulto que se suma a la unidad familiar, habría que incluir la mitad de esta cantidad, y un 30% por hijo. De esta forma, una pareja con dos hijos está por debajo del umbral de la pobreza si cuenta con menos de 15.330 euros para pasar el año.